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Esta joven de 16 años desarrolló una prueba de diagnóstico rápido para el Ébola que también funcionaría para el VIH.

La prueba de diagnóstico rápido para el Ébola sería una de las herramientas más necesarias en el último tiempo. Es más económica, más simple e igual de efectiva que las utilizadas convencionalmente.

El Ébola es un virus potencialmente mortal que se contagia a través de la sangre y de los fluidos corporales de animales infectados (monos, cerdos y murciélagos, principalmente). Luego, las personas infectadas, también pueden seguir contagiando a más personas.  Los síntomas pueden aparecer dos días después del contagio y son: fiebre, dolor de garganta, dolores musculares, cefaleas, vómitos y posteriormente fallas renales o hepáticas.

Debido a que los síntomas tempranos son muy similares a otro tipo de enfermedades, es necesario realizar pruebas rápidas y efectivas para su detección temprana. Una persona que no es tratada a tiempo puede morir en cuestión de días. Las pruebas de sangre son los métodos más utilizados que permiten descartar otras enfermedades. Sin embargo lo utilizado hasta el momento resulta costoso y complicado.

Hoy te contamos cómo una joven de 16 años logró desarrollar una prueba de diagnóstico rápido para el Ébola mucho más eficiente que la actual. Esta es la historia de Olivia.

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Olivia, la joven que logró una prueba de diagnóstico rápido para el Ébola.

La joven se llama Olivia Hallisey, tiene 16 años de edad y vive en Greenwich, Connecticut. Después de un año de investigaciones exhaustivas y muchos intentos “prueba-error”, finalmente logró desarrollar una prueba de diagnóstico rápido para el Ébola que resulta más eficiente que la utilizada convencionalmente.

Un año atrás, todo comenzó cuando advirtió que las pruebas convencionales estaban compuestas por kits con un costo de $1000 dólares cada uno. Además de requerir una instrumentación especial y delicada, el sistema exigía una permanente refrigeración desde el fabricante hasta el consumidor final. Así, Olivia notó que electricidad y refrigeración adecuada son dos lujos a los que muchas tribus africanas no pueden responder. A todo esto, le sumamos la necesidad de profesionales especializados y 12 horas de espera para lograr un diagnóstico certero.

Recabada toda la información necesaria, la joven comenzó una prueba que sea más rápida, más sencilla, más económica e igual de eficaz. Finalmente, logró una prueba de diagnóstico rápido para el Ébola a través de una tarjeta con cuatro canales, elaborados con fibra de seda donde se aplican los reactivos necesarios que reaccionan ante un antígeno del virus.

Las fibras de seda permiten que los reactivos se conserven a temperatura ambiente, sin necesidad de refrigeración. Incluso, después de tres semanas de ser asentados, los reactivos no pierden efectividad.

A su vez, la muestra puede realizarse con saliva, lo que facilitaría el proceso y se prescinde de personal especializado. El costo final es de $25 dólares, siendo mucho más accesible para sistemas de salud públicos de países en desarrollo de África, donde la enfermedad es una epidemia.

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Actualmente, la prueba de diagnóstico rápido para el Ébola de Olivia ha sido llevada también a pueblos rurales de Europa donde se han advertido algunos casos. Por otra parte, se encuentran realizando las modificaciones necesarias para que el sistema funcione también a la hora de diagnosticar el VIH, la enfermedad de Lyme, la fiebre amarilla, dengue y algunos tipos de cáncer.

La Feria de Ciencias que Google lleva a cabo periódicamente, premió a Olivia con el primer puesto llenándola de honores y haciéndola beneficiaria de una beca por $50.000 dólares para sus estudios.