Ceras alimentarias: ¡Mira lo que sucede cuando tiras agua hirviendo sobre tus manzanas!

Las ceras alimentarias están permitidas e incluso reguladas en muchos lugares del mundo. Sin embargo, existen manzanas sin ningún tipo de autorización que pueden contener ceras prohibidas, derivadas del petróleo. Es importante mantenerse informado y consumir sólo los alimentos que indican su lugar de origen y forma de conservación.

Las manzanas son uno de los alimentos más consumido por todos. Esto se debe no sólo a su delicioso sabor, sino también a su facilidad de conservación y el tiempo que perduran sin marchitarse. A lo largo de los años, hemos aprendido miles de recetas con manzanas y hasta sabemos aprovechar sus beneficios para fortalecer el organismo y combatir las diarreas.

Nuestros pequeños comienzan a consumirlas mucho antes de cumplir su primer año de edad… pero ¿conocemos su calidad y qué son las ceras alimentarias? Aclaremos algunos interrogantes…

Las manzanas y las ceras alimentarias.

ceras alimentarias

Las manzanas producen una cera natural que es la encargada de brindarle ese brillo tan particular a su cáscara. La cera que esta fruta produce le sirve para proteger su corteza del daño del ambiente y perdurar por más tiempo, ya que la humedad se concentra en su interior.

Algunos agricultores que respetan la regulación alimenticia, agregan una capa más de cera a las manzanas para darles más brillo, color y extender su tiempo de almacenamiento. De esta forma, las frutas pueden permanecer por más tiempo en cámaras refrigeradas sin echarse a perder.

Una de las ceras alimentarias más utilizada y permitida por la reglamentación, es la cera de carnaúba. Esta cera también es natural y se obtiene de las hojas de palma (Copernicia prunifera). Una vez quitada de la planta de palma, la cera se procesa y se comercializa. Además de ser una de las más comunes, es completamente segura y no pone nuestra salud en riesgo (sí, lo ideal sería que no tuviera ningún tipo de agregado, pero mientras se trate de productos seguros ya es algo que puede dejarnos tranquilos).

Sin embargo, otros agricultores sin autorización para comercializar los productos, venden sus frutas enceradas con ceras comunes, derivadas del petróleo. Es de común conocimiento que los derivados de petróleo no sólo son nocivos para nuestra salud, también son muy peligrosos para el medio ambiente. Si deseas evitar esto, es muy importante que sólo adquieras productos que detallen su lugar de origen, agricultores locales o alimentos orgánicos.

Esta persona, hace un experimento muy sencillo en su hogar y mira lo que descubre: El agua hirviendo no provoca ningún tipo de daño en la fruta, debido a la espesa capa de cera que contiene.

¿Cómo limpiar las ceras alimentarias?

Si no compras alimentos orgánicos, te aconsejamos limpiar muy bien cada fruta y verdura que adquieras. Una de las formas más sencilla de hacerlo es:

  • Llena un recipiente con un litro de agua tibia.
  • Vierte los vegetales dentro.
  • Agrega luego una cucharada de zumo de limón recién exprimido y una cucharadita de bicarbonato de sodio.
  • Finalmente, cepillar cada fruta o verdura con un fino cepillo.
  • Enjuaga con agua filtrada y verás que la cera se habrá eliminado por completo.