12 antibióticos naturales que necesitas conocer.

12 Auténticos Antibióticos Naturales

Los antibióticos naturales actúan de igual forma que los fármacos industriales, sin embargo presentan menos contraindicaciones. Si deseas combatir cualquier infección te brindamos un listado con los 12 mejores antibióticos. Además de recuperar tu salud, fortalecerás tu sistema inmune con los elementos que la madre naturaleza nos brinda.

12 ANTIBIÓTICOS NATURALES QUE DEBES CONOCER.

1. Ajo.

El ajo es uno de los antibióticos naturales más poderosos que existe. Sus propiedades antibacteriales y antiparasitarias han sido comprobadas por numerosos estudios. Sus compuestos azufrados, como la alicina, son los encargados de devolvernos la salud rápidamente. También aporta germanio y potasio muy importantes para fortalecer el organismo en general. Para obtener mejores resultados, consume ajo crudo.

2. Salvia.

Antes de que los antibióticos se industrializaran, la salvia fue muy utilizada durante siglos. Médicos, curanderos y chamanes de diversas culturas la aplicaban como el mejor antibiótico natural. Además de ser antiviral, es antiséptica lo que ayuda a evitar la proliferación de microorganismos.

3. Hojas de olivo.

De las hojas de olivo se elaboran los extractos. El extracto de olivo es antimicrobiano, antinflamatorio, analgésico y antioxidante.

4. Plata coloidal.

El agua de plata coloidal se utiliza para eliminar más de 650 agentes patógenos. Entre los que se encuentran tanto bacterias, como virus y hongos.

5. Equinácea.

Esta hierba tan común que forma parte de numerosos jardines, cuenta con grandes propiedades. Sus hojas y raíces ayudan a desinfectar heridas y lesiones de la piel. A su vez, es un tratamiento efectivo contra afecciones respiratorias, de las vías urinarias y del sistema digestivo. Puede ser utilizada como tintura o consumida en infusiones.

6. Vitamina C.

La vitamina C es un antioxidante capaz de favorecer la creación de anticuerpos. Nuestro sistema inmunológico la necesita para defenderse de ataques patógenos provenientes de virus, bacterias y hongos. Puedes encontrarla en las frutas cítricas, en el kiwi, las fresas, el brócoli, la col rizada, etc.

7. Aceite de Orégano.

Conseguirás aceite de orégano en dos presentaciones. Es muy importante que adquieras el “apto para consumo humano” ya que el otro resulta muy tóxico cuando se bebe. Se ha comprobado que este aceite es eficaz a la hora de combatir 25 tipos diferentes de bacterias. Ayuda a tratar la gripe, los resfriados, paperas y hasta el sarampión. Es antinflamatorio y analgésico. Se puede aplicar de manera tópica para desinfectar heridas, mordeduras y picaduras de insectos.

8. Jengibre.

El jengibre es un antibiótico selectivo. Ataca sólo a los microorganismos malignos, dejando a los otros intactos. Nuestro cuerpo posee numerosas bacterias saludables que nos ayudan a mantener un cuerpo sano y debemos cuidarlas. Consume esta raíz para acabar con los problemas gástricos y de garganta. 

9. Propóleos.

El propóleos es una sustancia resinosa que las abejas obtienen de los árboles y que luego procesan para sellar sus colmenas. Así se descubrió que este compuesto también permitía la esterilización de la colmena y prevenía enfermedades peligrosas para la comunidad. En nuestro cuerpo, actúa de igual forma. Protege de virus y bacterias. Es eficaz en el tratamiento de problemas respiratorios, alivia la tos, la amigdalitis y la sinusitis. 

10.Miel de Manuka.

Es uno de los alimentos más poderosos que existe. Tanto que ni el humano ha podido crear sustancia similar. Es implacable a la hora de combatir una gran cantidad de bacterias, incluso aquellas resistentes a los antibióticos industriales.

11. Semillas de toronja.

Para combatir enfermedades, necesitarás el extracto de semillas de toronja. Puede aplicarse de manera tópica o consumir diluido en agua. Ayuda a combatir bacterias, virus, parásitos y hongos.

12. Astrágalo.

Esta planta es antibacterial, antinflamatoria y antioxidante. Ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre, reduce la presión arterial y favorece la producción de defensas del cuerpo.