5 ERRORES FRECUENTES que debes cambiar si deseas EVITAR HIJOS MALCRIADOS!

Si Quieres que tus Hijos no sean Malcriados, Tienes que Evitar Hacer Esto de Inmediato !!

Todos los padres deseamos evitar hijos malcriados, principalmente para que se conviertan en adultos responsables y solidarios. Para lograrlo debemos rever qué actitudes tenemos como adultos y cambiar aquellos errores más frecuentes. La famosa Emma Jenner nos cuenta qué hacer ante estas situaciones y cómo educar desde el ejemplo.

¿Cómo evitar hijos malcriados, según Emma Jenner?

Emma Jenner es una niñera profesional, protagonista del programa de TV llamado Take Home Nanny. En el show, Emma se presenta ante una familia con el objetivo de educar a los niños para cierto evento especial. Su método se basa en infundir modales, poner límites claros e impartir disciplina. Para lograrlo es necesario observar tanto a padres como a niños e identificar los problemas de conducta de ambos.

En su asesoramiento busca brindar las herramientas necesarias para devolver la armonía al hogar. Debido a su extensa carrera y experiencia en la educación de familias, ha establecido cuáles son los 5 errores más comunes de los padres. Para evitar niños malcriados, los padres deben realizar una autocrítica. Ganar el respeto de nuestros hijos, la confianza y entablar una relación sin valerse de los miedos, las amenazas o la permisividad.

5 errores frecuentes de los padres. ¡EVÍTALOS A LA HORA DE EDUCAR A TUS HIJOS!

Emma Jenner asegura que, si deseas evitar hijos malcriados, debes dejar inmediatamente de cometer estos errores. Jenner considera que los padres deben esperar más de los hijos, exigirles más pero hacérselo saber de una manera clara. A su vez, el tiempo que pasamos en casa debe ser de más calidad. Más interacción humana, menos juguetes y tecnología.

1. Justificar actitudes no aceptables.

Comenzamos por aquí ya que es uno de los errores más frecuentes. Si deseas evitar hijos malcriados, debes dejar de justificarlo. Frases como “así son los niños”, “los niños de ahora hacen lo que quieres”, o similares, sólo son la luz verde para que tu hijo continúe comportándose de manera inadecuada.

Sin embargo, si cambias el discurso y dices cosas como “sé que mi hijo puede comportarse mejor, pedir disculpas, ayudar en casa, etc.” el pequeño también captará el mensaje respecto a lo que es capaz de lograr y lo que esperas de él. Aumenta las exigencias hacia él y sabrá cómo comportarse.

2. Sus exigencias primero.

Actualmente es muy común el sentimiento de culpa entre los padres. El mundo moderno nos ha obligado a salir a trabajar más de 8 horas diarias. Estas sensaciones convierten a los padres en esclavos de la culpa y sometidos a las exigencias del pequeño.

Es común que los padres traten de llenar ese vacío con objetos materiales y se vuelven más permisivos. La mayoría piensa “no lo he visto en todo el día, no lo regañaré ni bien llegue a casa”. Sin embargo, los niños buscan esa atención. Buscan los límites, la contención y el cariño que sólo los padres pueden brindar. Las exigencias materiales son solo una pantalla a la que recurre el niño, buscando más atención.

3. Temor a los hijos.

A lo largo del tiempo, los padres se han vuelto más permisivos por temor. Temor al berrinche, temor a que llore, temor a que comience una escena, temor a que no coma su comida, temor a que nos haga pasar vergüenza…

Es necesario contar con las herramientas necesarias para que todas las situaciones puedan ser enfrentadas por los padres con la disciplina correcta. ¿Quién está al mando de la situación? Si la respuesta es “el niño” entonces existe un problema.

4. Cubrir necesidades antes de que estas aparezcan.

La especialista asegura que esto es muy nocivo para los niños. Aquellos que no saben aburrirse, solucionar sus propios problemas, poner a prueba sus capacidades, experimentar… suelen tener grandes problemas para manejar la frustración. Estos sentimientos también los convierten en personas irascibles, caprichosas y sin control de sus emociones.

5. No dejas que otros lo regañen.

Esto es un mal ejemplo, especialmente cuando se encuentra en edad escolar. Cuando los padres no están presentes, el niño puede ser corregido por abuelos, maestros o la persona que se encuentre a cargo. Esto no significa que cualquiera vendrá y le dirá qué hacer. Por el contrario, debemos enseñar que la persona responsable que esté a cargo, también vela por su seguridad, educación y disciplina. También es nuestra responsabilidad asegurarnos que dicha persona le tratará con respeto y buenos modos.