Esta adolescente anoréxica decidió no comer, ni beber durante una semana. Esto fue lo que ocurrió.

La adolescente anoréxica hoy se encuentra recuperada y desea contar su historia para inspirar a otras jóvenes con trastornos alimenticios. Después de haberse salvado milagrosamente de la muerte, cuenta detalles sobre uno de los trastornos alimenticios más preocupantes en la actualidad.

La anorexia es un trastorno alimenticio donde la persona busca bajar de peso a través del ayuno. Se caracteriza porque el enfermo tiene una distorsión de cómo ve su propio cuerpo, lo que lo lleva a buscar la delgadez extrema. La persona anoréxica siempre se ve gorda, más allá del peso que presente. Inicialmente reduce la ingesta de alimentos paulatinamente hasta ingerir lo mínimo e indispensable.

Otros casos, como el que vamos a contar hoy, llegan a un extremo tal donde el enfermo toma la decisión de no consumir absolutamente nada, lo que puede llevarlo directamente a la muerte. Las consecuencias de la anorexia son graves, hasta mortales. Hoy compartiremos la historia de una adolescente anoréxica que pudo recuperarse milagrosamente, pero que desea dar aliento a aquellas jóvenes que aún no encuentran salida a esta terrible enfermedad.

Conoce a Elle, una adolescente anoréxica que tiene algo que decir.

Elle Lietzow, una joven de 19 años de Melbourne, Australia, es una adolescente anoréxica recuperada que cuenta su historia a todas aquellas jóvenes que creen que el peso y la delgadez lo son todo.

A los 17 años, Elle dejó de consumir alimentos y no probaba si quiera una gota de agua. Ya en extrema delgadez, la joven no soportó más de una semana de ayuno cuando su cuerpo colapsó y tuvo que ser ingresada de urgencia en el hospital más cercano.

Los médicos se sorprendieron al atender a una mujer con el peso de un niño de 5 años. Su pelo dorado caía a mechones, los huesos de la cadera y costillas le surcaban la piel. Hacía tiempo que su período se había retirado. La circulación sanguínea había disminuido tanto que sus dedos y uñas ya se encontraban morados y fríos. Aunque parecía imposible, pudieron salvarla de milagro.

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¿Cómo comenzó todo?

Esta adolescente anoréxica sólo hizo lo que la presión social buscaba. Decidió adelgazar para ser más popular y para que dejaran de acosarla. Durante toda su infancia, y a pesar de sólo padecer un leve sobrepeso, Elle debió soportar que la empujaran, burlaran y rieran de ella constantemente. En ciertas ocasiones la pateaban y le cantaban canciones mencionándola como una “ballena gorda”.

Al comienzo de su adolescencia se unió al equipo de natación donde, después de duras horas de entrenamiento, logró bajar mucho de peso. Además su vida social comenzó en ascenso, donde pudo  hacer muchos amigos. A los 15 años logró competir a nivel olímpico, sin embargo decidió abandonar el deporte para dedicarse a los amigos y la escuela.

Allí es donde la vida de esta adolescente anoréxica comenzó a complicarse:

“Yo quería quedarme flaca y seguir siendo aceptada por todos. Había ganado tantos amigos cuando adelgacé accidentalmente por mi entrenamiento, que me obligué a mantener ese peso. Así la gente querría seguir siendo mi amiga. Si volvía a engordar, estaba segura que nadie más me aceptaría, ni brindaría su amistad”.

Después de abandonar la natación, comenzó un plan de entrenamiento de dos horas diarias antes de ir a la escuela. Luego, realizaba largas caminatas cerca de su hogar. Redujo al máximo sus porciones, alimentándose sólo de pescado y verduras. En sólo dos meses logró reducir mucho de peso, por lo que fue ingresada por primera vez al hospital por sufrir debilidad.

Al poco tiempo pesaba sólo 40 kilos y su debilidad le dificultaba realizar tareas de las más sencillas, como concurrir a la escuela. Se alimentaba de col hervida o una ensalada al día. Esta adolescente anoréxica perdía poco a poco su vida, al igual que la relación con sus padres y amigos quienes querían que comenzara su tratamiento cuanto antes.

“Constantemente mentía a mis padres y amigos en cuanto a lo que comía y cuánto tiempo me ejercitaba. Yo los odiaba, ellos sólo querían ver que yo ganara peso”.

Finalmente, en su último intento por adelgazar, decidió no probar comida ni agua. A la semana, y ya desfallecida por la sed, probó un sorbo de agua cuando su cuerpo comenzó a convulsionar en un ataque grave. Despertó tumbada en su baño, débil y semi consciente. Así, pudo advertir que necesitaba ayuda.

Su vida hoy.

Confesó a su madre su plan para pasar hambre y cómo su cuerpo estaba padeciendo las consecuencias de su enfermedad. Inmediatamente, esta adolescente anoréxica fue trasladada al hospital. Con 30 kilos, su índice de masa corporal era de 12 (cuando lo saludable es entre 18.5 y 24.9). Sus riñones e hígados estaban fallando y su estado de desnutrición era más que grave.

Además de recibir la contención médica que necesitaba, pronto comenzó un tratamiento que la ayudó a superar su trastorno alimenticio. Actualmente está saludable, llevando a cabo una dieta vegana supervisada por profesionales de la salud.

Elle comparte su vida en redes sociales con la esperanza de animar a adolescentes que, como ella, padecen problemas de alimentación, bulling y aceptación para que busquen ayuda y vean que se puede estar bien y saludables.