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ESTO ES LA DERMATITIS ATÓPICA EN NIÑOS. ¿Qué es y cómo tratarla?

La dermatitis atópica en niños es un problema de la piel bastante común aunque algunos crean que sólo afecta a los adultos. De hecho, puede aparecer en los primeros meses de vida. A continuación responderemos algunas preguntas tales como: ¿Qué es esta enfermedad? ¿Por qué se produce? ¿Podemos ayudar al niño? Y ¿Qué tratamientos existen?

La enfermedad puede presentarse como un eczema leve y de fácil tratamiento o como uno severo que llega a condicionar la vida del niño.

¿En qué consiste la dermatitis atópica en niños?

La dermatitis atópica en niños es una enfermedad crónica de la piel. La palabra dermatitis significa hinchazón de la piel. Atópica se refiere a una tendencia a desarrollar condiciones alérgicas de la piel.

A menudo, la piel empeora (brotes) y luego mejora o desaparecen los síntomas (remisiones). Este tipo de dermatitis puede mejorar o desaparecer con el crecimiento. Aunque el niño puede seguir padeciendo de resequedad en la piel. No podemos contraer la enfermedad, ni se puede contagiar.

¿Cuáles son los síntomas?

Hay que señalar que los síntomas en los niños pueden variar en función de la edad de la aparición. Así, por ejemplo, en el caso de los bebés, suele aparecer una erupción de forma repentina provocando sequedad y picor en la piel. Cuando la piel está infectada puede supurar.

Las zonas más afectadas en los bebés suele ser la cara (en concreto las mejillas), el pecho, los brazos y las piernas. Por su parte cuando la dermatitis atópica en niños aparece a partir de los dos años, son más frecuentes las lesiones en los pliegues del cuerpo (codos, cuello) manos, pies y orejas.

¿La dermatitis atópica en niños necesita cuidados especiales?

Cuidar la piel y evitar los factores que desencadenan los brotes de dermatitis atópica son medidas tan importantes, como el tratamiento farmacológico.

  • Conviene evitar las temperaturas extremas, tanto el frio como el calor resultan irritantes.
  • Los niños necesitan hidratación diaria en su piel, incluso dos o tres veces al día. La crema no debe contener alcohol, perfume ni otros elementos irritantes. Hay que probar con diferentes hasta encontrar la que mejor le va a nuestro hijo.
  • El agua reseca la piel. Basta con la higiene diaria y una ducha de agua templada cuando el niño se ensucia o está sudoroso. Un máximo de dos o tres veces por semana.
  • Se debe utilizar jabón sin detergente de pH ácido (inferior a 7). Después del baño, se seca ligeramente la piel con toques suaves, sin frotar y se aplica crema hidratante.
  • Si algún alimento empeora las lesiones, hay que eliminarlo. De lo contrario, el niño debe seguir una dieta normal.
  • Preferentemente no debe usar prendas de fibra, ni tampoco ropa de lana, prendas gruesas o rugosas que pueden irritar la piel. Son perjudiciales los apliques de plástico y de goma en la ropa. Los tejidos deben ser suaves, ligeros, de algodón o lino.
  • Es primordial mantener las uñas del niño cortas y lavarle las manos con frecuencia.

¿En qué consiste el tratamiento?

Aunque no existe una cura definitiva para la dermatitis atópica en niños, existen remedios y tratamientos efectivos para mitigar los síntomas y reducir la aparición de brotes.

  • Corticoides: tienen un rápido efecto anti-inflamatorio.
  • Inhibidores tópicos de la calcineurina: están indicados para mayores de dos años.
  • Antibióticos: cuando el niño al rascarse se ha hecho heridas y éstas se han infectado.
  • Antihistamínicos por vía oral: se emplean en algunos casos por su efecto sedante, cuando el pequeño está muy nervioso. Son fármacos seguros.