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Estos son los síntomas de una intoxicación hepática.

Muchas veces sufrimos una intoxicación hepática y no podemos identificarla con facilidad. Esto sucede debido a que sus síntomas fácilmente se confunden con otras afecciones. Una vez acertado el diagnóstico, es importante que comiences un plan de desintoxicación para fortalecer las funciones de tu hígado.

El hígado cumple funciones importantísimas en nuestro organismo. Es un órgano vital indispensable en el buen estado de salud, ya que a través de él podemos almacenar nutrientes y filtrar toxinas altamente perjudiciales para el cuerpo. Este arduo trabajo puede debilitarlo, incluso perjudicar sus procesos .

La intoxicación hepática es más común de lo que se cree, aunque la mayoría de las veces se mal diagnostica como un simple “problema digestivo”. Te contamos cuáles son los síntomas que la caracterizan y cómo diagnosticarla correctamente. de esta forma, luego puedes probar algún tratamiento desintoxicante que promueva su correcto funcionamiento.

Síntomas de una intoxicación hepática.

higado

Lo primero a tener en cuenta es que no es normal sentir malestar: digestivos, problemas de sueño, inflamaciones o molestias… tu cuerpo no debe sentir esto “normalmente. En segundo lugar, ten presente que el hígado está en contacto con casi todo el organismo por lo que es común experimentar múltiples síntomas a la vez, sin relación aparente.

Esto se debe a que el cuerpo está sobrecargado de toxinas, ¿y adónde se alojan generalmente? En el hígado. Veamos algunas señales de alerta que te confirman una intoxicación hepática:

FATIGA INCONTROLABLE.

En este caso, hacemos referencia a una fatiga crónica, incontrolable y difícil de manejar. Se caracteriza porque la persona despierta aletargada. Antes de comenzar el día, sentirás un cansancio extremo como si no hubieras dormido en absoluto. Esto se debe a que el cuerpo, durante las horas de sueño, cumple múltiples funciones digestivas y de limpieza. Cuando existe una intoxicación hepática estos procesos no son completados, por lo que el organismo funciona a media marcha.

EMOCIONES DESCONTROLADAS.

La intoxicación hepática provoca desbalances químicos en el cerebro y en las hormonas. Esto puede desencadenar problemas emocionales, principalmente experimentarás mal humor, angustia y hasta desazón. Si experimentas cambios de humor frecuentes, que van acompañados de problemas digestivos y fatiga, es importante que evalúes el estado de salud de tu hígado. Muchas personas no relacionan el cansancio y las emociones con el hígado y terminan con un diagnóstico errado de su enfermedad.

PROBLEMAS DIGESTIVOS.

Un síntoma fácil de relacionar con la salud hepática, son las disfunciones en todo el sistema digestivo. Las señales más frecuentes son hinchazón, cólicos, diarreas o estreñimiento, problemas para bajar de peso, falta de apetito y náuseas. Estas condiciones pueden empeorar si llevamos una dieta rica en grasas, carnes rojas o luego de consumir alcohol.

Cuando esto ocurre, es importante elegir algún tratamiento desintoxicante, completamente natural (creemos que puede interesarte: “Con estos remedios naturales puedes limpiar el hígado naturalmente”)

OTROS SÍNTOMAS MENOS FRECUENTES.

Cuando existe cierto estrés en el hígado, también pueden desencadenarse los siguientes síntomas, independientemente de la intensidad:

  • halitosis,
  • imposibilidad de digerir grasas,
  • ansiedad,
  • transpiración excesiva y muy olorosa,
  • problemas de concentración y lagunas mentales,
  • dolor muscular y/o articular,
  • problemas de vesícula,
  • alergias,
  • problemas en la piel: erupciones, acné, eczemas, etc.
  • cefaleas.