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Cuando descubras lo que las esponjas para lavar platos provocan en tu salud, las eliminarás sin dudarlo

La esponja es nuestra gran aliada a la hora de dejar nuestros platos relucientes e impecables. Lavar los utensilios gastronómicos puede resultar muy desagradable, aunque nuestra amiga esponja resulta ser una gran ayuda. Es práctica, económica, versátil y una de las herramientas de cocina más vendida en todo el mundo. Sin embargo, según algunas investigaciones, es uno de los objetos más sucio de nuestro hogar. Esto resulta sorprendente ya que con “este objeto” lavamos todo lo necesario para preparar nuestros alimentos. ¿Cómo puede ser esto posible?

La respuesta está en que no todos la manipulamos de la mejor manera. La esponja, que debería ser una herramienta higiénica, termina siendo un terreno de cultivo para millones de bacterias. El procedimiento de limpieza de platos hace que se acumulen múltiples restos de comida, mezclados con la humedad que guarda en su interior, favorece el desarrollo bacteriano. Sin embargo, una desinfección adecuada, puede ser suficiente… ¡conozcamos más al respecto!

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¿Por qué es el objeto más sucio de la casa?

Una vez que servimos los alimentos y compartimos una agradable mesa, llega el momento de lavar todos los platos y cacerolas. En ese momento, humedecemos la esponja y la llenamos de detergente para platos. Cuando todos los restos de comida fueron quitados, la esponja es apartada a un costado y abandonada hasta el próximo lavado. ¿Cómo un objeto lleno de jabón puede alojar tantas bacterias?

Esto mismo se preguntó el Dr. Philip Tierno, profesor clínico de Microbiología y Patología de la Universidad de Nueva York. Según el especialista, este objeto es más sucio que la tapa de un retrete o que un cubo de basura. Explica, también, que las esponjas están construidas con materiales que poseen orificios para facilitar la absorción y para retener el líquido. Así, favorecen la eliminación de desechos de las superficies pero acumulan suciedad en su interior. De la misma manera se filtran los microorganismos mientras limpiamos o mientras la dejamos reposando a un costado.

Los restos de comida suelen acumularse en el interior, al igual que los microorganismos y el agua; permaneciendo por un tiempo prolongado. En aproximadamente media hora de reposo, la esponja puede desarrollar una nueva bacteria. De allí deriva la importancia de la desinfección, aunque suene irónico higienizar un instrumento con el que higienizamos utensilios de cocina.

¿Cómo desinfectar la esponjilla de la cocina?

En 2007, el Servicio de Investigaciones Agrícolas de EE.UU sometió este objeto a una serie de pruebas y determinó cuáles son las formas más eficaces de desinfección. Los resultaron determinaron que remojándolas en lejía o zumo de limón durante un minuto, se eliminaba entre un 37% y un 87% de las bacterias. Luego, secándolas en microondas por un minuto (o durante un ciclo de secado del lavavajillas) se eliminan finalmente el 99,9% de los microorganismos.

Algunos consejos…

  • Limpia la esponja después de cada lavado.
  • Si la esponja no contiene muchos residuos, puedes lavarla con mucha agua limpia antes de colocarla en el microondas. En la próxima oportunidad sí puedes remojarla en limón o lejía.
  • Adopta un sistema de rotación con 2 esponjas para que siempre puedas utilizar una limpia.
  • Siempre deja reposando la esponja en un lugar donde se escurra el agua, para que elimine el líquido de su interior.