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¿Cómo quitar una astilla utilizando sólo una botella? ¡MAGNÍFICO!

Las astillas clavadas en nuestra piel representan una gran pesadilla. Molestas, dolorosas, difíciles de hallar, pero mucho más difíciles de quitar, estos odiosos trozos de madera pueden estar durante días causándonos malestares. Si esto te sucede, prueba quitar una astilla de la piel poniendo en práctica este sencillo truco.

Una astilla es un pequeño fragmento de un objeto más grande. La mayoría de las veces nos clavamos astillas de madera, las cuales pueden alcanzar tamaños realmente diminutos, incluso difíciles de observar a simple vista. También existen astillas de vidrio, plástico, metales o hasta espinas de ciertas plantas que pueden confundirse.

Esta astilla, comienza a denominarse así desde el momento en que se clava en nuestra piel (o en algún otro tejido del cuerpo); de lo contrario puede denominarse viruta.

Desde el preciso momento en que una astilla se clava en nuestro cuerpo, el dolor comienza a sentirse y suele ir en aumento. Generalmente provoca una lesión en el tejido y lo rasga suavemente, aunque en algunos casos puede tratarse de una lesión más grave. Además de molestar, este fragmento puede provocar inflamación de la zona, fiebre localizada y dificultar la extracción.

El cuerpo extraño, además, nos vuelve propensos a desarrollar infecciones o es una puerta abierta para cualquier microorganismo patógeno que ande dando vueltas por allí. Por esto, es importante quitar una astilla de forma inmediata, como medida preventiva.

Como mencionábamos, ya sea por su tamaño o por la inflamación circundante, muchas veces quitar una astilla es tarea difícil. Hoy te contamos cómo realizarlo de manera sencilla, rápida, sin dolor y utilizando sólo una botella plástica y un poco de agua caliente. ¡Apunta este consejo maravilloso!

Cómo quitar una astilla utilizando una botella plástica.

Cuando se trata de astillas más grandes, puedes utilizar sólo unas pinzas de depilar y remover el pequeño fragmento que está causando el dolor. Otro consejo es pegar un trozo de cinta adhesiva sobre la astilla y suavemente despegarla de la piel, hasta quitarla de los tejidos.

Sin embargo, cuando la astilla es difícil de encontrar y de sujetar, puedes intentarlo de esta manera muy sencilla.

1. Para comenzar, necesitarás una botella plástica de boca ancha.

2. Llena el recipiente con abundante agua caliente, casi por completo. Procura controlar la temperatura: si bien debe estar lo más caliente que soportes, no sometas tu cuerpo a quemaduras.

3. Coloca la parte de tu cuerpo que tiene la astilla, en contacto con el vapor de agua, cubriendo por completo la boca de la botella.

4. Soporta por unos minutos. Cuando retires la parte afectada, notarás que la astilla ya se habrá eliminado.

¿Cómo funciona esto?

El calor del agua abre los poros de la piel, por lo que la extracción es más sencilla. Luego, el vapor de agua y el vacío que se produce al tapar el orificio superior, ayudan a que la astilla salga de su lugar y se expulse hacia afuera.

NOTA:

Este truco sólo funciona para quitar una astilla de zonas grandes, capaces de tapar el orificio de la botella por completo. Si requieres quitarla de zonas más pequeñas como un dedo, deberás intentar otro tipo de truco.