Aguantar las flatulencias podría perjudicar tu salud. ¡LIBÉRALAS!

Aguantar las flatulencias es algo muy común en nuestra cultura, ya que soltarlas en público es de mal gusto, se considera una falta de respeto o es hasta vergonzoso. Sin embargo, esta respuesta natural del cuerpo no debería ser reprimida, según informan algunos especialistas.

Todos los humanos producimos gases y nuestro cuerpo busca eliminarlos a lo largo de todo el día. La cultura y las “buenas costumbres” nos han llevado a reprimir un acto completamente natural y el organismo es el primer perjudicado. Si bien muchas veces no podemos contenerlo, muchas otras buscamos aguantar las flatulencias sólo porque estamos en compañía de otras personas. El mal olor es el principal factor a tener en cuenta cuando decidimos no expulsar los gases.

Los gases se producen dentro del tracto digestivo, por ello difieren de persona a persona según la calidad de su salud y de su alimentación. Durante la digestión de algunos alimentos, el cuerpo produce más gases que lo normal, por lo que se ve obligado a liberarlos. Al expulsarlos son ruidosos y malolientes por lo que la sociedad los ha catalogado como algo “vergonzoso” aunque… ¿por qué avergonzarnos por un acto natural?

Los especialistas recomiendan liberar la mayor cantidad de gases posible. El gas acumulado produce inflamación y cólicos intestinales, además de ser un gran indicador de problemas de salud graves. En promedio, una persona necesita expulsar sus gases unas 14 a 18 veces por día y no es recomendable aguantar las flatulencias. ¡Te contamos por qué!

Aguantar las flatulencias es perjudicial para tu salud.

aguantar las flatulencias

Los especialistas aseguran que las flatulencias son un indicador clave para conocer el estado de salud. Tanto la cantidad de gases como sus componentes (los encargados del mal olor) pueden ayudarnos a saber si existe un problema grave de salud.

Si llevas una alimentación rica en fibras, es normal producir una gran cantidad de gases. Sin embargo, cuando también se experimentan otros síntomas molestos, puede tratarse de una complicación más grave que debe ser atendida inmediatamente. Si somos expertos en aguantar las flatulencias y nuestros gases no son expulsados a tiempo, jamás sabremos si existe una sobre producción de ellos o si los cólicos, por ejemplo, son consecuencia de esta u otra enfermedad.

Las condiciones más frecuentes que pueden provocar un exceso de gases y necesitan ser tratadas, son:

  • SIBO (por su nombre en inglés: Small intestinal bacterial overgrowth) es un sobre crecimiento bacterial en el intestino delgado.
  • Intolerancia o sensibilidad a ciertos tipos de comidas.
  • Enfermedades intestinales como el síndrome del intestino irritable, celiaquía o enfermedad de Crohn.

¿Cuándo preocuparse?

Los gases producidos durante la digestión de los alimentos, pasan por el tracto, al igual que la materia fecal. Cuando no pueden liberarse, la acumulación gaseosa provoca indigestión, inflamación y cólicos. Además de contenerlos, otras causas como el estreñimiento, los cambios en la flora intestinal o tener malos hábitos durante la comida (no masticar bien los alimentos y tragar rápidamente, por ejemplo) pueden obstruir la liberación de gases.

Deberías preocuparte cuando también experimentas otros síntomas como:

  • Sangre en las heces.
  • Cambios en la temperatura corporal.
  • Cambios bruscos de peso.
  • Dolor en los ganglios linfáticos.
  • Erupciones o eczemas en la piel.
  • Diarrea.
  • Fatiga.

Si presentas alguno de estos síntomas, te recomendamos consultar con un especialista que realice los controles correspondientes.