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Aceite de semillas de comino negro: Previene ETS, el VIH, el cáncer, la artritis y mucho más!

Con el aceite de semillas de comino negro se pueden realizar tratamientos muy eficaces para prevenir y hasta curar muchas enfermedades graves. Sus propiedades inigualables lo convierten en un ingrediente poderoso ideal si buscas alternativas naturales o si deseas fortalecer tu sistema inmunológico.

Actualmente, se ha reconocido que el comino negro, científicamente llamado Nigella sativa, es tan poderoso como muchos de los fármacos utilizados para curar el cáncer. Por años se ha estudiado el efecto del aceite de comino negro sobre las células cancerígenas, impidiendo que se reproduzcan y, en algunos casos, evitando que proliferen en el desarrollo de un tumor.

El comino negro contiene timoquinona, un fitoquímico beneficioso para tratar enfermedades inflamatorias, incluyendo el cáncer de hígado, de páncreas, de cuello uterino, de mama, de huesos, de estómago, de próstata, de colon, de cerebro, melanoma y linfoma.

A pesar de que ya se ha cumplido una década desde que comenzaron a estudiar los efectos del aceite de semillas de comino negro, aún no se ha aplicado en el organismo humano. Si bien los beneficios han sido ampliamente comprobados en animales, los permisos de estudios clínicos en humanos no se han aprobado. Incluso después de afirmar que no existen efectos secundarios y que las reacciones adversas tienen un mínimo de posibilidad.

Aunque la medicina convencional y las grandes industrias farmacéuticas no quieren reconocer las propiedades curativas del aceite de semillas de comino negro, hoy te contamos por qué este remedio se ha utilizado por miles de años.

El aceite de semillas de comino negro: investigaciones a tener en cuenta.

1. REMEDIO TRADICIONAL: En 2011, casualmente se publicaron dos investigaciones donde se afirmaba que el comino negro ha sido utilizado por varias culturas, por siglos, para tratar múltiples enfermedades. Por un lado investigadores chinos, por el otro estudiosos de Arabia Saudita. Los especialistas encontraron escritos antiguos donde se confirmaba el poder sanador de este ingrediente, aunque nuestros antepasados no tenían tan en claro los mecanismos moleculares, como en la actualidad.

2. SEMILLAS DE COMINO NEGRO Y MIEL: Investigadores egipcios descubrieron que la miel y los granos de comino negro, tienen un poderoso efecto protector sobre las células cuando estas están sometidas al estrés oxidativo (hasta un 100% de protección). También se confirmaron sus efectos anticancerígenos en ratas. Se concluyó que el aceite de semillas de comino negro potencia sus beneficios cuando se combina con miel.

3. CONTRA LA RADIACIÓN: En 2014 unos científicos turcos descubrieron que el aceite de semillas de comino negro podría ser útil en pacientes oncológicos sometidos a tratamientos de radiación. Al parecer, este ingrediente sería efectivo a la hora de disminuir los efectos secundarios de la radioterapia, a la vez que fortalece el sistema inmune y reduce al mínimo el daño hepático provocado por el tratamiento.

4. CONTRA EL CÁNCER: En 2014, los mismos científicos árabes antes mencionados afirmaron que, tanto las semillas de comino, como el aceite eran igual de poderosos a la hora de reducir la cantidad de células cancerosas. Los mismos resultados se encontraron al tratar ratas enfermas de cáncer de pulmón, cerebral maligno y mama.

5. PREVENIR LA LEUCEMIA: En 2013 un grupo de especialistas de Malasia utilizaron la timoquinona, presente en el aceite de semillas de comino negro, para tratar la leucemia aguda y demostraron que este compuesto es capaz de provocar la muerte de las células malignas.