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¿Respiras correctamente? 5 señales que te ayudarán a descubrirlo.

Varias veces al día sentimos la imperiosa necesidad de tomar una respiración profunda. Esa gran bocanada de aire nos proporciona bienestar, nos relaja y nos fortalece. Ese mecanismo que utiliza nuestro cuerpo es ideal para renovar el aire de los pulmones y para liberar tensiones. Pero ¿por qué olvidamos con tanta facilidad respirar correctamente?

Nuestras respiraciones durante el día, deberían ser pausadas y profundas, tal como cuando nos ejercitamos, pero la mayoría de las personas lo hacen de forma incorrecta. Sin siquiera conocer esto, un gran número de sujetos utilizan sólo un tercio de su capacidad pulmonar, sin saber cómo puede afectar esto la salud de su organismo.

Hoy te contamos 5 señales que podrían indicar que estás respirando de forma incorrecta. Además, te ayudamos a combatirlo y aprovechar al máximo tu capacidad pulmonar, permitiendo la correcta oxigenación del cuerpo.

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¿Respiras correctamente? 5 señales que te ayudarán a descubrirlo.

1. Sensación de estar agitado.

Si sientes que das muchas respiraciones cortas en un período de tiempo relativamente corto, es signo de que estás respirando mal. El cuerpo, instintivamente, trata de compensar la falta de oxígeno y provoca respiraciones reiteradas para conseguirlo.

2. Bostezos y suspiros.

Si bostezas frecuentemente, aunque sientas que has descansado lo suficiente, es señal de que el cuerpo necesita una bocanada de aire profunda para llenar los pulmones. Lo mismo sucede con los suspiros: si necesitas suspirar tomando la mayor cantidad de aire posible, puede indicar que no estás aprovechando toda tu capacidad pulmonar.

3. Bruxismo.

El bruxismo también es conocido como “rechinar los dientes”. Apretar y frotar los dientes entre sí es señal de una respiración irregular y deficiente. Esta acción puede suceder durante la noche al dormir o durante el día, indistintamente. También es signo de estrés y tensiones, lo que puede ir acompañado de numerosos suspiros en un intento del cuerpo por relajarse y oxigenarse.

4. Contracturas en la zona cervical.

Las tensiones en el cuello, hombros y zona de la espalda alta suelen ser señal de una mala respiración. Principalmente se trata de una respiración superficial. Si logras expandir al máximo tus pulmones con cada respiración profunda y pausada, notarás cómo las contracturas irán desapareciendo poco a poco.

5. Fatiga crónica.

Si notas que siempre estás cansado y sin fuerzas para nada, puede ser señal de falta de oxigenación en la sangre. Cuando el cuerpo carece de oxígeno, hay una disminución en la energía porque las células no pueden transformar los carbohidratos, las grasas y las proteínas en calor y energía.

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¿Por qué es importante respirar adecuadamente?

Te contamos brevemente todo lo que el oxígeno provoca en nuestro organismo:

  • Permite el metabolismo celular, un proceso que permite a las células producir energía.
  • Se ha descubierto que los malos hábitos al respirar provocan que nuestra capacidad pulmonar decaiga en un 5% con cada década de vida.
  • Una correcta oxigenación permite, a la sangre, eliminar toxinas de una forma más eficaz.
  • El cerebro, que sólo ocupa el 2% de nuestra masa corporal, necesita casi el 20% de la oxigenación total del cuerpo.
  • El cuerpo resiste mejor a los ataques de virus y bacterias. Estudios afirman que estos microorganismos no pueden sobrevivir por mucho tiempo en un medio oxigenado.
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Ejercicio para lograr respirar adecuadamente.

Si adviertes que a tu cuerpo le falta oxigenación, puedes intentar practicar con el siguiente ejercicio. Recuperarás las energías y te sentirás muy bien en cuestión de segundos.

  • Recuéstate boca arriba sobre una colchoneta en el suelo. También puedes practicarlo sentado en un sillón, cómodamente, con la espalda muy recta y mirando hacia el frente. Deja descansar los brazos hacia los costados.
  • Relaja las extremidades, piensa cómo cada músculo de tu cuerpo va soltándose a la relajación. Comienza visualizando desde los pies hasta cada músculo de tu rostro.
  • Cierra los ojos e inhala prestando mucha atención si lo haces moviendo los hombros o inflando el pecho y el abdomen.
  • Concéntrate en tomar todo el aire en una respiración abdominal y exhalando por la nariz. La boca debe permanecer cerrada todo el tiempo.
  • Procura dar respiraciones pausadas y siente cómo los pulmones se llenan.
  • Repite durante dos minutos todos los días.