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5 formas de usar el ajo para tratar la hipertensión

El ajo es un súper alimento utilizado en diversas comidas y para numerosos tratamientos. Es uno de los antibióticos naturales más potentes que existe. Las investigaciones, también determinaron que es un excelente regulador de la presión arterial, siendo un excelente remedio para personas hipertensas.

El secreto reside en que, en su composición, posee una enzima denominada alicina. La alicina, es el principal ingrediente activo del ajo y es excelente para combatir el cáncer y para favorecer la salud cardíaca. Un estudio realizado en 1999 determinó que esta enzima es antimicrobiana, antiviral y antibacteriana. A su vez, combate eficazmente algunos parásitos intestinales y es antifúngica.

Además de lo mencionado, que el ajo sea un excelente regulador de la hipertensión arterial, tiene que ver con los efectos secundarios producidos por los fármacos. Muchos de los remedios recetados por la medicina tradicional, conllevan reacciones perjudiciales en el cuerpo. Sin embargo, los tratamientos naturales con ajo no tienen ningún tipo de efecto. En caso de llevar un tratamiento con fármacos antihipertensivos, el consumo de ajo también mejora su eficacia.

El ajo ayuda a tu salud, cualquiera sea tu situación. Si eres de las personas que no puedes probarlo por su sabor intenso, existen muchas maneras de consumirlo. Hoy te presentamos las maneras más fáciles y mejores para tratar tu hipertensión arterial.

  • Polvo de ajo
    En algunos lugares, también se denomina sal de ajo, pero en la mayoría de los casos no tiene sal agregada. Lee bien las etiquetas en caso de que compres polvo de ajo en un herbolario. La receta para realizarlo de forma casera y para controlar tu hipertensión arterial, es la siguiente:
    Ingredientes:
    -Ajo
    -Aceite de coco.
    Elaboración:
    -Cortar el ajo en rodajas finas, la cantidad que creas necesaria.
    -Saltear en una sartén con un poco de aceite de coco. Debe quedar de un color dorado pero sin estar quemado.
    -Retirar del aceite y secarlos en un papel absorbente.
    -Una vez que ya estén fríos, guardar en un frasco para que sequen.
    -Retira la cantidad que desees consumir y rallarlo con un rallador fino.
    De esta manera, puedes utilizarlo en todas tus preparaciones.
  • Jugo de ajo.
    Esta preparación te ayudará a bajar de peso, a elevar los niveles de colesterol bueno y reducir tu presión arterial.
    Ingredientes:
    -1 diente de ajo grande.
    -3 zanahorias en su punto justo de maduración.
    -1 manzana.
    -1 puñado de perejil.
    -Jengibre rallado, a gusto.
    Elaboración:
    -Cortar todos los ingredientes y batir en licuadora hasta que quede una preparación espesa pero bien líquida.
    -Beber un vaso al día.
  • Ajo en ayunas
    Es un hábito especialmente recomendado para desintoxicar el cuerpo y depurar eficazmente el organismo. A largo plazo, también previene de múltiples enfermedades, entre ellas, algunos tipos de cáncer y la diabetes.
    Tratamiento: Consumir dos cucharaditas de ajo finamente picado, todas las mañanas en ayunas. Debes dejar actuar por media hora antes de consumir tu desayuno normalmente. Esta rutina, debe formar parte de tus actividades diarias para comenzar a observar los resultados. Otro consejo muy saludable es: al momento de pelarlo y cortarlo, déjalo reposar por 10 minutos y luego, consumir. De esta forma, sus propiedades se potencian mucho más.
  • Infusión de ajo.
    Con esta infusión, las propiedades del ajo se potencian aún más. Se puede utilizar también para regular el peso corporal, para curar resfriados, gripe y, por supuesto, para tratar la hipertensión.
    Ingredientes:
    -1 litro de agua pura.
    -5 dientes de ajo.
    -El jugo de un limón.
    -Jengibre a gusto.
    Elaboración:
    -Hervir el agua y apagar el fuego.
    -Agregar los dientes de ajo previamente machacados, el jugo de limón recién exprimido y jengibre rallado.
    -Mezclar bien y dejar reposar por 20 minutos. La preparación debe estar tapada todo el tiempo.
    -Colar el líquido y consumir.
    Beber 4 tazas al día para tratar enfermedades respiratorias y la hipertensión. Tomar la infusión con el estómago vacío, en lo posible. Es posible ingerir de manera caliente o fría, ya que se puede calentar a fuego muy lento. En el refrigerador, se conserva hasta por 24 horas.
  • Ajo macerado.
    Esta es una receta utilizada desde la antigüedad. Es muy recomendada para personas que no gustan de consumir ajo en forma cruda o directa, sino que necesitan “camuflarlo” un poco. Sirve para condimentar todo tipo de comidas.
    Ingredientes:
    -10 dientes de ajo.
    -Aceite de oliva, cantidad necesaria.
    -½ cucharada de tomillo.
    -1 hoja de laurel.
    -½ cucharada de pimentón rojo.
    Elaboración:
    -Machacar los ajos muy bien.
    -Poner todos los ingredientes secos, incluidos los dientes de ajo, en un frasco de vidrio con tapa.
    -Cubrir todos los ingredientes, hasta el ras del frasco, con aceite de oliva. Tapar el recipiente.
    -Dejar reposar en lugar fresco y seco por una semana. El recipiente no debe estar expuesto a la luz del sol. De esta forma, los ingredientes aportarán sabor y el ajo se ablandará.

Puedes untar con esta preparación algunos panes integrales, galletas, o puedes utilizarla para condimentar tus comidas diarias.