3 formas de prevenir y detener, inmediatamente, un sangrado de nariz.

Las hemorragias nasales son conocidas como epistaxis en el mundo médico. Se producen debido a un resecamiento o daño en las membranas internas de la nariz, lo que afecta a algún vaso sanguíneo y da inicio al sangrado. La zona más afectada es la parte delantera al tabique nasal.

Generalmente, éstos son episodios espontáneos que no producen daños más graves o que necesiten mayores cuidados. Los pacientes que padecen de alergias nasales, sinusitis, hipertensión o trastornos hemorrágicos suelen sufrir sangrados nasales de forma frecuente.

Si presentas hemorragias nasales debes acudir con un especialista para conocer el verdadero origen. Así, te será más fácil impedir que ocurran y sabrás qué hacer cuando las estés experimentando. Aquí te dejamos tres formas diferentes de prevenir y frenar las hemorragias nasales.

3 formas de prevenir y frenar inmediatamente los sangrados nasales.

1.Técnicas de primeros auxilios.

Si no has sufrido ningún tipo de lesión que lo origine, puedes tratar tus sangrados nasales en tu hogar, aplicando algunas técnicas de primeros auxilios:

-Busca un lugar cómodo para sentarte ya que será más fácil detener el sangrado en esta posición. También evitas golpes o caídas en caso de que sufras una disminución abrupta de la presión o algún mareo.
-A diferencia de lo que muchos creen, debes inclinar tu cabeza hacia adelante para que la sangre pueda drenar fácilmente por tus fosas nasales. Coloca una toalla o paño que absorba la sangre.
-No tires la cabeza hacia atrás ni te recuestes ya que la sangre podría pasar por tu garganta y ahogarte.
-Con el pulgar o el dedo índice, intenta comprimir la parte carnosa de la nariz para cerrar las fosas nasales. Con esta maniobra, debes ejercer presión directa en la zona donde se ha iniciado el sangrado. Comprimir la nariz detiene el flujo sanguíneo. Presiona por 10 minutos, respira por la boca mientras lo haces. Si, al soltar, la hemorragia continúa, presiona por 10 minutos más.
-Intenta disminuir tu temperatura corporal para ralentizar el flujo sanguíneo. Puedes colocar algunos cubos de hielo en tu boca, para enfriar la nariz y mantener una baja temperatura por más tiempo. Las compresas frías sobre nariz no son efectos ya que tienden perder temperatura muy rápido.
-Si tienes algún spray nasal que produzca constricción de los vasos sanguíneos, rocía un pequeño trozo de algodón con él y ubícalo en la fosa nasal sangrante. Deja el algodón o gasa por alrededor de una hora para evitar que la hemorragia vuelva. Este tipo de medicamento puede generar dependencia por lo que nos recomendable, utilízalo sólo si la hemorragia no cesa luego de comprimir la nariz en reiteradas oportunidades.
-Una vez que se haya detenido, lava tu rostro y recuéstate a descansar.

2.Previene las hemorragias nasales.

Muchas veces, nuestras acciones personales pueden desencadenar un sangrado nasal. Por este motivo, hay algunos factores a ter en cuenta y ciertos cuidados que pueden ayudar a prevenirlo.

-Trata la nariz con delicadeza y evita hurgarla ya que puedes lesionar un vaso sanguíneo o desprender los coágulos ubicados en los vasos ya dañados con anterioridad, causando un nuevo sangrado.
-Estornuda con la boca abierta para despedir el aire, así evitas colocar mucha presión en las fosas nasales.
-Mantén lubricado el revestimiento interno de la nariz. Para ello aplica una delgada capa de vaselina dentro de las fosas, con un hisopo.
-Suena tu nariz suavemente y cada lado por separado.
-Mantén las uñas cortas de los niños para prevenir heridas.
-Hazte de un humidificador que mantenga el ambiente lo suficientemente húmedo. Esto evitará que las membranas nasales se resequen. También puedes colocar un recipiente con agua sobre el radiador o calefactor, esto funciona igual que un humidificador.
-Combate el estreñimiento: existe una relación estrecha entre el estreñimiento y los sangrados nasales, ya que existe mayor presión sobre los vasos sanguíneos. Para ello, realiza algunos cambios en tu alimentación, aumentando la ingesta de fibra. Consume abundante agua, 10 ciruelas pasas por día, muchas frutas y verduras, evitando alimentos picantes y calientes.
-Mantén húmeda tu nariz con solución salina (solución fisiológica) aplicando unas cuantas gotas varias veces al día. Este tipo de solución no resulta adictiva ya que sólo contiene agua con sal.
-Aumenta la ingesta de flavonoides para fortalecer los vasos sanguíneos. Los flavonoides se encuentran en muchos alimentos, principalmente los cítricos como naranjas, toronjas, mandarinas.

3.Investiga todo lo necesario acerca de las hemorragias nasales.

Si los sangrados nasales se han vuelto algo frecuente en tu vida, investiga acerca de las posibles causas para que te sea más fácil prevenirlo.

-Determina los tipos de sangrados: los sangrados pueden darse en la parte frontal de la nariz y se denominan hemorragias nasales anteriores. Las posteriores se originan en las zonas internas de la nariz.
-Conoce las posibles causas analizando las situaciones que pueden haber desencadena la hemorragia. Para eso, puedes llevar un diario donde anotes todo lo que ingeriste durante las comidas, las actividades que has realizado, el tiempo climático y algún tipo de dolencia previa. Las causas más comunes son:

  • Lesiones auto inducidas.
  • Abuso en el consumo de drogas.
  • Problemas en los vasos sanguíneos.
  • Trastornos de coagulación.
  • Golpes en la cabeza o el rostro.
  • Hipertensión arterial.
  • Poca humedad en el ambiente.
  • Infecciones en la nariz y senos paranasales.

Recuerda que ante cualquier situación frecuente, debes concurrir a tu médico de cabecera para que pueda realizarte algunos estudios.