Mujeres: ¿Cómo perder peso después de los 40? 8 claves que te ayudarán a lograrlo.

Perder peso después de los 40 años es una tarea compleja, pero no imposible. La mayor dificultad reside en que el cuerpo ha cambiado sin que lo notemos y es difícil para la mujer adaptarse a un organismo diferente del que estaba acostumbrada. Teniendo en cuenta algunos consejos claves, conseguirás bajar esos molestos kilos de más.

Después de cierta edad, el organismo de la mujer convive con un metabolismo lento, o más lento que antes. A medida que nos acercamos a la menopausia el balance hormonal comienza a sufrir cambios que afectan directamente a nuestro metabolismo.

Si eres una bella mujer que ronda la cuarta década, habrás notado que adelgazar o mantener un peso saludable está costándote el doble de esfuerzo. Si deseas adelgazar saludablemente, ten en cuenta estos 8 consejos que te harán la tarea más sencilla. Conoce cómo puedes perder peso después de los 40, reconciliándote con tu cuerpo y tus hormonas.

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Cómo perder peso después de los 40.

1. Algo más que ejercicio.

Entrenar diariamente será algo muy positivo para tu salud y estado de ánimo; sin embargo no será suficiente si deseas bajar de peso. Para adelgazar deberás llevar también una dieta hipocalórica, es decir que aporte menos calorías. Para perder peso después de los 40 será necesario combinar ambas cuestiones, aunque en el pasado sólo lo hayas logrado realizando ejercicios (o viceversa).

2. Tu cuerpo no adelgaza como si tuvieras 20.

Como mencionábamos anteriormente, el metabolismo después de los 40 años sufre un proceso de ralentización, que aumenta con el paso del tiempo. Si tienes 55 años no esperes obtener rápidos resultados, aunque estés haciendo bien las cosas. De manera paulatina irás perdiendo kilos y es importante que te plantees objetivos realistas.

3. No existen las soluciones rápidas.

Para perder peso después de los 40 no deberás recurrir a las soluciones rápidas, ni mágicas… y esto es una gran ventaja. ¿Por qué? Porque esta es tu oportunidad de adoptar hábitos saludables a largo plazo, lo que te permitirá mantener tu peso por mucho tiempo. Las dietas “mágicas” brindan soluciones inmediatas con un gran rebote posterior, mantener una sana y buena calidad de vida es la respuesta más acertada.

4. Eres madura y dueña de tu vida.

Adelgazar es un objetivo más en tu lista de prioridades y ya eres lo suficientemente madura como para afrontarlo. Otra ventaja de tu edad es que tienes todas las herramientas a mano, las experiencias de vida te han dado sabiduría y ya eres lo suficientemente adulta para enfrentar la vida desde otra perspectiva. Estás en un punto de la vida donde puedes ver que los tropiezos no son fracasos, sino enseñanzas; por lo que podrás volver a intentarlo con todas tus fuerzas.

5. Mejora tus hábitos alimenticios.

De nada servirá llevar un plan alimenticio estricto si al finalizar el tratamiento tus hábitos no han cambiado. Lograrás el peso objetivo y no conseguirás mantenerlo en el tiempo.

6. Ajustes en tu dieta cotidiana.

Para perder peso después de los 40 y mantenerlo en el tiempo, deberás ajustar tu dieta cotidiana. Sustituye aquellos alimentos que no aportan beneficios como el azúcar o las harinas refinadas, por variantes más saludables (azúcar mascabo, stevia, harinas integrales, etc.)

Evita el picoteo entre comidas, no tengas alimentos tentadores al alcance de tus manos, come más lento, disfruta de los sabores y las texturas, comparte el momento con la gente que quieres, no te prives de algún antojo, etc.

7. Actúa ahora mismo.

Ya estás madura y nadie te dirá qué hacer. Si has postergado tu salud durante toda la vida, este es el momento para actuar y preocuparte por ti misma. No lo hagas por tu familia, hijos o profesión, hazlo porque lo vales y es una manera de quererte.

8. Persiste.

Aunque la tarea te resultará difícil al comienzo, persiste. Infórmate correctamente, realiza controles hormonales y trata de mantener todo bajo control para conseguirlo.