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Lo que las uñas dicen de tu salud.

Las uñas pueden dar signos claros respecto a su salud general. Una uña en estado normal, es uniforme, de color parejo y no presenta ninguna modificación en su aspecto. A medida que pasan los años y el cuerpo envejece, las uñas se tornan más frágiles y pueden aparecer algunas estrías verticales. Cuando sufrimos algún golpe y la uña se mancha, esa coloración crece con la uña y con el tiempo desaparece.

Sin embargo, existen algunas anomalías  que requieren de un análisis mayor ya que pueden ser señales de enfermedades y requerir de ciertos tratamientos. Algunas irregularidades son signo de infecciones, virus y reacciones adversas por la ingesta de medicamentos. Las señales más comunes son manchas, decoloración y desprendimiento de la uña.

Te presentamos las anomalías más comunes y lo que pueden llegar a significar:

  • Uñas blancas.
  • unas blancas

Cuando las uñas son, en su mayoría, de color blanco y con bordes oscurecidos, pueden ser síntoma de enfermedades hepáticas, como la hepatitis. También la coloración de la piel cambia (ictericia) debido al aumento de la bilirrubina y los dedos toman una tonalidad amarillenta.

Cuando las uñas aparecen demasiado pálidas, puede deberse a una anemia, insuficiencia cardíaca congestiva, problemas en el hígado o desnutrición.

  • Manchas y puntos blancos.

Manchas y puntos blancos

Las manchas y puntos blancos que aparecen en la superficie de la uña suelen ser producto de pequeñas lesiones. Éstas pueden haber sido golpes suaves en los dedos o una manicura demasiado brusca. Lo normal, es que avancen junto con el crecimiento de la uña, hasta que finalmente desaparecen.

En el caso de que notes que la mancha no avanza, ni tiende a desaparecer, debes consultar de inmediato con un especialista. Éstas pueden ser síntoma de que padeces leuconiquia.

Son pequeñas manchas blancas en el centro de la lámina ungueal, denominadas comúnmente como manchas blancas de leche. Son más frecuentes en las uñas de las manos que en la de los pies. Normalmente, la cama de la uña debe mantener un rosado uniforme, signo del poco flujo sanguíneo que va por debajo de la uña. Generalmente los puntos blancos en esta área resultan benignos.

Existen otras situaciones, donde las manchas blancas son señal de una enfermedad subyacente como una infección bacteriana, la presencia de algún hongo, insuficiencia renal, envenenamiento por arsénico, enfermedades respiratorias o durante el tratamiento con quimioterapia.

  • Síndrome de las uñas amarillas.

Síndrome de las uñas amarillas

El síndrome de las uñas amarillas se caracteriza por el engrosamiento de las uñas,  la vez que el crecimiento se desacelera. Esto hace que las uñas tomen una tonalidad amarilla intensa. Generalmente, es producido por los efectos de algún hongo. Si la infección no es tratada a tiempo el lecho ungueal puede retraerse, la cutícula desaparecer y haber desprendimiento.

El síndrome de las uñas amarillas puede deberse a enfermedades respiratorias, como la bronquitis, o por enfermedades como linfedema, tiroides, problemas pulmonares, diabetes o psoriasis.

  • Uñas azuladas.

Uñas azuladas

Las uñas azuladas se denominan cianosis, en términos médicos. Este trastorno debe ser revisado por un especialista ya que se puede deber a múltiples enfermedades. Comúnmente, las bajas temperaturas disminuyen el flujo sanguíneo de la cama de la uña y toma un color azulado.

Por otro lado, cuando se padece la Enfermedad de Raynaud, las uñas pueden volverse azules, perder la sensibilidad o presentar mucho dolor. Esto se debe a un exceso de sensibilidad en los nervios que controlan el flujo de la sangre de los dedos, la nariz y las orejas.

Otra posibilidad, es una disminución en los niveles de hemoglobina que transporta el oxígeno en la sangre. Cuando la cianosis es crónica, puede deberse a enfermedades como el asma, enfisemas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, problemas cardíacos o como respuesta a una sobredosis medicamentos como las benzodiacepinas, los narcóticos y algunos sedantes.

  • Uñas verdosas.

La aparición de pequeños clavos verdosos en las uñas son la respuesta a una infección pseudomonal, es decir, causada por un tipo de bacteria específica. Generalmente, es causada por el medio ambiente, afectando al sistema inmunológico debilitado.

  • Uñas picadas.

unas picadas

Los hoyos o depresiones en las uñas, comúnmente llamadas picaduras, son muy comunes en entre las personas que padecen de psoriasis. Cuando los hoyos son bien definidos, como picados por un clavo, puede deberse a trastornos del tejido conectivo, como el síndrome de Reiter y la alopecia.

  • Uñas acanaladas o rizadas.

Cuando la uña presenta muchas canaletas profundas, al igual que las picaduras, puede deberse por los efectos de la psoriasis o la artritis inflamatoria. La piel de la uña también se puede decolorar y tornarse de un color marrón rojizo.

  • Uñas agrietadas.

unas agrietadas

Las uñas resecas, frágiles y quebradizas suelen agrietarse con frecuencia y romperse en pequeñas escamas. Si, además posee un color amarillento, se debe al accionar de un hongo. Si no presenta una coloración extraña, se debe a deficiencias de vitamina C, ácido fólico, proteínas, o por enfermedades graves en la tiroides.

  • Líneas oscuras o negras debajo de las uñas.

Líneas oscuras o negras debajo de las uñas

Si posees una piel oscura, es común que la melanina se acumule en tus uñas y forme una línea recta que la cruce de lado a lado. Sin embargo, debes realizarte los controles médicos pertinentes para descartar problemas más graves. Existe un tipo de cáncer de piel llamado melanoma subungueal que presenta síntomas como este. La línea posee el ancho de un clavo, aunque puede cambiar su apariencia, convirtiéndose en más ancha y más oscura.

  • Cantos verticales u horizontales

Los cantos, o ranuras, de forma vertical se pueden deber a problemas nutricionales, de deshidratación o dificultades para absorber los nutrientes. Los cantos horizontales se asocian a la diabetes u otras enfermedades crónicas.

  • Pequeñas líneas o puntos marrones.

Esta anomalía puede deberse al sangrado de pequeños vasos sanguíneos debajo de la uña. Se denomina hemorragia en astilla y no debes preocuparte si la uña no presenta ninguna lesión o experimentas algún tipo de dolor.

Si notas dolor, irritación o mal olor, puede que alguno de los vasos presente infección. En ese caso, puede deberse a una infección en alguna válvula del corazón (endocarditis). También se asocia a la esclerodermia, el lupus, la psoriasis y la artritis reumatoidea.

  • Canaletas en forma de gotas.

Las canaletas presentan una secuencia de formas, similares a gotas de cera en una vela. Van desde el lecho de la uña hasta la punta. Se asocia a trastornos como el hipotiroidismo, la enfermedad de Addison, deficiencia de vitaminas del complejo B, cambios hormonales, la vejez o por el estrés.

La acropaquia, también llamada hipocratismo digital, es el agrandamiento de las falanges terminales de los dedos, es decir, el agrandamiento de las yemas de los dedos. Cuando esta condición es genética y se presenta en toda la familia, no es una anomalía grave.

Sin embargo, cuando se desarrolla de forma repentina, puede deberse a niveles bajos de oxígeno en la sangre, problemas pulmonares o cardiovasculares. Las enfermedades con las que se le asocia son: Síndrome de Hamman Rich, neumonía, hipocratismo digital, insuficiencia cardíaca, intestino irritable, problemas hepáticos y el SIDA.

  • Uñas de Terry.

unas terry

Las uñas de Terry, llamadas así por el Dr. Richard Terry, se caracterizan por la ausencia de lúnula en el lecho de la uña, una coloración blancuzca general salvo por un arco rosado estrecho presente cerca de la punta.

Las uñas de Terry pueden aparecer por el envejecimiento, por una disminución de los vasos sanguíneos debajo de la uña, un aumento de tejido conectivo, por una insuficiencia hepática, cirrosis, insuficiencia renal, diabetes, hipertiroidismo o desnutrición.

La onicorrexis es una fisura longitudinal que cruza toda la placa de la uña. Aunque puede deberse por los años, una lesión o una incorrecta alimentación; también se la asocia a enfermedades como la artritis reumatoidea, enfermedad vascular periférica, liquen plano y la enfermedad de Darier. Una ranura vertical en el centro de la placa, se puede deber a quistes mixoides asociados a la osteoartritis.

Las personas que trabajan con demasiado jabón o detergentes, las que usan demasiado quitaesmaltes o los que se exponen por demasiado tiempo al frío, tienen más posibilidades de sufrir onicorrexis.

  • Líneas de Beau.

Las líneas de Beau son hendiduras que cruzan las uñas de forma horizontal y se deben por un problema en el crecimiento debajo de la cutícula. Pueden deberse a enfermedades que afectan a todo el cuerpo, como la desnutrición, problemas al corazón, infecciones graves, paperas, sarampión, escarlatina, neumonía y alteraciones metabólicas.

Se denomina coiloniquia a las uñas aplanadas, frágiles y que crecen en forma de cuchara. Son signo de anemia, deficiencia de hierro o por una enfermedad hepática llamada hemocromatosis. También se asocian a enfermedades cardíacas y al hipotiroidismo.

  • Onicólisis.

La onicólisis se caracteriza por la separación de la uña de su lecho. Una parte de la uña se desprende de la piel que la sostiene por debajo, volviéndose opaca y cambiando de color a blanco, verde o amarillo.

Puede deberse a una infección, una lesión, por un abuso en el consumo de ciertos fármacos o de ciertos productos para endurecer las uñas.

Se denomina paroniquia a una inflamación en el tejido que rodea la uña, causando un pliegue doloroso, rojo, hinchado y suave. Afecta, mayormente, a mujeres. Es aguda cuando su duración sólo es de unas horas; o crónica cuando dura más de seis semanas producto de una infección o lesión.

Es síntoma de enfermedades como la psoriasis, eczemas, diabetes o VIH.

  • Uñas masticadas.

Morderse las uñas, además de ser un mal hábito, es signo de ansiedad y nerviosismo. También se lo asocia al TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo), a sentimientos de frustración y soledad.