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6 beneficios de ser una madre muy cariñosa con tus hijos. ¡NO LOS MALCRÍAS, LOS HACES SENTIR AMADOS!

6 ENORMES beneficios de ser melosa con tu hijo

Una madre muy cariñosa no es sinónimo de permisiva. Es aquella que no tiene temor de demostrar su amor desmedido. Jamás el exceso de cariño puede llegar a malcriar a los niños, sino la falta de límites o la falta de atención. Por ello, hemos recopilado los 6 beneficios principales de demostrar tu amor con locura. Algo que tus hijos agradecerán por el resto de sus vidas.

Una madre muy cariñosa no malcría a sus hijos.

Las demostraciones de cariño son algo natural, especialmente cuando se trata de nuestros hijos. Algunas personas no son muy demostrativas, aunque esto cambió al convertirse en padres o madres. El amor hacia nuestros hijos es inexplicable. Los sentimientos nos llevan a llenarlos de besos y abrazos, protegerlos en nuestro regazo y acunarlos hasta que duerman. Sin embargo, muchas personas creen que el exceso de cariño puede ser algo perjudicial.

Jamás el amor malcría. Esto resulta perjudicial cuando se confunde amor con permisividad y falta de límites. O cuando se compensa la falta de atención hacia ellos con objetos materiales. Los hijos necesitan padres presentes, límites claros, coherencia en la crianza y amor, mucho amor.

Generalmente, se considera que una madre es demasiado melosa con sus hijos cuando las demostraciones de cariño no son escatimadas. Incluso, en algunas culturas, este supuesto exceso de amor es algo mal visto. Por este motivo, hoy te contamos cuáles son los beneficios de ser una madre muy cariñosa y porqué tus hijos lo agradecerán siempre.

6 BENEFICIOS DE SER UNA MADRE MUY CARIÑOSA.

Si eres una madre melosa de amor, ¡alégrate! Estos son los beneficios y el ejemplo que le brindas a tus hijos. Si te cuestan las demostraciones de afecto, ¡entonces estás a tiempo de cambiarlo!

1. Mayor seguridad.

Cuando el niño se desarrolla en un ambiente de amor, cuando sabe que es querido por sus padres, siente mayor seguridad para enfrentarse al mundo. Esa seguridad es una base primordial en el desarrollo de su personalidad. Le ayudará a ser un adulto seguro de sí mismo.

2. Ayuda a desarrollar su inteligencia emocional.

A través de las demostraciones de cariño de su madre y padre, el niño comienza a comprender los diferentes sentimientos. La inteligencia emocional no sólo le ayudará a conocerse mejor, sino también a empatizar con los demás. Poder reconocer el amor, el enojo o la tristeza será una gran herramienta para poder manejar sus propias emociones.

3. Niños menos introvertidos.

Esa seguridad que sentirá durante su desarrollo será expresada a través de cada uno de sus actos. Esto le permitirá ser menos vergonzoso y más extrovertido. Podrá comunicar lo que siente y piensa con total confianza. Además, podrá socializar sin tener miedo al rechazo.

4. Protección.

Un niño que se reconoce como amado, se siente más protegido frente al mundo. Es una persona que tiene la certeza de que en los brazos de sus padres nada malo puede pasarle. Esto es la base de la relación de confianza que forjarán por años.

5. Más demostrativos.

Los niños que poseen una madre muy cariñosa suelen ser más demostrativos también. No sólo con gestos de amor, sino también son niños que pueden brindar palabras de aliento, de contención, de esperanza, sin avergonzarse de sus propios sentimientos.

6. Repetición del patrón.

Así como tus mimos le enseñan a ser más cariñoso, los hijos de padres más “fríos” suelen ser menos demostrativos también. Esto ocurre porque nuestros padres son el primer ejemplo de todo. A través de ellos podemos entender poco a poco cómo funciona el mundo. Si quieres que tus nietos reciban mucho amor, demuéstrale mucho amor a tus hijos ya que éstos tienden a repetir el patrón una vez adultos.