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5 ejercicios con los pies que te ayudarán a aliviar el dolor de espalda y de articulaciones inferiores en sólo 20 minutos.

Realizar ejercicios con los pies ayuda a tonificar una gran parte de los músculos encargados de la fuerza de piernas y espalda. Es importante, además, mantener las articulaciones bien lubricadas para evitar la rigidez. Todo esto lo conseguirás con esta sencilla rutina de ejercicios con los pies.

Frecuentemente asociamos los dolores articulares a un problema en esa zona específica. Lo mismo suele suceder con la espalda o dolores de cintura. Sin embargo ignoramos que, en la mayoría de los casos, los dolores son causados por una falta de tonicidad en los músculos.

Es importante tener en cuenta que nuestros músculos tonificados nos pueden ayudar a mantener una correcta posición, prevenir dolores de cintura, sostener la cadera y realizar la fuerza al caminar o correr. Si estos músculos no se encuentran fuertes, las articulaciones son las primeras en resentirse.

Para combatir esto de raíz, te proponemos realizar una sencilla rutina de ejercicios con los pies, ideal para cualquier persona. Con ella conseguirás tonificar músculos y lubricar articulaciones. En poco tiempo sentirás alivio en la espalda, cadera, rodillas y tobillos. ¡Inténtalo!

Lee también: “6 estiramientos de cadera para lubricar las articulaciones y aflojar los músculos de espalda y piernas”.

5 ejercicios con los pies para aliviar dolores.

1. Entra en calor.

Para entrar en calor, comenzar a mover los músculos y relajarlos un poco, realiza una breve marcha sobre los dedos de tus pies. Párate en puntillas, sobre tus dedos, e intenta dar unos pasos en esa posición, lo más elevado que puedas. Luego relaja caminando con toda la planta. Repite estos ejercicios con los pies por 2 minutos, aproximadamente.

2. Rotación de tobillos.

Párate en un pie, puedes sostenerte con una silla si lo deseas, eleva el otro y realiza movimientos de rotación con el tobillo. Dibuja círculos en el aire con la punta del pie. Primero hacia un lado, luego hacia el otro, durante dos minutos. Luego, hacia arriba y hacia abajo. Repite lo mismo con el otro pie.

Estos movimientos ayudan a mejorar la circulación sanguínea a la vez que tonifican. Con el paso de los días, intenta practicar tu equilibrio y no te sostengas mientras quedas parado en un pie.

3. Entrena los dedos.

Coloca un lápiz o un bolígrafo sobre el suelo. Párate descalzo e intenta tomar el lápiz con los dedos del pie. Sostenlo en el aire por 10 segundos y suéltalo. Repite esto unas 10 veces. Luego, inténtalo con el otro pie. Estos ejercicios con los pies te obligan a mantener el equilibrio realizando fuerza con los músculos.

4. Presiona.

Parado, abre tus pies un ancho de cadera. Flexiona un poco las rodillas, inclina el tronco hacia adelante, formando un ángulo de 45º con el piso. Sin perder esa postura, eleva los talones. Sostén por 20 segundos. Apoya toda la planta del pie y encoge tus dedos como si quisieras agarrar el suelo. Sostén por 10 segundos y relaja todo el cuerpo. Vuelve a la postura y repite nuevamente.

5. Flexiona.

Para realizar este ejercicios necesitarás una bufanda o cualquier retazo de tela elástica que tengas. Si posees un elástico mucho mejor. Sujeta un extremo a la pata de una cama o mueble pesado. El otro extremo debe estar sujeto a tu pie.

Siéntate en el suelo, con las piernas estiradas. Eleva un pie y flexiona la rodilla, acercando el pie hacia tu pecho. El elástico pondrá un poco de resistencia por lo que deberás hacer algo de fuerza. Sostén por 10 minutos y suelta. Repite unas 3 veces más, luego cambia de pie. Recuerda cortar un trozo de elástico suficiente como para poner un poco de resistencia, a la vez que te permite realizar el movimiento de flexión.