Cómo tratar los intestinos, nuestro segundo cerebro para la ansiedad y depresion

Cuidar el intestino es fundamental para mantener una buena salud emocional

Numerosas investigaciones han demostrado ya que los diminutos microbios que revisten a nuestros intestinos, tienen mucho que ver con nuestro estado emocional. Un reciente estudio realizado por investigadores de la UCLA, ha confirmado que las bacterias intestinales sanas se asocian a un estado emocional óptimo. Las personas que mantienen sus intestinos en el mejor de los estados, suelen estar siempre alejadas de enfermedades relacionadas a estados emocionales bajos, como la depresión o la ansiedad. Hoy queremos mostrarte cómo cuidar el intestino para evitar la depresión, la ansiedad y cualquier tipo de desequilibrio emocional.

Microbiota intestinal y repercusiones en la función cerebral

 

Un estudio realizado en la Universidad de California, confirma que los alimentos que consumimos pueden modificar a gran nivel la composición de nuestra flora intestinal. Las personas que consumen de manera regular alimentos colmados en fibras además de vegetales y frutas frescas poseen una composición intestinal muy distinta a aquellas personas que siguen la típica dieta occidental colmada de grasas y carbohidratos.

Los estudios confirman que nuestra dieta no solo desempeña un papel fundamental en nuestro metabolísmo, sino que también se relaciona a grandes rasgos con nuestra salud emocional.

Intestinos: nuestro segundo cerebro

La influencia de nuestra salud intestinal en el desarrollo de nuestra salud emocional, ha hecho que varias personas y especialístas consideren a los intestinos como nuestro “segundo cerebro”.

Cuidar el intestino para evitar la depresión, la ansiedad y otros tipos de padecimientos de distorsión emocional, es hoy en día algo primordial que todos los especialístas recomiendan llevar a cabo.

Uno de los tantos estudios realizados en base a la temática de la influencia del estado de nuestros intestinos en nuestro sistema emocional, encontró que aquellos adultos jovenes que consumen regularmente alimentos procesados, mantienen índices de ansiedad muchos más altos que aquellos adultos que no consumen este tipo de alimentos.

Así como este, son varios los estudios que han confirmado ya que un buen hábito alimenticio se relaciona claramente con un estado emocional también más sano.

Hoy en día, son muchos los estudios que se llevan a cabo sobre la relación entre la salud intestinal y la depresión. Lo que si se sabe con certeza, es que los especialístas recetan a sus pacientes depresivos serotonina, una sustancia que se encuentra en muchos alimentos.

Mucas personas han podido confirmar que no fue hasta que comenzaron a padecer problemas intestinales, que padecimientos como la depresión y la ansiedad aparecieron en sus vidas.

A continuación te dejamos una serie de tips para que sepas como cuidar el intestino para evitar la depresión, ansiedad y tu salud emocional en general.

Cómo cuidar el intestino para evitar la depresión y la ansiedad

Hoy en día, vivimos en una sociedad que se alimenta a base de puros productos procesados, colmados de grasas, carbohidratos y carentes de componentes nutricionales. Muchos especialístas concuerdan en que las altas tazas de transtornos mentales como la depresión, la ansiedad, el transtorno bipolar y otros padecimientos más, son a causa de la mala alimentación del mundo occidental.

Esto es lo que tu puedes hacer para cuidar el intestino para evitar la depresión, ansiedad y demás transtornos emocionales:

  • Intenta dejar de consumir alimentos procesados.
  • Empieza a consumir alimentos frescos que provengan directamente de la naturaleza: frutas y verduras frescas, semillas, cereales, nueces, batatas, carnes magras y orgánicas, y algo de productos lácteos orgánicos NO pasteurizados.
  • Consume más alimentos fermentados y menos alimentos pasteurizados.
  • Alimentos fermentados buenos para el intestino: leche de soja, miso, kefir, chucrut, kimchi, kombucha y yogur.
  • Consume alimentos con altos contenidos en fibra (frutas, verduras y almidones).
  • Bebe abundante agua natural