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Los peligros de los lácteos: ¿Qué se oculta detrás de cada leche, quesos y yogures?

Los peligros de los lácteos residen en que somos la única especie animal que bebe leche de otras especies. El cuerpo humano no está preparado para digerir y sintetizar esta sustancia por lo que sus aditivos, tampoco resultan saludables.

La industria lechera y los medios de comunicación nos han convencido durante años que la leche de vaca es un excelente alimento para el humano. Actualmente este producto tiene un lugar importante en la alimentación de la mayoría, comenzando a beberla desde que salimos del vientre materno.

Sin embargo, las investigaciones están comenzando a dar información respecto a la leche, la alimentación de la vaca y el producto que finalmente llega a nuestros hogares. Estos son los principales peligros de los lácteos.

¿Por qué no leche?

La leche materna es el alimento más perfecto que existe. A medida que crecemos la leche materna va modificando su composición para cubrir las necesidades nutricionales del bebé hasta que finalmente, se produce el destete.

La leche de vaca es un alimento perfecto para los terneros, no para los humanos. Sin embargo, suponiendo que aun así deseas consumirla, es necesario tener en cuenta su procedencia. Actualmente las vacas son bombardeadas a hormonas y antibióticos; sustancias que se traspasan a la leche. Los peligros de los lácteos están afectando significativamente a nuestros niños, los mayores consumidores de lácteos.

Una buena opción es beber leche orgánica y así evitar que los aditivos sintéticos perjudiquen nuestra salud.

Lee también: “La leche de vaca es para las vacas, no para los humanos”.

Los peligros de los lácteos: ¿Por qué una dieta rica en lácteos no es tan saludable?

Existen peligros de los lácteos que la industria trata de ocultarnos y existen algunos mitos alrededor de este alimento que han sido transmitidos de generación en generación. Veamos por qué una dieta en lácteos no resulta tan saludable como creemos.

  • Huesos fuertes y sanos.

Este es uno de los principales peligros de los lácteos ya que es todo lo contrario a lo que creemos. Durante años nos han dicho que consumir leche fortifica los huesos y reduce las posibilidades de fractura. Sin embargo, un reporte realizado en The Nurses’ Health Study afirma que produce el efecto contrario: aumenta el riesgo de fractura en un 50%.

No existe evidencia fehaciente de que la leche sea saludable para nuestro esqueleto. Se ha podido determinar que en países donde el consumo de leche es escaso o nulo, principalmente en países de África y Asia, también presentan la tasa más baja de osteoporosis.

  • El calcio y los huesos.

Si bien necesitamos del calcio para construir y regenerar los huesos, no necesariamente nos protege de las fracturas. Podemos ingerir calcio de otros alimentos como coles, pescados, naranjas, espinacas, etc. Se ha demostrado que la vitamina D resulta más protectora y tiene un impacto mejor a la hora de proteger los huesos.

  • El calcio y el cáncer.

Los especialistas han encontrado que una ingesta excesiva de calcio aumenta las posibilidades de un hombre de padecer cáncer de próstata en un 30% a 50%.

  • No necesitamos leche para ingerir calcio.

Aunque nos lo han hecho creer desde siempre, no es necesario consumir leche para obtener calcio. Teniendo en cuenta los peligros de los lácteos es preferible ingerir este mineral de otras fuentes naturales.

  • No es apta para todo público.

El 75% de la población mundial presenta un cierto nivel de intolerancia a la lactosa. Desde una leve hinchazón hasta diarreas severas, la mayoría de los humanos no pueden digerir correctamente los productos lácteos.

¿La leche es adictiva?

Existen otros peligros de los lácteos además de la intolerancia natural. Algunas personas experimentan dificultades para abandonar el consumo de leche. Después de varios días sin consumirla sienten mareos, fatiga, cefaleas, vista nublada… ¿Por qué?

En 1981 comenzaron a realizarse algunos estudios y los científicos del Wellcome Research Laboratories, en Research Triangle Park NC, encontraron morfina entre los compuestos de la leche. Al parecer, dentro del hígado de la vaca también existen enzimas que producen opiáceos. Los compuestos opiáceos se unen y permanecen detrás de la caseína, la proteína principal de los lácteos. Cuando ésta es descompuesta en nuestro cuerpo, va liberando opiáceos al organismo.

El consumo regular de lácteos nos expone a esta sustancia adictiva y nociva. Existen muchos sustitutos que serán de gran ayuda como las leches vegetales: de arroz, de almendras, de avena.