,

Carta a mi padre: el hombre que me hizo pero nunca me quiso

La conmovedora carta de una hija a su padre

Hoy te mostraremos la conmovedora carta de una hija a su padre, que te aseguramos hará que pierdas algunas lágrimas mientras la lees.

Esta chica, ha decidido escribirle a su padre, el hombre que nunca quiso verla ni hacerse cargo de ella, pero…¿sabes qué es lo que tiene para decirle? No te pierdas esta conmovedora carta de una hija a su padre…

CONMOVEDORA CARTA DE UNA HIJA A SU PADRE

Mira la impresionante carta de una hija a su padre, y luego cuéntanos que te ha parecido…

Papá:

He decidido escribirte esta carta, porque a lo largo de mi vida he aprendido que el rencor y la sed de venganza, solo me hacen daño a mi misma. En muchas ocasiones no comprendí tu partida, ni por qué tenía que decir siempre ante mis amigos esa incómoda frase “Yo no tengo padre”, que tanta trsiteza me causaba por dentro. Hoy y por medio de las siguientes palabras, quiero decirte todo lo que durante este tiempo has significado para mi, más allá de tu ausencia.

No sé como te llamas, y tampoco quiero ni necesito saberlo. Si estás leyendo estas líneas, probablemente estés pensando que te escribo tan solo para reclamarte lo mal padre que has sido, pero este no es el caso. Solo te escribo para decirte que…Te perdono.

Te perdono porque tu ausencia me enseñó a ser una persona fuerte y valiente; te perdono porque no tenerte me hizo ser la mujer que soy hoy en día; te perdono porque nunca me hiciste falta; cuando era una niña y en la escuela hacian fiestas por el día del padre, mi abuelo siempre estuvo allí para mi. Él fue el mejor padre que pude haber tenido, ya había sido papá antes de cuidarme a mi por lo que en su papel ficticio de “papá”, lo hizo de una manera excelente.

carta de una hija a su padre

Cuando alguien preguntaba por mi papá, yo respondía que no tenía padre, porque la vida me había regalado una segunda opción mucho más maravillosa: mi abuelo. El me enseño todo lo que tenía y lo que yo necesitaba saber, para convertirme en la persona y en la mujer que soy hoy en día.

Mi abuelo nunca me habló mal de ti (o mejor dicho, nunca me habló de ti, ya que nunca te consideramos parte de nuestras vidas); me enseñó a no sentirme menos ni diferente porque tu no estuvieras; me enseó a ser feliz y agradecida, por todo lo hermoso que la vida me había regalado.

Te perdono por empujarme lejos de ti; esto me ayudó a tener que buscar nuevas armas para defenderme ante el mundo.

Conté siempre con mi abuela; ella me enseñó a ser una mujer honesta, sincera, y por sobre todo a nunca lastimar a nadie; a no mentir, a valorar a las personas por tal y como son y a serle fiel a mis sentimientoe y emociones.

Te perdono por nunca ocupar tu papel de padre; mamá siempre vió por mi y por mi hermano, ella supo sacarnos adelante sola, consiguió un trabajo y fue padre y madre a la vez para nosotros. A veces no le fue posible darnos lo que ella siempre hubiese querido, pero te aseguro que nos dió lo mejor de sí misma; no faltó a ningún acto escolar, ni a ninguna fiesta o evento social en los que estuviésemos yo o mi heramano; tiene fotos de cada uno de ellos; fue la mujer más maravillosa y amorosa ue he conocido, y te aseguro que nos enseñó muy bien a no necesitarte.

Te perdono por todas estas cosas; logré tener una vida sin ti; mi primer día de escuela fue sin ti; mi graduación fue sin ti, actualmente estoy a mitad de mi carrera universitaria, y llegué hasta aquí sin ti. De alguna manera, creo que tu ausencia me enseñó a ser una mejor persona, hoy sé muy bien el tipo de padre que quiero para mis hijos.

No tenerte, me inspiró a tener que salir al mundo a buscar por mi misma la felicidad y el éxito. Nunca te necesité y hoy en día tampoco lo hago; tengo una familia que ha crecido conmigo y ha estado siempre para apoyarme; he conocido personas que han entrado y salido de mi vida, y poco a poco han ido llenando el vacío que tu dejaste.

Te perdono papá, porque si bien tu abandono me dolió en algún momento, gracias a él aprendí que el dolor es parte de la vida y que si bien el amor de un padre es importante, el amor es incondicional y no importa de donde viene o quién nos lo da.

Te perdono, porque gracias a ti he aprendido que el odio y el rencor no me lleva a ninguna parte y gracias a ello aprendí a perdonar…a perdonarte.

Así que recuerda siempre: nunca arruinaste mi vida, al contrario…soy una mujer feliz y tu partida me enseñó muchas cosas. Tu tampoco te atormentes por haberme dejado, recuerda que te he perdonado, así que tu también sé feliz.

Sinceramente, espero que tu también hayas encontrado la felicidad, así como yo lo hice. Te perdono papá, por ser el hombre que me creó pero que nunca me quiso.

Attentamente:

Tu hija.

Esta es la conmovedora carta de una hija a su padre y la historia de una mujer que aprendió a ser fuerte y feliz. ¡Estamos seguros de que estas palabras han tocado tu corazón!