Aprende a congelar aloe vera para tenerlo siempre a mano.

El aloe vera es una de las plantas con más poderes curativos que hay, principalmente de lesiones cutáneas. También es excelente favoreciendo la salud del sistema circulatorio y del digestivo. Los afortunados que poseen una planta de aloe en sus hogares, saben que los usos son infinitos y a medida que aprendes a utilizarla, descubres más beneficios para tu organismo.

El único lado negativo de esta planta es que sus propiedades se encuentran en la pulpa, lo que requiere un poco de trabajo para obtenerla. Si deseas el gel de manera urgente, o no cuentas con mucho tiempo y has olvidado limpiar una de las hojas, o te han regalado algunas hojas de aloe y no quieres desperdiciarlas; tienes que saber que existen maneras de conservarlo. Hoy te contaremos algunos secretos para que puedas congelar el gel del aloe vera y cuentes siempre con sus maravillosos beneficios.

Beneficios del Aloe Vera.

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Los beneficios de esta planta son numerosísimos y las personas los utilizan para un sinfín de usos medicinales y cosméticos. Te contamos las propiedades más conocidas y comprobadas de manera científica:

  • Es un gran antioxidante y un gran agente anti tumoral, especialmente para tratar y prevenir el cáncer de colon.
  • Es antiinflamatorio, esta propiedad se conserva ya sea si se utiliza de forma tópica sobre la piel, como así también si se ingiere el gel.
  • Ayuda a oxigenar la sangre y estimula la circulación.
  • Reduce los riesgos de accidentes cerebro vasculares y de ataques cardíacos.
  • Estimula la producción de energía para las células del organismo.
  • Hidrata y regenera los tejidos de la piel.
  • Ayuda a la salud digestiva: se lo utiliza para curar el síndrome del intestino irritable, síndrome del intestino permeable, estreñimiento, reflujo estomacal, ayuda a depurar el intestino de desechos viejos adheridos en las paredes.
  • Alcaliniza el cuerpo, lo que ayuda a prevenir múltiples enfermedades crónicas.
  • Ayuda a mejorar la resistencia física y el rendimiento.
  • Reduce los niveles de triglicéridos en la sangre.
  • Nivela la presión arterial.

¿Cómo congelar aloe vera sin perder sus propiedades?

El aloe vera puede formar parte de tus procedimientos de primeros auxilios. Con él podrás tratar cortes, lesiones o picaduras de insectos. También funcionará para preparar batidos depuradores o para realizarte tus mascarillas caseras para lucir una piel increíble. Te contaremos, paso a paso, cómo conservar tu propio aloe.

1. Obtén la pulpa.

  • Elige una planta de aloe vera grande, ya que son las que más principios activos poseen.
  • Selecciona una hoja que esté cerca de la tierra, las más externas. Cuando la planta es demasiado joven e inmadura, notarás que no posee hojas externas cercanas a la tierra. En este último caso, deberás esperar un poco más hasta que la planta madure.
  • Procura cortarla lo más cerca de su base que puedas.
  • Coloca la hoja de forma vertical, ligeramente inclinada hacia algún costado para que escurra la savia y se mezcle con la pulpa que extraerás a continuación.
  • Mantenla en esa posición durante 10 minutos.
  • Luego, apoya la hoja en una superficie plana. Corta las espinas de las orillas y quita la punta.
  • Ahora, deberás realizar un corte longitudinal para remover la corteza verde frontal y posterior de la hoja. Así obtendrás el gel.
  • Notarás que el gel también se separa en dos partes: por fuera se trata de un gel más viscoso, mientras que en el centro encontrarás un corazón más sólido.
  • Puedes separar esas dos partes si así lo deseas.

2. Almacena el gel de aloe vera.

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Una vez que obtienes el gel, limpia muy bien unas cuantas cubeteras de hielo y viértelo allí para hacer “porciones” y utilizarlas cuando más las necesites. Lo ideal, es agregarle una gota de vitamina E a cada cubito o una pizca de ácido cítrico para evitar la decoloración y la oxidación. Si no posees ninguna de estas opciones, machaca una pastilla de vitamina C (la podrás adquirir en cualquier farmacia como suplemento y son de venta libre) y mezcla un poco de ella en cada porción. Otra opción es agregar una gota de extracto de semillas de pomelo que podrás comprar en cualquier herbolario o tienda naturista.

¡Ahora ya tienes el aloe listo para ser usado! Ante alguna caída, raspón, corte, para preparar jugos naturales frescos o para limpiar los poros de tu piel puedes utilizar tus cubitos de aloe.

Recuerda que ante alguna quemadura no debes usar hielo ya que éste también genera quemaduras sobre los tejidos de la piel. En ese caso, sólo podrás utilizar aloe vera fresco.

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