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Aprende a lavar el rostro con miel, eliminar impurezas y realizar un tratamiento cosmético natural.

Una piel sin impurezas aprovecha fácilmente los beneficios de los productos que utilizamos. Por este motivo, lavar el rostro con miel lo hará ver más fresco y bonito. La contaminación y el estrés nos impiden tener un cutis resplandeciente. Pero, a pesar de todo ello, para mantenerlo joven y luminoso debemos tomar su limpieza como una costumbre diaria.

La limpieza diaria es necesaria para remover de la piel las sustancias contaminantes tales como:

  • Partículas de polvo.
  • Químicos.
  • Aceites.
  • Bacterias.
  • Cosméticos.
  • Sebo.
  • Células muertas.
  • Sudor.

Cuando te maquillas la piel se reseca, se opaca, se marchita. A veces incluso, y por la contaminación ambiental, aparece cierta irritación o pequeñas manchas oscuras. Estos son algunos de los síntomas que pueden afectarte cuando existe una acumulación de células muertas en la piel.

La regeneración natural de la piel tarda aproximadamente 28 días en realizarse. Cada 21 o 28 días aproximadamente, las células muertas se desprenden de la capa cornea de la piel de forma natural. Esto, durante la juventud, se manifiesta espontáneamente. Con el paso del tiempo deja de ocurrir y es ahí donde lavar el rostro con miel nos puede ayudar. También puedes lavar el rostro con miel si tienes resequedad en el rostro o padeces de acné.

Es muy importante que las células muertas caigan completamente de la piel para mantenerla sana, visiblemente fresca, fina, unificada, con un color suave y luminoso. Para esto necesita exfoliarse dependiendo el grado de necesidad que tenga la piel.

En horas de la mañana se realiza una limpieza suave y por la noche debe ser más profunda y dedicada, esto es porque debemos retirar la suciedad que hemos acumulado a lo largo del día. El objetivo de lavar el rostro con miel es limpiar, desintoxicar y tonificar la piel.

Hay muchas recetas que usan la miel como ingrediente principal. La miel es recomendada para todos los tipos de piel  y, dependiendo de con qué la mezcles, puedes aumentar su poder para alguna función específica. La miel no necesita preservarse ni refrigerarse y contiene aminoácidos y enzimas vitales para las células. Ayuda a sanar heridas por eso es muy efectiva en rostro con acné o espinilla.

Beneficios de lavar el rostro con miel.

  • Humectante: la miel ayuda a mantener durante todo el día tu piel hidratada.
  • Acción anti-bacterial: ayuda a eliminar impurezas que causan acné por eso es particularmente beneficiosa para los adolescentes. Ayuda a controlar problemas de la piel grasa.
  • Antioxidante: es usada como antiséptico porque contiene sustancias que ayudan a eliminar la acumulación de radicales libres. Contiene muchos antioxidantes por lo que mantiene tu piel firme y joven.

Instrucciones para lavar el rostro con miel

  1. En un poco de agua mezcla muy bien una cucharadita de miel, espárcela por el rostro con masajes circulares por 1 o 2 minutos (si la dejas en tu piel por 20 minutos se convierte en una excelente mascarilla descongestiva).
  2. Enjuaga muy bien todo el cutis con agua tibia, puedes usar algún tónico o astringente para cerrar los poros, es opcional.
  3. Aplica tu habitual crema hidratante (la humectación sirve para recomponer o retrasar la perdida de agua).
  4. Limpiar por la mañana y repetir por la noche antes de ir a dormir.

TIPS:

  • Nunca apliques mascarillas sobre piel con cosméticos, aceites naturales o contaminación ambiental, con ningún producto en general, es una pérdida de tiempo, no obtendrás ningún resultado porque la mascarilla jamás penetrará en tu piel.
  • Puedes lavar el rostro con miel diariamente a modo de jabón. Si en cambio vas a hacerlo como mascarilla se recomienda aplicar sólo una vez por semana.