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Elimina los síntomas de la fatiga crónica, purificando tu sangre con 2 ingredientes

El cansancio crónico es un malestar muy conocido en la actualidad. Aunque se lo asocia frecuentemente con el estrés, existen otros factores que pueden desencadenarlo. Una de las posibles causas, es la acumulación de toxinas en la sangre. Hoy te contamos un remedio casero con ajo y vino tinto ideal para purificar el organismo y terminar de raíz con la fatiga crónica.

Síndrome de fatiga crónica.

El paciente que padece este síndrome presenta un cansancio severo y continuado. Aunque el sujeto descanse lo suficiente, la fatiga no cesa. Las personas más afectadas con él son las mujeres de 30 a 50 años.

Los síntomas, en un principio, se confunden con los de una gripe. Pueden presentarse:
-Dolores musculares y articulares sin presencia de hinchazón o enrojecimiento.
-Cefaleas.
-Sensibilidad en la visión.
-Problemas de memoria o confusión.
-Irritabilidad y mal humor.

Obviamente, el síntoma más característico es el cansancio extremo, que se diferencia de cualquier otro debido a que:
-No disminuye al dormir y descansar.

-Tiene una duración de más de seis meses.
-Comienza repentinamente y sin motivos aparentes.
-Su intensidad es tan severa que le impide continuar con las actividades normalmente.

Si bien las causas no se conocen con exactitud, existen muchas hipótesis al respecto. Una de ellas es la que sostiene que, la fatiga crónica, se desarrolla por una acumulación de toxinas en la sangre. Así, el torrente sanguíneo se ve afectado, no hay una correcta circulación y los órganos no trabajan en un 100% de su potencial.

Receta eficaz para limpiar la sangre con ajo y vino tinto.

La siguiente preparación ha sido utilizada durante años y se ha transmitido de generación en generación. Con ella, es posible aliviar los síntomas de la fatiga crónica a través de una limpieza profunda de la sangre. Igualmente, funciona para expulsar las grasas y el sodio del cuerpo, como así también para acelerar el sistema digestivo.

Ingredientes:
-750 ml de vino tinto.
-12 dientes de ajo.

Preparación:

-Pela bien los dientes de ajo y límpialos, procura retirar cualquier brote.
-Córtalos en cuatro y colócalos en un recipiente de vidrio con tapa.
-Vierte, por encima, todo el vino tinto y tapa el recipiente con mucha fuerza.
-Conservar en un lugar seco donde reciba luz natural, por dos semanas.
-Durante ese período, agite el frasco al menos una vez al día.
-Pasado el tiempo indicado, colar la bebida y conservar en un recipiente de vidrio.
-Beber tres cucharaditas diarias, durante un mes.

Es importante no exceder el tiempo de tratamiento, un mes es el máximo aconsejable. Si necesitas continuar, descansa seis meses y luego vuele a comenzar.

Por otro lado, ten la precaución de dejar este preparado lejos del alcance de los niños. Y recuerda, esta bebida sólo tiene fines terapéuticos.