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Esta pequeña pudo revertir una enfermedad autoinmune realizando sólo cambios en su dieta.

Podemos revertir una enfermedad autoinmune, según lo que nos asegura la medicina funcional. Entender las raíces de los problemas inmunitarios es el punto de partida para eliminar completamente los problemas de autoinmunidad.

Mark Hyman es un médico, doctor en medicina, estadounidense director del UltraWellness Center. Autor de muchos best-seller, es defensor apasionado de la medicina funcional y director del Instituto de Medicina Funcional en Estados Unidos. Además de atender a numerosísimos pacientes de todo el mundo, Hyman se encarga de hacer conocer las bondades y particularidades de la medicina funcional, que se aleja de los razonamientos de la medicina convencional occidental.

Hoy te contamos por qué Mark Hyman y la medicina funcional en general, nos aseguran que revertir una enfermedad autoinmune, es posible.

¿Qué es la medicina funcional?

La medicina funcional toma las bases y conocimientos de la medicina tradicional, pero se diferencia de ella al tratar al paciente de manera holística. Además, busca entender las dinámicas de comunicación entre el medio ambiente de la persona y sus sistemas endócrinos, gastrointestinal e inmunológico. La persona es considerada un sistema en perfecta conexión y buscando dónde comienza el problema, se puede llegar a tratar cualquier enfermedad. Muchos de los métodos naturales que lleva a cabo la medicina funcional busca alejar a las personas del consumo de fármacos y remedios sintéticos; por lo que actualmente ha sido criticada y denominada “pseudo científica”.

Las enfermedades autoinmunes son un mal crónico que afecta a un gran número de la población mundial. Revertir una enfermedad autoinmune no es posible, según la medicina tradicional. El paciente debe llevar a cabo un tratamiento de por vida consumiendo fármacos inmunodepresores. Sin embargo, la medicina funcional en su permanente búsqueda de la raíz causal, ha desarrollado métodos para controlarla, sin recurrir a remedios sintéticos.

Para revertir una enfermedad autoinmune, la medicina funcional intenta buscar los mecanismos que provocan que el propio cuerpo se ataque y dañe sus propios tejidos sanos. Mientras que la medicina convencional acepta el problema y busca evitar el ataque; la medicina funcional se pregunta “¿Por qué el cuerpo está fuera de su equilibrio? ¿Qué hacer para recuperar el equilibrio perdido?

Mark Hyman nos cuenta la historia de una de sus pequeñas pacientes.

La historia de Isabel y el modo de revertir una enfermedad autoinmune.

Isabel, una niña de Texas de sólo 10 años, entra a su oficina con uno de los peores casos de enfermedad autoinmune que Mark jamás había visto. La inflamación había desfigurado completamente su cuerpo: su rostro estaba completamente hinchado, sentía un profundo dolor al moverse, presentaba erupciones que ardían en toda la piel y no podía cerrar las manos por un avance importantísimo en su enfermedad de Raynaud.

Su sistema inmune estaba atacando a su cuerpo entero: músculos, piel, articulaciones, vasos sanguíneos, hígado y células blancas y rojas. Estaba perdiendo el pelo y gran parte de su infancia. Se sentía inútil, cansada y muy desesperanzada. Revertir una enfermedad autoinmune en estas condiciones no es tarea fácil.

Le proporcionaban una dosis descomunal de esteroides intravenosos para mantenerla con vida. Además consumía prednisona, aspirina, bloqueadores de ácido y metotrexato, un fármaco de la quimioterapia. Todos con el fin de inhibir su sistema inmunológico. Como la pequeña no mejoraba, sus médicos querían agregar otro fármaco poderoso para apagar definitivamente su sistema inmune (bloqueador TNF alfa). Esta última opción, aumentaría las posibilidades de desarrollar cáncer o provocar la muerte por una infección común.

Perturbados por esta posibilidad, los padres de Isabel decidieron intentarlo a través de la medicina funcional.

Cómo revertir una enfermedad autoinmune a través de los ojos de la medicina funcional.

Existen cinco factores que pueden desencadenar cualquier enfermedad y su consecuente inflamación:

  1. alérgenos.
  2. microbios y desequilibrios en el tracto intestinal.
  3. toxinas.
  4. una dieta deficitaria.
  5. estrés.

Para revertir una enfermedad autoinmune, es necesario determinar la fuente. Hasta el momento, Isabel enfrentaba un tratamiento pensado para apagar los síntomas, amenazando su vida a través de la inhibición de su sistema inmune.

Hablando con la pequeña, Mark descubrió numerosos factores desencadenantes en la vida de Isabel:

  • habían encontrado en su hogar un tipo de moho tóxico y ella estaba expuesta a él diariamente.
  • su madre trabajaba en pozos de piedra caliza, exponiéndose a cantidades significativas de fluoruro durante el embarazo.
  • hasta el año 1999, la pequeña recibía una vacuna antigripal que contenía timerosal, una toxina inmunológica con mercurio.
  • se alimentaba principalmente de pescado y amaba el sushi, agravando su intoxicación con mercurio.
  • además tomaba muchos lácteos y azúcar.

Antes de revertir una enfermedad autoinmune, el paciente es examinado profundamente. Su análisis de laboratorio era alarmante: las pruebas hepáticas demostraban un daño severo, tenía muchos anticuerpos autoinmunes (anticuerpos antinucleares, factores reumatoideos, anti-SAA, anti-ADN, anti- RNP, anticoagulantes)… su cuerpo se atacaba gravemente. Presentaba bajos glóbulos blancos, bajos glóbulos rojos, vitamina D deficiente y un porcentaje elevado de mercurio en orina (un nivel normal es 3, Isabel tenía 33).

Primer paso para revertir una enfermedad autoinmune es eliminar los alérgenos alimenticios y llevar a cabo una dieta antiinflamatoria:

  • dejó de consumir azúcar, lácteos y gluten del trigo.
  • consumió un multivitamínico con vitamina D, B12 y B9.
  • aumentó el consumo de aceite de pescado y aceite de onagra.
  • suplementos de nistatina para evitar el desarrollo de levaduras.
  • N-acetilcisteína para ayudar al hígado, fomentar la absorción de calcio y mejorar los síntomas de la enfermedad de Raynaud.

Dos meses más tarde, las erupciones habían desaparecido. Ya no padecía de dolores articulares y su pelo comenzaba a crecer. Sus análisis de laboratorio mejoraban considerablemente, mientras que las funciones hepáticas ya estaban normalizadas.

Finalmente, para revertir una enfermedad autoinmune definitivamente, son necesarios los suplementos de probióticos para aumentar la flora intestinal. Además Isabel necesitó de DMSA, un agente quelante que une el mercurio a las células y ayuda a excretarlo.

11 meses después, Isabel no consume medicamentos y goza de una vida completamente normal y saludable.