,

10 consejos prácticos para que uses tus sales de Epsom en el jardín.

Las sales de Epsom en el jardín brindan una excelente opción para el crecimiento saludable de tus plantas. Si tienes algunos problemas a la hora de plantar, germinar o hacer crecer las hortalizas, estas sales son tu gran solución. Descubre de qué forma pueden ayudarte con estos 10 consejos útiles.

Las sales de Epsom provienen de las aguas de Epsom, en Inglaterra. Están formadas por sulfato de magnesio hidratado, un mineral natural que se encuentra en estas aguas. Dentro de la Medicina Natural, este ingrediente tiene un gran número de usos, principalmente empleado como laxante y analgésico.

Más allá de esto, las sales poseen grandes beneficios para tus plantas, por lo que decidimos contarte cuáles son los mejore 10 usos de las sales de Epsom en el jardín. ¡Descúbrelos!

Lee también: “Aprende a eliminar cálculos biliares en 24 horas con este mágico tratamiento natural”.

10 consejos para utilizar las sales de Epsom en el jardín.

1. Impiden plagas.

Si bien estas sales no deshidratan a los caracoles o babosas, como lo hace el cloruro de sodio, estos cristales son tan afilados que mantienen a las plagas lejos. Esparcidas alrededor de las plantas, las sales de Epsom en el jardín son capaces de irritar o lesionar el cuerpo de los insectos.

2. Rosas hermosas.

Los especialistas en el cultivo de las rosas utilizan magnesio para enriquecer los suelos. Por este motivo, las sales de Epsom en el jardín te ayudarán en esta tarea. Además de conseguir más y nuevas flores, notarás que más bastones de la planta se asomarán del suelo.

3. Facilitan la germinación.

Las sales de Epsom en el jardín son ideales para fortificar e impulsar la germinación de la semilla. Aplícalas desde un comienzo ya que el magnesio protege las paredes celulares, lo que te permitirá tener plantas más fuertes. La dosis recomendada es una taza de sales cada 30 metros cuadrados de cultivo. En el jardín, para plantaciones más pequeñas, esparce 1/2 cucharada en cada orificio, antes de dejar caer la semilla.

4. Frutas más dulces.

La creación de la fruta es uno de los procesos más difíciles para las plantas. Esparce sales de Epsom alrededor de los árboles o arbustos frutales para promover la producción de clorofila y fortalecer la planta. Este aumento de energía se verá reflejado en un aumento en la producción de azúcar y maduración de la fruta.

5. Pimientos abundantes.

Para fortalecer la planta de pimientos, la cual puede ser de una gran altura, espolvorea una cucharada de sales alrededor de ella, cada 25 cm de altura.

6. Follaje.

Si notas que tus hojas están más amarillas que lo normal, y están bien protegidas del sol, probablemente tengan deficiencia de magnesio. Coloca sales de Epsom en el jardín para mejorar el color del follaje, ya que el magnesio es esencial en la producción de clorofila. Agrega una cucharada sobre la tierra, alrededor de tus plantas (1 cucharada cada 25 cm de altura).

7. Tomates deliciosos.

La planta de tomate es una de las más comunes en los jardines urbanos. Sin embargo, habrás notado que en proporción a la planta, el tamaño de la fruta es excesiva. Para que los tomates logren madurar correctamente sin dañar la planta, necesita algunos cuidados y atención. En los tomates la deficiencia de magnesio es muy común, por lo que deberás regarlos con sales de Epsom una vez a la semana. Disuelve 2 cucharadas de sales en 2 litros de agua, cada dos semanas.

8. Promueven la absorción de nutrientes.

No necesitarás de fertilizantes fortificados con magnesio, ya que las sales de Epsom en el jardín harán todo el trabajo. El magnesio facilita la absorción de nutrientes como el nitrógeno, fósforo y azufre, vitales para la planta. Mezcla una taza de sales a la composta orgánica de tu maceta o jardín.

9. Previenen defectos en las hojas.

Otro problema de la deficiencia de magnesio, suele notarse cuando las hojas crecen enroscadas sobre sí mismas y débiles. Nuevamente, espolvorea sales de Epsom en el jardín, alrededor de cada planta para fortalecerlas y curarlas. También puedes mezclar 2 cucharadas de sales, en 1 litro de agua y rociar las hojas con la solución.

10. Previene las consecuencias luego de un trasplante.

Los trasplantes suelen debilitar la planta, incluso marchitarla si accidentalmente las raíces quedan desprotegidas por mucho tiempo. Alimenta el nuevo entorno con sales de Epsom para prevenir las nefastas consecuencias del trasplante, ya que promoverá la absorción de los nutrientes de forma rápida. La planta recuperará su fortaleza en menos tiempo. Recuerda mezclar la sal o colocarla debajo de la tierra ya que las raíces no deben estar en contacto directo con este mineral.