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Descubre qué son y cómo tratar las ampollas vaginales. ¡No sientas vergüenza!

Las ampollas vaginales son más comunes de lo que todos creemos. Por vergüenza, y quizás por falta de información, muchas mujeres que las padecen no hablan del tema. Es un problema que puede afectar a cualquier mujer y no sólo se debe a ETS.

Las ampollas vaginales en realidad pueden aparecer en la entrada de la vagina como así también en los labios menores, mayores, clítoris y en el área del pubis. Generalmente aparecen por la fricción o por un vello encarnado y van acompañadas de otros síntomas como inflamación, dolor, ardor, enrojecimiento, etc.

Ten presente que las ampollas no son lo mismo que las verrugas. Las verrugas vaginales se originan por el Virus del Papiloma Humano y necesitan otro tipo de atención. Si adviertes una verruga en tu clítoris o alrededores, consulta inmediatamente con tu ginecólogo.

Hoy te contamos las principales causas de las ampollas vaginales, cómo prevenirlas y qué tratamientos llevar a cabo.

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¿Por qué se originan las ampollas vaginales?

Este problema puede afectar a cualquier mujer, tenga una vida sexual activa o no. Por un lado, una de las causas más serias que pueden desencadenar síntomas como ampollas vaginales, son las enfermedades de transmisión sexual (ETS). La más común es el herpes genital y se necesita llevar a cabo un tratamiento especial. Para ello, siempre se aconseja consultar con tu ginecólogo amigo que analice la situación y te brinde un diagnóstico seguro.

Por otro lado, muchas mujeres sexualmente activas pueden ampollar la vagina por una falta de lubricación durante el coito. Es importante, en estos casos, utilizar lubricación artificial para no empeorar el cuadro.

Otros factores que pueden desencadenar ampollas genitales son menos graves pero más frecuentes e involucra a mujeres que no son sexualmente activas. En estos casos, el problema se asocia a infecciones, vellos encarnados, por la fricción en la zona o por glándulas sudoríparas tapadas.

Si bien no presentan un gran dolor, las ampollas pueden inflamarse, retener líquido y arder. Todo dependerá del área en la que se encuentran. Si la ampolla se encuentra en los labios vaginales, por ejemplo, sólo la sentirás al tocarla directamente. Mientras que si se encuentra en el área púbica causada por la fricción, dolerá más.

Al tacto, puedes sentirlas como una burbuja en la piel, reteniendo en su interior un poco de sangre o líquido. Aquellas que contienen pus, son llagas y pueden ser síntoma de una infección, si huelen mal. Es importante saber que las ampollas vaginales nada tienen que ver con el nivel de higiene de la persona.

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¿Cómo tratar las ampollas vaginales?

Si el problema no es ocasionado por una ETS, puedes tomar algunas medidas para aliviar el síntoma. Como primera medida, no tomes baños a temperatura muy caliente ya que eso irritaría la zona. Sin embargo, sí son recomendables los baños de inmersión templados para que el agua facilite la ruptura de la ampolla y el líquido drene naturalmente.

No rompas las ampolla tú misma, es algo que se dará con el tiempo. De lo contrario, si la piel interna de la ampolla está afectada, eres más propensa a contraer algún tipo de infección.

Paciencia, en una semana aproximadamente la ampolla habrá desaparecido. Si estaba alojada en el área del pubis, puedes aplicar una crema con vitamina A para promover la regeneración de los tejidos.