¿Es mejor un baño con agua fría o caliente? ¡Te contamos cuál tiene más beneficios para la salud!

Seguramente, durante todo el año, has disfrutado de un baño con agua fría o caliente. Sin embargo, cada opción aporta ciertas bondades a la salud que debes conocer y aprovechar al máximo.

A la hora de tomarnos un baño, la elección de la temperatura se basa en la temperatura ambiental. Lo más normal es tomarnos un baño con agua fría si es verano y necesitamos refrescarnos; o caliente durante el invierno para mantener el cuerpo caliente.

Más allá de la temperatura ambiental, puedes decidir si tomar un baño con agua fría o caliente según tus necesidades del momento. Ambas opciones aportan grandes beneficios al cuerpo y pueden ayudarte a sanar o sentirte mucho mejor. Conoce todos los beneficios que aportan:

¿Un baño con agua fría o caliente?…

Los beneficios de bañarse con agua caliente.

  • Combate el estrés.

Después de un duro día de trabajo, un baño con agua caliente ayuda a la relajación, combate el estrés, ayuda a reconfortarse y distiende el cuerpo.

  • Remueve grasitud de la piel.

Si posees una piel muy grasa o llegas muy sudado de entrenar, los baños con agua caliente remueven con mayor efectividad la grasa de los poros o la acumulación de sudoración. Es una limpieza más fácil y profunda.

  • Es un tratamiento contra el insomnio.

Si aún no te decides a tomar un baño con agua fría o caliente, puedes tener en cuenta esto. Los baños con agua caliente y la sensación de relajación después del baño, nos hace segregar hormonas encargadas del sueño. Por este motivo, después de un lindo baño tibio, tendrás muchas ganas de ir a la cama.

  • Desintoxica el organismo.

El agua caliente dilata los poros de la piel por lo que un baño de agua caliente puede ser un tratamiento de belleza. Al abrirse los poros, el cuerpo puede eliminar toxinas y desechos de forma más eficaz. Es una forma de prevenir barros, puntos negros o espinillas. De igual manera, funciona muy bien como complemento para eliminar las tan odiadas celulitis.

  • Alivia dolores musculares.

Antes de tomar un baño con agua fría o caliente analiza el estado de tu salud. El agua caliente relaja los músculos del cuerpo por lo que es ideal si deseas combatir contracturas, calambres o tensiones musculares.

  • Ayuda a tratar resfriados y gripes.

Si te encuentras engripado no deberás hacerte la pregunta “¿baño con agua fría o caliente?” Sin lugar a dudas debes tomar una ducha caliente para respirar los vapores de agua que te ayudarán a descongestionar los senos paranasales, mejorar los catarros y la tos seca. Incluso, si agregas unas gotas de aceite esencial de menta o eucalipto, mejorará la irritación de garganta y te ayudarán a expectorar flemas.

Los beneficios de bañarse con agua fría.

  • Mejora la circulación sanguínea.

El agua fría estimula la circulación del cuerpo por lo que la irrigación de sangre mejorará en todos los sistemas y órganos.

  • Aumenta las energías.

Al mejorar la circulación, el cuerpo se activa y sentirás mayor vitalidad. Es muy aconsejable tomar un baño de agua fría al despertar para decirle adiós a la fatiga y a la pereza. A su vez, sentirás el cuerpo más fresco y la mente más clara.

  • Mejora la fertilidad en hombres.

La producción de espermas aumenta cuando el cuerpo está expuesto a bajas temperaturas, lo que te volverá más fértil. Incluso, en muchos tratamientos de fertilidad, se aconseja a los hombres poco fértiles no tomar muchos baños calientes para no mermar la producción de esperma.

  • Combate la depresión.

Cuando el cuerpo entra en contacto con el agua fría, segrega hormonas que le permiten estar atentos, ágiles y despiertos. Ésas mismas hormonas ayudan a combatir la depresión y la fatiga crónica.

  • Refuerza el sistema inmunológico.

El baño con agua fría o caliente tiene efectos disímiles sobre el sistema inmune. El agua fría es un estimulante natural del metabolismo y fortalece el sistema inmunológico. Es un gran tratamiento para prevenir enfermedades, mientras que el agua caliente funciona mejor para curarlas.

  • Mejora la salud de la piel y el cabello.

Veíamos que el baño con agua caliente realizaba una limpieza profunda de la grasitud y de los poros. Pero para pieles secas, se recomienda el agua fría ya que estimulará la producción de aceites naturales. Lo mismo sucede con el cabello, el agua caliente puede resecarlos aún más, mientras que la fría promueve su salud.

  • Mejora la temperatura corporal.

El choque térmico al tomar un baño con agua fría, nos provoca una aceleración en la respiración. Sin embargo, debes controlarla y respirar profundo. Ese tratamiento te ayudará a mantener una buena temperatura corporal.