Estas 8 señales advierten sobre una vagina poco saludable.

Es necesario estar atentas y advertir cualquier signo que denote una vagina poco saludable. Prestar especial atención a todo aquello que salga de lo común, seleccionar cuidadosamente nuestra ropa interior y tener siempre sexo con protección.

Debe ser preocupación de todas mantener una vagina saludable. Es una zona sumamente delicada, propensa a las infecciones y a las complicaciones futuras. Esta zona tiene una flora bacteriana propia que le ayuda a mantener un pH ácido adecuado y a mantenerla limpia (a través de procedimientos propios), previniendo infecciones.

Cualquier alteración en este equilibrio perfecto, puede volverla susceptible a desarrollar infecciones con facilidad. Para ello, todas debemos saber cuidarla y conocer qué procedimientos la perjudican y cuáles la benefician (Creemos que puede interesarte el artículo “¿Sabes cómo cuidar de la vagina correctamente? Estas son las prácticas higiénicas que más la perjudican a diario” (clic aquí))

En esta oportunidad te contamos cuáles son aquellos signos que salen de lo común y son señales de una vagina poco saludable.

8 señales de una vagina poco saludable.

Estos son los síntomas de una vagina poco saludable a los que debes estar muy atenta:

  1. Ardor, irritación y/o comezón en la vagina y la vulva.
  2. Sangrado anormal (color extraño, fuera del período regular, mal olor).
  3. Abundante secreción de flujo.
  4. Resequedad de la vagina (en mujeres premenopáusicas).
  5. Dolores en la membrana mucosa que recubre la vagina.
  6. Sangrado después de tener relaciones (sin lesión aparente).
  7. Lesiones inexplicables (sin haber tenido sexo).
  8. Mal olor permanente.

Algunos consejos para mantener una buena salud en la vagina…

  • No te realices duchas vaginales.

La vagina tiene su propio mecanismo de limpieza y formas para regular su pH (que debe mantenerse entre 3.8 y 4.5). Las duchas vaginales no son saludables, reducen la acidez y favorecen el desarrollo de infecciones. Este tipo de tratamientos sólo “disfrazan” los síntomas como el mal olor, pero no atacan el problema de raíz.

  • Disminuye el consumo de comida chatarra y refinada.

Nuestra alimentación también tiene efectos sobre la flora bacterial y el pH de la vagina. La comida chatarra altera la acidez normal; mientras que los azúcares y carbohidratos favorecen las infecciones por levaduras.

  • Cambia a una dieta equilibrada.

Si no deseas tener una vagina poco saludable, deberás atender tu alimentación y llevar una dieta balanceada. El yogur y el zumo natural de arándanos te ayudarán a combatir las infecciones fúngicas. A su vez, los alimentos ricos en soja ayudarán a la lubricación natural.

  • Sexo con protección.

Recuerda siempre usar preservativos al mantener relaciones sexuales. El condón evita el contagio de múltiples enfermedades de transmisión sexual, muchas de ellas incurables. Incluso si eres tú la que lleva un tratamiento para curar infecciones, esto ayudará a que no contagies a tu pareja.

  • Abandona el cigarrillo.

El tabaquismo promueve una vagina poco saludable. La nicotina afecta los niveles de bacterias saludables presentes en la vagina, promueve el mal olor y tapa los poros de la vulva.

  • Ingiere antibióticos sólo si es necesario.

El consumo de antibióticos también afecta los niveles de bacterias saludables de la vagina; lo que favorece el desarrollo de hongos. Si tienes la imperiosa necesidad de consumirlos, aliméntate con mucho kéfir, yogures y otras comidas fermentadas para reforzar la flora bacteriana.

  • Trata las infecciones inmediatamente.

La principal causa de una vagina poco saludable, es la infección mal tratada. Es necesario cumplir con las indicaciones médicas al pie de la letra. Las afecciones más comunes son: infecciones por hongos, vaginosis bacteriana y la tricomoniasis.

  • Visita al ginecólogo periódicamente.

Además de ir al ginecólogo ni bien adviertas cualquiera de estas señales de una vagina poco saludable; visítalo también para realizar los controles de rutina. Recuerda que la mejor forma de curar es prevenir.

  • Selecciona ropa interior de buena calidad.

Si está dentro de tus posibilidades, compra ropa interior de buena calidad ya que esto no es un detalle menor. La piel de la vagina es sensible y se recomienda utilizar 100% algodón en las prendas.

  • Higienízala correctamente.

Para evitar una vagina poco saludable selecciona muy bien el jabón que utilizas al asearla ya que no debe resecar la piel ni alterar el pH. Puedes utilizar los que tienen aceite de oliva o de almendras. Además, recuerda utilizar sólo agua para enjuagarla.