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Alivia los dolores en el cuello con tan sólo tres movimientos.

Los dolores en el cuello se denominan “dolores cervicales” y pueden originarse en cualquiera de las estructuras de alrededor del cuello: músculos, nervios, huesos o discos intervertebrales. La mayoría de las veces desencadenan otras dolencias como cefaleas o dolores en las extremidades. Pueden ser molestias muy intensas y frecuentes. Muchos pacientes manifiestan experimentarlos más de una vez al mes, es decir que puede tratarse de un problema crónico.

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Hoy te contamos cómo aliviar estos dolores de forma natural, tan sólo con ejercicios simples que constan de tres movimientos sencillos. ¡Continúa leyendo y despídete de los dolores cervicales para siempre!

El ejercicio es la respuesta que estabas buscando.

El Centro de Investigación Nacional de Dinamarca, realizó un estudio sobre los dolores cervicales y cómo aliviarlos a través del ejercicio. La investigación se basó en el análisis de 42 casos: mujeres de entre 36 a 52 años que presentaban dolores severos a menudo. Se pudo determinar que, los ejercicios de fuerza por debajo del cuello, son capaces de generar nuevos músculos y reparar los tejidos lesionados. A su vez, los músculos fuertes significan un mayor apoyo y sostén para todos los huesos y discos intervertebrales de la zona.

Para ello se concluyó que la ejercitación óptima es a través de tres sesiones semanales, que constan de tres movimientos básicos. De esta manera se puede reducir el 80% de los dolores en menos de 3 meses. Será necesario llevar constancia en los ejercicios y mantenerlos en el tiempo aunque las molestias hayan cesado. Recuerda que los músculos que no se entrenan regularmente se vuelven flácidos y corres el riesgo de que los dolores vuelvan.

3 ejercicios eficaces para eliminar el dolor cervical.

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Algunos consejos a tener en cuenta:

  • En cada uno de los movimientos, procura mantener las rodillas un poco flexionadas para no lesionar tu espalda baja y realizar la fuerza de manera correcta.
  • Utiliza dos pesas, una en cada mano, de hasta 2,5 kilos.
  • Realiza tres sesiones semanales, en días no consecutivos.
  • Cada sesión consta de tres ejercicios, 12 repeticiones de cada uno.

1. Encoge los hombros:

De pie con la espalda recta, separa los pies un ancho de hombros y coloca los brazos al costado del cuerpo con las palmas pegadas a las caderas. Luego, con los brazos estirados, contrae los hombros hacia arriba como si tiraran de tus hombros hacia las orejas. Sostén la posición por unos segundos y relaja.

2. Fila vertical:

De pie con los pies juntos, coloca las palmas de las manos frente a los muslos. Contrae levemente el vientre, flexiona los codos para el costado y lleva las pesas hasta la altura de la clavícula. Sostén por unos segundos y luego relaja.

3. Aperturas laterales.

De pie, separa los pies un ancho de hombros. Luego inclínate hacia adelante hasta que el pecho quede paralelo al suelo. Los brazos quedan colgando con las palmas enfrentadas entre sí. Flexiona ligeramente los codos y abre los brazos juntando los omóplatos. Levanta los brazos hacia los lados hasta quedar en línea recta con la espalda. Sostén por un segundo y relaja.