6 razones para no volver a comer maíz nunca más

El maíz es malo para la salud: mira aquí el por qué

¿A quién no le gusta comer pop corn al mirar una película, o bien una mazorca de maíz dulce que acompañe un buen filete o una rica ensalada? Posiblemente, el maíz sea uno de los alimentos más consumidos a nivel mundial, en sus infinitas variedades de presentaciones. Ahora bien, algunas investigaciones realizadas en cuanto a este producto, sugieren que el maíz es malo para la salud, ya que sus efectos secundarios pueden llegar a ser realmente devastadores para el organísmo humano.

A continuación, queremos hablarte en detalle de por qué el maíz es malo para la salud, y por sobre todo de las 6 razones por las cuales nunca más deberías de volver a consumir este alimento.

¿De qué está hecho el maíz?

Son muchos los alimentos que en su composición, contienen al menos una pequeña porción de maíz. Entre ellos, encontramos las patatas fritas, los aderezos, cereales, budines y postres, bocadillos, panceillos y galletas, e inclusive algunos refrescos.

Al ser considerado como un alimento natural, a muchas personas se les hace un poco difícil el tan solo hecho de pensar que el maíz es malo para la salud. Aun así, son varias las investigaciones que han demostrado ya, que e consumo alto de este alimento, puede dar origen a graves efectos secundarios en nuestra salud.

El maíz está conformado en su mayor parte, por dos tipos de ácidos grasos: el Omega 3 y el Omega 6. El primero de estos ácidos, es especialísta en infundir propiedades anti-inflamatorias a las hormonas del organísmo, mientras que el ácido Omega 6, es el responsable de generar hormonas que originan la inflamación. En el maíz, las cantidades de Omega 6 superan por mucho las de Omega 3. Gracias a esto, al consumir maíz nuestro cuerpo se debate en batalla, en la cual el Omega 6 gana a gran nivel, provocando la inflamación de las hormonas. Este hecho, es el que da origen a ciertos padecimientos de salud, como lo pueden ser la diabetes, el colesterol, el asma, los transtornos autoinmunes, la depresión e incluso el cáncer.

El maíz es malo para la salud: 6 razones para no volver a consumir este alimento

el maíz es malo para la salud

 

1. Bajo valor nutricional

Es cierto que el maíz es un grano, pero esto no quita que también sea un alimento poco saludable. Los altos contenidos en almidón y azúcares del maíz, convierten al maíz en un alimento de bajo valor nutricional.

2. Interruptor de inmunidad

Si bien es verdad que el maíz no contiene gluten, curiosamente al ingresar a nuestro organísmo, este suele procesar al maíz como si fuera dicha sustancia. Para las personas intolerantes al gluten, esto puede significar un verdadero problema. Este hecho, además de desconcertar al sistema inmunológico, al no saber precisamente cual es la sustancia que ingresa al organísmo, también afectará al sistema digestivo.

Al ingresar al organísmo como gluten, el maíz será capaz de alterar las respuestas insulínicas del organísmo, atacando así al sistema inmune del mismo.

Esta es una de las principales razones acerca de por qué el maíz es malo para la salud.

3. Alimento indigestivo

Si observamos detalladamente, podremos ver que al comer maíz, nuestras heces expulsan algunas de las partes del alimento enteras, sin digerir. Esto es debido a que el maíz es un alimento totalmente indigestivo. La enorme cantidad de fibras, celulosa y proteínas denominadas prolaminas, presentes en el maíz, convierten a este alimento en un grano sumamente difícil de digerir, debido a que nuestro organízmo carece de la enzima adecuada para absorver la combinación de estos tres componentes.

Esta es la causa por la cual al comer maíz, solemos experimentar ciertos padecimientos digestivos como la hinchazón abdominal y el estreñimiento.

4. Causa inflamación abdominal

Esta es otra de las principales razones por las cuales el maíz es malo para la salud.

El maíz es un grano que contiene proteínas del tipo A, denominadas lectinas, las cuales nuestro oganísmo las procesa como aminoácidos. Ahora bien, debido a que carecemos de la enzima necesaria para descomponer lectinas, estas impactan fuertemente en las paredes de nuestro intestino, causando así irritabilidad e inflamación en este.

Los problemas digestivos, son tan solo uno de los principales efectos secundarios del maíz para la salud.

5. Posee plaguicidas

Un estudio realizado en Canadá en el año 2011, dejó demostrado que el maíz contiene altos niveles de un tipo de plaguicida denominado BT (Bacillus thuringiensis), además de otros componentes nocivos, químicos, artificiales y de alto peligro para nuestra salud.

Algunas investigaciones realizadas en cuanto a la toxina BT, demuestran que es capaz de acumularse lentamente en nuestra sangre, interfiriéndo progresivamente en el funcionamiento de nuestros órganos, y dando así origen a enfermedades graves.

6. Organísmo genéticamente modifcado

Tampoco debemos olvidar que el maíz es uno de los primeros alimentos genéticamente modificados, el cual día a día continúa evolucionándo artificialmente, en sus distintos tipos de variedades. Este hecho convierte al maíz en aun más peligroso de lo que ya es por naturaleza.

Hace algún tiempo, la Revista Internacional de Ciencias Biológicas, alertó sobre los efectos de los alimentos genéticamente modificados, en mamíferos. Se sabe además, que el 85% del maíz que consumimos, es alterado en su composición, con algún producto químico. En particular, el maíz transgénico del magnate agrícola llamado Monsanto, ha causado graves daños en organísmo de roedores de laboratorio.

No cabe duda de que el maíz es malo para la salud, si se lo consume de manera muy habitual y en exceso. Son varios los expertos que aconsejan ya el hecho de dejar de lado todos estos tipos de alimentos genéticamente modificados, como lo es por ejemplo el maíz y algunos otros granos.

Mucho se ha hablado también, de los peligros que la soja puede traer a nuestra salud, debido a que también es un alimento genéticamente modificado.

A la hora de cuidar nuestra salud, lo más recomendable es intentar consumir día a día, alimentos frescos y no conservados. En lo posible, estos alimentos deberán ser producidos por nosotros mismos, o bien por alguien que sea de nuestra plena confianza.

No olvides tampoco consumir abundante agua cada día, y realizar tu sesión diaria de mínimo 15 minutos de ejercicio físico.

Comparte esta valiosa información, con todas las personas que puedas.