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Cuida a tus nietos si deseas prevenir la demencia senil. ¡Los abuelos son siempre importantes!

Parece que para prevenir la demencia senil no sólo necesitamos mantener activo el cerebro, sino también el corazón. Un nuevo estudio afirma que cuidar de nuestros nietos podría ser un tratamiento preventivo eficaz contra el Alzheimer y otras formas de demencia senil.

Desde la niñez, la presencia de abuelos y abuelas significa un gran apoyo emocional y hasta físico. Los abrazos de nuestros abuelos nos han protegido de caídas, miedos y tristezas. Su papel es fundamental tanto para niños como padres, quienes reciben los consejos y la ayuda necesaria en todo momento.

Si bien conocemos que la relación abuelos-nietos es especial, una reciente investigación lo ha confirmado de manera científica. Esa relación tan difícil de explicar y que sólo los que la vivencian pueden experimentar, también es buena para la salud del adulto mayor. Cuidar de los niños es una manera de prevenir la demencia senil, evitar el deterioro cognitivo y muchas enfermedades crónicas degenerativas.

Conoce lo que el estudió pudo determinar y por qué ayudar en el cuidado de los niños, funcionaría como una terapia para prevenir la demencia senil.

Prevenir la demencia senil cuidando los nietos.

La revista de la Sociedad Norteamericana de Menopausia publicó recientemente una investigación llevada a cabo por Jonathan LaPook, especialista en Alzheimer y demencia senil. La misma se basó en el estudio de 186 mujeres de entre 57 y 68 años de edad, sometidas a diferentes pruebas de agudeza mental.

Después de completar tres pruebas diferentes, se las interrogó respecto a si en el último año sus hijos les habían exigido demasiado. De las 186 mujeres, 120 afirmaron que debían cuidar a sus nietos al menos una vez a la semana. Esas mismas fueron las que lograron realizar, mejor, dos de las tres pruebas de agudeza mental.

Cuidar de los niños requiere cierto esfuerzo mental y físico que exige a la personas mayor a estar siempre activa. La permanente actividad y las emociones que están en juego, influyen de forma positiva en las funciones corporales y cognitivas del organismo.

Sin embargo, una exigencia desmedida tampoco es la respuesta. El estrés, la responsabilidad y las preocupaciones en extremo pueden desencadenar una fatiga y un desgaste perjudicial. De hecho, aquellas abuelas que cuidaban a sus nietos a diario, tuvieron peores resultados en pruebas de memoria y velocidad mental.

De esta forma pudo determinarse que el humor juega un rol importantísimo a la hora de prevenir la demencia senil. Mientras más días al cuidado de los abuelos, las mujeres sienten una mayor presión por parte de los hijos, lo que repercute directamente en el humor con que emprenden esa tarea.

Relación abuelo/a – nietos.

Para los abuelos, los nietos son una gran fuente de satisfacción, esperanza y ganas de vivir. No existe una obligación de crianza (o no debería existir) ya que ese rol ahora lo juegan los padres. El nieto es un canal de liberación donde pueden expresar todo el amor sin temor a “consentirlos demasiado”.

El cuidado de los nietos debe ser un espacio de relajación y no de sobre exigencia u obligación. Los nietos reciben ese cariño y envuelven al adulto mayor en juegos y preguntas. Actividades que les exigen cierta agudeza y un tratamiento para prevenir la demencia senil.

Cuando el cuidado es excesivo suele desencadenar estrés, ansiedad, irritabilidad y dolores corporales que no conducen a buen puerto.