,

Cómo mejorar los riñones con bicarbonato de sodio y favorecer sus funciones. ¡INFORMACIÓN SÚPER IMPORTANTE!

Mejorar los riñones con bicarbonato de sodio es una tarea sencilla, aunque no todos conocemos estas propiedades curativas. Este producto sumamente económico es capaz de fortalecer las funciones renales, a la vez que cura cualquier tipo de lesión que pueda existir en estos órganos vitales.

Bicarbonato de sodio para tratamientos renales.

Las lesiones renales son originadas, principalmente, por una dieta poco saludable rica en azúcares y grasas. Nuestro sistema endócrino segrega sustancias para proteger a los órganos, a la vez que se produce la digestión de los alimentos y la síntesis de nutrientes en nuestro cuerpo.

Aunque es difícil de creer, el páncreas segrega un porcentaje de bicarbonato de sodio que funciona para proteger a los riñones durante todo el proceso. Cuando la dieta es sumamente desequilibrada, la producción natural de bicarbonato disminuye. Esto deja sin protección tanto al páncreas, como a los mismos riñones. El bicarbonato ayuda a neutralizar los ácidos, los cuales son capaces de provocar lesiones renales graves.

A partir de esto, especialistas del Hospital Real de Londres, encontraron en el año 2009 que el bicarbonato de sodio era un producto eficaz para frenar el progreso de las enfermedades renales. Para ello, suministraban pequeñas dosis a enfermos que presentaban algún tipo de insuficiencia renal.

Por otro lado, el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, se encuentra en etapas de experimentación aplicando agentes del bicarbonato a diálisis renales. De esta forma, se concluyó que los agentes del bicarbonato dentro de la diálisis, contienen más propiedades reconstructivas que los compuestos utilizados en diálisis tradicional.

Diálisis y Bicarbonato de sodio.

Actualmente, el bicarbonato de sodio está siendo utilizado como nuevo agente dentro de los tratamientos con diálisis. Especialmente recomendado a personas con daños renales severos. El procedimiento funciona como regulador de los ácidos nocivos, como regenerador de tejidos y como desintoxicante de la sangre.

Como mencionábamos anteriormente, el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos fue el primero en determinar la eficacia de la diálisis con bicarbonato, en comparación a la diálisis por biofiltración común. Los pacientes sometidos a diálisis con bicarbonato presentaron un mejor equilibrio en el pH de la sangre. A partir de esto, pudo darse evidencia de que es posible mejorar los riñones con bicarbonato.

Por otro lado, el Departamento de Medicina Renal y Trasplante, encabezado por el Dr. Ione de Brito- Ashurst, demostró que la ingesta diaria de bicarbonato detiene el progreso de la enfermedad renal crónica. Esto significa una gran esperanza para los pacientes, ya que disminuyen considerablemente las probabilidades de someterse a diálisis en un futuro.

La investigación concluyó de la siguiente forma: El bicarbonato de sodio es capaz de prevenir, incluso en algunos casos revertir, el desarrollo de una insuficiencia renal crónica.

¿Cómo mejorar los riñones con bicarbonato de sodio?

El tratamiento para mejorar los riñones con bicarbonato puede ser algo difícil. La ingesta es diaria, mezclado con agua y puede ser difícil de ingerir. No se recomienda a personas con estómago sensible, ni aquellas propensas a las náuseas.

El tratamiento que describiremos a continuación, no es tóxico. Aunque presenta un mal sabor, puede ser tolerado por cualquier adulto. Además de proteger tus riñones, podrás detener la degeneración de tu sistema endócrino.

¿Cómo es el tratamiento?

Esto debe ser llevado a cabo por pacientes con riesgo de padecer enfermedades renales. También para aquellos pacientes ya diagnosticados. Para ello, sigue este instructivo:

  • Durante tres días, sólo deberás ingerir 1/2 cucharadita de bicarbonato de forma sublingual. Sin diluirlo, permite que se disuelva bajo tu lengua. Esto prepara al organismo para el tratamiento.
  • A partir del cuarto día, mezcla 1/2 cucharadita de bicarbonato y 1/2 cucharadita de sal de mesa, en 1.5 litros de agua. Bebe el total del preparado durante el día. Repite por 3 días consecutivos.
  • Finalmente, reduce las dosis y mezcla en 1.5 litros de agua, 1/4 cucharadita de bicarbonato y 1/3 cucharadita de sal. Si notas que el preparado te descompone, puedes cambiarlo nuevamente por la dosis sublingual.

No dudes en consultar con un especialista, ante cualquier duda. Las investigaciones están a mano de cualquiera, infórmate antes de comenzar.