,

Beneficios de consumir polen de abeja para la salud

En la actualidad, son muchos los alimentos conocidos que prometen ser súper nutritivos, sin embargo desconocemos cuán beneficioso es el consumo de polen de abeja. No hace mucho tiempo que los apicultores lo introdujeron al mercado, quizás sea ese el motivo de por qué sus beneficios no se han difundido lo suficiente.

Las abejas melíferas son las encargadas de producirlo. En sus recorridos de flor en flor, juntan polen en unas especies de canastas (llamadas corbículas) ubicadas en sus patas y lo transportan hasta el panal. Luego, a partir de lo recogido y sumando algunas enzimas propias, elaboran los gránulos que luego servirán para alimento.

Estos gránulos son de color amarillo o naranja y cuentan con una amplia variedad de micronutrientes: vitaminas (casi toda la gama de ellas), proteínas (3 veces más que la carne), aminoácidos, minerales (mayormente hierro), lípidos, fibra y carbohidratos. Este conjunto nutricional tan completo no se encuentra en ningún otro alimento natural.

Veamos algunos de sus beneficios al consumirlo cotidianamente:

  • Desintoxica el cuerpo y lo protege de los radicales libres (que causan el envejecimiento del organismo).
  • Refuerza el sistema inmunológico.
  • Es un potente renovador sanguíneo: modifica el pH de la sangre y lo estabiliza. Aumenta también los niveles de hemoglobina, combate las anemias.
  • Es un energizante natural: sus propiedades lo hacen un suplemento ideal para tratar la fatiga crónica y el decaimiento. Incluso es recomendado para personas depresivas o con estados de ansiedad.
  • Favorece la salud de la piel y de la visión: debido a su contenido de betacarotenos, zinc y vitamina C. Previene las cataratas y la degeneración macular.
  • Vigorizante sexual.
  • Refuerza las funciones del sistema digestivo: Se utiliza tanto en diarreas como en estreñimiento debido a que es un buen regulador metabólico. También es aconsejable para tratar enfermedades del hígado (promueve la formación de glucógenos) y problemas en el duodeno.
  • Complemento para tratar enfermedades de vejiga y de riñón.
  • Antimicrobiano: Protege al organismo de la acción dañina de bacterias y hongos. Previene de infecciones y de enfermedades como el resfrío, anginas, gripe, etc.
  • Regula los niveles de colesterol en sangre.
  • Estabiliza la presión arterial.
  • Regenera efectivamente las funciones de la próstata: Debido a sus componentes de Vitamina E y zinc. Se utiliza en casos de hipertrofia, hiperplasia e inflamación. Se puede consumir tanto para prevenir como para sanar, incluso en el tratamiento del cáncer.
  • Regula las frecuencias de micción.
  • Aumenta la concentración y la memoria.
  • Se recomienda para tratar el insomnio y los estados de abstinencia de alcohol o de tabaco.
  • Es de rápido efecto sobre el organismo debido a que casi no es necesaria su digestión. Pasa del estómago a la sangre inmediatamente.
  • Contraindicaciones: Ninguna, salvo estados severos de alergia.

¿Cómo y cuándo consumirlo?
Se recomienda consumir en todo momento ya que es un buen refuerzo alimenticio y nutricional que previene de múltiples enfermedades. Ante cambios de estación se puede reforzar el consumo para disponer al cuerpo a los nuevos estados climáticos.
Los adultos deben consumir dos cucharadas tamaño soperas en ayunas a diario. También se aconseja dejar reposar en miel o en agua un día antes de su consumo.
El tratamiento con polen debe ser constante para que su efecto sea notable. Puede adoptar su consumo diariamente sin tener complicaciones o realizar un tratamiento de seis semanas, dos veces al año.