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Jengibre y miel para combatir el cáncer

Se denomina cáncer cuando nuestro cuerpo desarrolla células anormales cuyo crecimiento es descontrolado.

No se desarrolla a partir de algo ajeno al cuerpo, sino que son nuestras células que comienzan a multiplicarse sin control y no mueren (esto no ocurre con las células normales: el cuerpo las desarrolla para que cumplen una función específica y luego mueren. Ese es el ciclo normal.)
El cáncer puede despertarse en cualquier órgano de nuestro cuerpo. Algunas de las causas son:

  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Tabaquismo.
  • Toxinas del ambiente: hongos venenosos y aflatoxinas.
  • Químicos, como el benceno.
  • Predisposición y problemas genéticos.
  • Exposición a la radiación.
  • Obesidad.
  • Exposición excesiva al sol.

A pesar de esto, muchas causas que originan algunos cánceres son desconocidas. A lo largo del mundo, en diferentes regiones, existe mayor incidencia de unos cánceres que de otros. De esto concluimos que factores ambientales y culturales, como la alimentación, también influyen.

Los principales tratamientos para combatir el cáncer son: una selección específica de fármacos, a través de una cirugía que los extirpe (en algunos casos), rayos y quimioterapia.

El jengibre, un potente anticancerígeno

Actualmente se continúan realizando estudios respecto a los beneficios del jengibre, concluyendo que es un súper alimento. Ya es utilizado en numerosos tratamientos como el de la artritis, de úlceras, anti envejecimiento, conjuntivitis y varios más. Hace algunos años, se comprobó que también es eficaz para combatir el cáncer cuando existe la posibilidad de cura.

¿Jengibre o fármacos? Ambos.

En Georgia State University se realizó una investigación en ratones y se comprobó que el extracto de jengibre redujo en un 56% los cánceres de próstata. Es decir, que no permite el desarrollo de las células cancerígenas, las combate y más rápido que otros tratamientos con fármacos. Con esto, no queremos fomentar el abandono de los remedios de la medicina tradicional, sino más bien sumar los naturales.

Para el diagnóstico, es necesario que el paciente realice varias consultas a diferentes especialistas. Todos los años se comprueba que muchos de los fármacos utilizados normalmente como anticancerígenos, resultan obsoletos ante la enfermedad o empeoran el estado del paciente sustancialmente. Esta es la razón por la que continuamente la lista de drogas se actualiza y disminuye la cantidad de las supuestas efectivas.

El jengibre no tiene efectos colaterales, es fácil de consumir y es más económico que un tratamiento clínico. Incluso, es favorable como complemento del tratamiento de quimioterapia ya que evita que las células malignas se vuelvan resistentes. Refuerza el sistema inmunológico por lo que el cuerpo también se activa para combatir otras enfermedades que se pueden contraer por encontrarse el paciente en un estado muy debilitado.

Ante algunos tipos de cáncer, se ha descubierto que el jengibre puede matar directamente la célula cancerígena. El Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Michigan confirmó en un reciente estudio que los compuestos de esta raíz, actúan directamente sobre la célula del cáncer de ovario. Encontraron que produce dos especies de muerte celular: la apoptosis (las células cancerosas se mueren por sí solas, se suicidan) y la autofagia (las células se atacan entre ellas)

Jarabe de Jengibre y Miel

La receta que daremos a continuación, se viralizó en Internet debido a las múltiples experiencias que la abalan. Los pacientes confirman y aseguran que pudieron reducir los tumores, o combatirlos, sin necesidad de quimioterapia, directamente consumiendo este jarabe.

Ingredientes:
-Dos Jengibres grandes (raíces)
-450gr. de miel orgánica

Elaboración:

-Lavar y limpiar bien los jengibres. Cortarlos en tres pedazos grandes.
-Poner en un recipiente hermético con tapa y verter sobre ellos, toda la miel.
-Dejar reposar en un lugar fresco y seco por 24hs. Luego, ya puede consumirse.
Consumo: Debes beber tres cucharadas soperas por día.

Recuerda siempre consultar a tu médico. Si bien no existen reacciones adversas de este tratamiento, puedes ser alérgico sin saberlo.