,

Aprende Como Hacer Crecer Un Árbol De Limón Desde La Semilla En Nuestra Casa

El limón es una de las frutas que más consumimos al año. Esto se debe a sus múltiples funciones en el hogar, en el ámbito gastronómico y medicinal. ¿Sabías que puedes tener tu propio limonero en una maceta? Los limoneros son árboles grandes que florecen la mayor parte del año, pero para los que no tenemos jardín, es una planta prohibida. Sin embargo, existen formas de cultivarlos en una maceta grande y gozar de sus preciados frutos.

Lee también: “Cómo plantar menta, perejil y romero en casa”

Hoy te proponemos cultivar un árbol de limones desde la semilla para que tú también disfrutes de este alimento, aunque no poseas un gran jardín.

Aprende a cultivar un limonero en una maceta.

Existen otras maneras de cultivar tu propio limonero, como por ejemplo a partir de un esqueje o gajo. Sin embargo no todos conocemos alguien que posea esta planta o nos facilite uno. Además es necesario conocer previamente qué cuidados tener con ese gajo, cómo prepararlo correctamente y qué hacer para que su enraizamiento sea el adecuado. El lado positivo de esta práctica es que gozarás de los limones en menos tiempo.

¿Por qué un limonero desde la semilla?

Para los que no tenemos amigos con limoneros, ni espacio para plantar un árbol en el jardín; existe la posibilidad de empezarlo desde la semilla y en una maceta. El proceso de cuidar un pequeño brote puede resultar encantador y desestresante, por lo que te recomendamos hacerlo si necesitas desenchufar tu cabeza del mundo.

La ventaja de plantar tus propios frutos es que te asegurarás de que no posean ningún tipo de fertilizante artificial, plaguicidas o ceras, como los que compras en cualquier mercado. Tus limones serán de excelente calidad si sacas tus semillas de una fruta de calidad orgánica. El lado negativo de este procedimiento es que deberás tener mucha paciencia en el procedimiento: hasta que puedas disfrutar de tus limones pasarán entre 3 y 6 años, para que la planta madure y sea lo suficientemente fuerte.

Lee también: “15 beneficios de beber agua tibia con limón cada mañana”

¿Qué necesitaremos para empezar?

Un limón:

Para conseguir tus semillas necesitarás un limón orgánico. Las versiones orgánicas quizás te resulten más costosas que las comunes, pero con una sola fruta será suficiente. Además, las frutas no orgánicas pueden contener semillas estériles, más allá de los químicos añadidos.

Cualquier especie de limones te va a resultar si proviene de una fruta orgánica. Sin embargo, ten en cuenta que algunas provienen de árboles más grandes. Si el espacio en tu hogar es reducido o posees un pequeño balcón, te aconsejamos seleccionar una especie llamada “limón Meyer” que son de un tamaño más pequeño pero igualmente deliciosos.

Macetas:

En primer lugar, podrás realizar la germinación en cualquier recipiente que te sirva de almácigo. Será necesario que tenga un buen drenaje de agua, 15 cm de profundidad y unos 10 cm de diámetro, como mínimo.

Luego, deberás traspasar tu planta germinada a su maceta definitiva (te recomendamos que sea a la definitiva). Ésta deberá tener un tamaño grande y ser ancha, ya que el limonero tiende a irse para los costados en un principio para fortalecerse.

Lee también: “No vuelvas a comprar ajo nunca más: ¿Cómo cultivarlo en casa?”

Tierra enriquecida:

Compra tierra para macetas con composta orgánica. Si consigues, te recomendamos una mezcla de turba, perlita, vermiculita y fertilizantes orgánicos. De esa forma la planta recibirá todos los nutrientes necesarios para crecer de forma rápida y saludable.

Un lugar con mucha luz solar:

El limonero requerirá de toda la luz solar posible. Especialmente en épocas de brotes y florecimiento, necesitará luz directa la mayor cantidad de tiempo. Coloca la maceta al lado de un ventanal o en el jardín donde más luz reciba. Es muy importante que lo vayas rotando si la luz escasea por momentos.

Lee también: “No vuelvas a comprar jengibre nunca más: ¿Cómo cultivarlo en casa?”

Procedimiento para germinar y hacer crecer tu propio limonero.

– En primer lugar, necesitas tierra muy húmeda para germinar la semilla. Coloca un poco de tierra en un balde y vierte agua sobre ella hasta que la notes muy mojada. Toma el recipiente que te servirá de almácigo y humedécelo también.

– Llena el recipiente con la tierra y controla el drenaje: no se debe filtrar una gran cantidad de agua ya que la tierra se secará en muy poco tiempo. Recuerda no cubrir por completo con tierra ya que necesitarás unos centímetros para cubrir la semilla.

– Ahora deberás seleccionar una semilla. Corta la fruta y observa las mejores semillas. Aquí tienes la opción de seleccionar sólo una o puedes germinar varias para trasplantar sólo una. Elige la semilla con más vida o la que ya presente algún brote. Llévala a tu boca y chúpala hasta que quites toda la acidez del limón. Como necesita de humedad para crecer, no la quites de tu boca hasta el momento de plantarla.

– Coloca la semilla a unos 1,5 cm del borde, luego cúbrela con la tierra mojada. Riega nuevamente con un atomizador si notas que perdió humedad.

Cubre el recipiente con un plástico transparente para crear un ambiente cálido pero aireado y húmedo. Puedes utilizar papel film de cocina o una bolsa plástica con algunos orificios que sirvan de respiraderos.

– Lleva el recipiente a un lugar cálido donde reciba luz solar directa. Frecuentemente, controla que la tierra permanezca húmeda. Si la mantienes muy mojada, puedes hacer que la semilla se pudra. Si recibe demasiado sol pero poca humedad, puedes hacer que se seque. Deberás revisar y permanecer en un equilibrio adecuado entre estos dos factores.

Luego de dos semanas, notarás que los brotes comienzan a asomar por la superficie de la tierra. En ese momento, quita el plástico y permite que la planta crezca al aire libre en las mismas condiciones: con humedad y sol directo.

– Cuando la planta tenga unos 15 a 20 cm, puedes trasplantarla a la maceta definitiva. Luego, deberás tener los mismos cuidados que con cualquier planta: además de agua y luz solar, agrega algo de abono orgánico para nutrirla y cuídala de las plagas.

Lee también: “19 vegetales y hierbas que sólo tendrás que comprar una vez”