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Existe una relación entre estrés y azúcar en sangre. ¡Descubre cómo hacer para que funcione a tu favor!

La relación entre estrés y azúcar en sangre es estrecha y real. Además, puede ser utilizada a tu favor para evitar la acumulación de grasa en el vientre, para controlar la diabetes y para mantener el organismo saludable.

El estrés crónico puede causar estragos en la salud. Los especialistas afirman que pueden escribirse colecciones literarias extensas respecto a los efectos negativos en la salud de las personas. En algunos países de occidente, el estrés es considerado una epidemia. La vida cotidiana colmada de obligaciones y preocupaciones está acabando con nuestra vida paulatinamente.

Para reforzar esta creencia, 300 estudios ayudaron a confirmar que existe una relación entre estrés y azúcar en sangre, perjudicando significativamente el sistema inmunológico. El aumento en los niveles de glucosa, fomenta la acumulación de grasa abdominal y el desarrollo de personas con sobrepeso. La revista Appetite publicó una investigación donde se encontró que las mujeres crónicamente estresadas poseían un perímetro mayor de cintura.

Hoy te contamos la relación entre estrés y azúcar en sangre, cómo influye en nuestros organismos y cómo poder controlarlo para mejorar la calidad de vida.

¿Cuál es la relación entre estrés y azúcar en sangre?

Los expertos han determinado que las hormonas segregadas cuando se padece de estrés crónico, provocan un aumento en la insulina. Este problema desencadena disfunciones metabólicas que conducen al aumento de peso y dificultan la quema calórica. El cuerpo responde a través de la resistencia a la insulina y, en personas con predisposición, puede desarrollarse algún tipo de diabetes.

La relación entre estrés y azúcar en sangre tiene un origen meramente hormonal. Cuando te estresas las glándulas suprarrenales aumentan su producción de adrenalina y cortisol, las cuales invaden el sistema. Esto provoca un aumento en el ritmo cardíaco, hipertensión, promueve la acumulación de grasa en el vientre, estimula la coagulación sanguínea y existe riesgo de daño cerebral.

Si a esto le sumamos una dieta deficiente, salto de comidas importantes o un consumo elevado de azúcar y grasas, la calidad de vida disminuye significativamente. Cuando ingresa a nuestro organismo, el azúcar toma las hormonas relacionadas con el estrés (aunque no estés estresado) y desencadena numerosas reacciones adversas.

Relación entre estrés y azúcar en sangre: ¿Cómo controlarlo?

1. Comienza controlando tu dieta.

Si bien creemos que la relación entre estrés y azúcar en sangre depende exclusivamente de lo que consumimos, nos sorprenderá saber que la dieta es en realidad lo que puede ayudarnos a controlar el estrés.

Debemos limpiarnos de sustancias irritantes como el alcohol, los azúcares refinados, el tabaco y los alimentos procesados. Consumir alimentos orgánicos, frutas y verduras crudas ayuda a estabilizar los niveles de insulina, cortisol y otras hormonas.

El resultado será un orden químico que favorecerá el humor, el estado de ánimo y hasta los hábitos de sueño. Aumenta el consumo de crucíferas, proteínas, ácidos grasos saludables, frutos secos, bayas y cereales sin gluten.

2. Reduce el estrés con estas técnicas sencillas.

Para cortar la relación entre estrés y azúcar en sangre es necesario entender que el estrés es un pensamiento, una manera de percibir algo como amenaza aunque no lo sea. Entonces si depende de nuestra actitud, podemos controlarlo por completo. Obviamente no es tarea sencilla cuando el cerebro no descansa o cuando el cansancio es más fuerte.

Para lograrlo, te mostraremos algunas técnicas que favorecen el equilibrio mental y liberan al cuerpo de la tensión. Los factores estresantes son reales o percibidos pero está en nosotros determinar cómo nos afectarán.

  • Tapping o Técnica de Liberación Emocional.

Intenta tomar unas sesiones de tapping. Ésta es una psicoterapia alternativa que tiene sus raíces en la medicina tradicional china. Es un tipo de acupuntura sin agujas que busca equilibrar los campos energéticos a la vez que se tratan emociones y se liberan tensiones.

  • Trata la causa subyacente.

Tomando las claves de la medicina funcional, realiza una dieta desintoxicante y busca la causa real que puede estar provocando un desajuste químico en tu cuerpo y cerebro: niveles de toxicidad de mercurio, suspende alérgenos, evita el gluten de trigo, los lácteos, analiza deficiencias de magnesio y vitamina B12.

  • Relájate activamente.

Busca la manera de relajar cuerpo, pero también mente. Aunque practiques yoga, si tu mente sigue en el trabajo nunca lograrás relajarte.

  • Realiza alguna actividad física.

Durante el ejercicio liberamos sustancias que nos hacen sentir mejor, a la vez que quemamos aquellas relacionadas al estrés.

  • Suplementos naturales.

Multivitamínicos o nutrientes particulares pueden ayudarte a responder mejor al estrés: vitamina C, vitaminas del complejo B, zinc y magnesio.

  • Revisa tus creencias.

Analiza profundamente tu manera de ver el mundo, qué podría ayudarte a mejorar el estrés y qué no. Toma lo que no estaría favoreciéndote e intenta cambiar tu punto de vista para reducir el estrés.

  • Apóyate en tu círculo social.

Tu círculo de amigos, red familiar o pertenecer a un grupo en particular suele ser un gran apoyo emocional.

  • Descansa.

Duerme todo lo que sea necesario hasta que te sientas mejor. Descansa cuando lo creas prudente, escucha a tu cuerpo.