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Más de 500 años curando males – Recuperan una botica original del siglo XVI

En Santiago de Compostela, España, los monjes benedictinos de San Martiño Pinaro han recuperado una antigua botica original del siglo XVI. En la misma, se podrán adquirir los mismos remedios naturales con los que se curaba gente, hace siglos atrás.

En pleno siglo XXI, Mari Carmen Furelos y Carlos Álvarez (rector del seminario benedictino al que pertenece la botica) han puesto en marcha un plan arriesgado pero maravilloso. El lugar comenzó dando hospedaje al peregrino, desde el siglo XII. Antiguamente, el monasterio contaba con un hospital, un jardín botánico, una imprenta y la Iglesia. La antigua botica era atendida por 1000 monjes benedictinos que se especializaban y curaban diferentes males.

En la actualidad, el lugar se encuentra en la plaza de la Inmaculada, en un sitio muy visitado por los turistas. Los muros de piedra se conservan muy bien, el ambiente continúa húmedo y oscuro como en la Edad Media. El lugar cuenta con una hospedería para los visitantes y se ha creado un museo donde se exponen las diferentes herramientas y utensilios utilizados en la época. Alrededor de 120 piezas se encuentran en exhibición, es la segunda colección (boticaria) más grande de España. Los antiguos frascos, aún supuran medicamentos. Sin embargo, el objetivo final, es recuperar la botica, armar nuevamente el jardín botánico y comercializar las medicinas elaboradas con recetas originales.

La idea surge a partir de la necesidad de los visitantes. Álvarez manifiesta que “a la gente le gusta lo real y no queríamos hacer un museo muerto”. La farmacia ya se encuentra en su fase final, a punto de abrir sus puertas. Se pretende mantener la misma arquitectura que cuenta con anchas puertas de madera, un extenso pasillo de luz tenue y un techo abovedado. Se harán refacciones debido a algunos derrumbes, producto del paso del tiempo. Allí se exponen, por el momento, productos artesanales: licores, aceites, mermeladas y jabones. También, se pueden encontrar las mismas plantas medicinales que se utilizaban en la época para curar enfermedades. Son 16 plantas con poderes curativos asombrosos. Con ellas se tratan desde un simple resfriado hasta hemorragias internas. Están las más conocidas como la menta o el romero, hasta las más exóticas como el heno griego. Todas ellas crecen naturalmente en Galicia, es decir que son autóctonas.

Poco a poco, pretenden rearmar el jardín botánico que los monjes de la Edad Media habían organizado. Cada hierba se volverá a plantar en su lugar. Cuentan con tesis doctorales y anotaciones de los siglos XVII y XVIII que les ayudan con esta labor. Como se necesita de licencias especiales, no podrán ser ellos mismos quienes fabriquen las medicinas, pero las encargarán a empresas especializadas. Así, también formarán una farmacia natural, respetando las recetas de cada medicamento. Esos productos se encontrarán a la venta y podrán ser adquiridos por quien los necesite.

También se dictarán talleres gratuitos abiertos a todo público. El objetivo es enseña