¿Padeces cáncer de piel? Aprende a detectar sus síntomas

Con la llegada del verano, todos esperamos ansiosos poder descansar debajo de un sol ardiente, a la orilla del mar o en una piscina. Aunque las consecuencias nocivas de tomar sol en exceso ya son conocidas por todos, aún son muchas las personas que continúan la práctica. Pero ¡atención! Tomar sol no es peligroso si lo haces de la manera correcta, en el horario permitido y con los cuidados necesarios. Además, el tiempo no puede prolongarse por mucho más que media hora al día, ya que tu piel puede verse resentida.

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Sin embargo, aunque hoy tengas todos los cuidados recomendados, es necesario mirar hacia atrás. Lamentablemente, la piel tiene memoria y puede que la hayas dañado en un tiempo pasado. Si estás preocupada por tus exposiciones solares descontroladas hace un tiempo atrás, te contamos cómo detectar los síntomas del cáncer de piel a tiempo. Recuerda siempre dirigirte a un especialista en caso de dudas.

Analiza los síntomas y descubre si padeces cáncer de piel.

Nadie está libre de padecer cáncer de piel. Especialmente en los países tropicales, las exposiciones al sol pueden resultar peligrosas si no cuidamos nuestra piel debidamente. La exponemos cuando salimos de compras, al limpiar o al regar nuestras plantas, de paseo, etc. No sólo debemos cuidarnos cuando nos tiramos a tomar sol, sino que siempre.

Los casos de melanomas, es decir cáncer de piel, van en aumento. Las estadísticas arrojan cifras preocupantes para la salud mundial: se cree que 1 de cada 6 personas padecerán de melanomas a lo largo de su vida. Además, la Organización Mundial de la Salud informó otros datos similares: cada 62 minutos muere una persona por cáncer de piel. Tristemente para nuestra población, se estima que no existirán mejoras en los años venideros. Esto se debe a la poca conciencia que todavía reina en muchas personas y por la “cultura del bronceado” que aún no cesa.

Somos muchas las personas que disfrutamos de tomar sol y no siempre lo hicimos de la mejor manera. Ya sea por descuido, pereza o falta de información, puede que hayamos puesto nuestra salud en riesgo. Existe un método denominado ABCDE que sirve para realizarnos un autoexamen y saber detectar posibles melanomas. Es muy sencillo de llevar a cabo, sólo debes asociar cada letra con las características que presenta un lunar o mancha sospechosa de la piel.

Antes de comenzar tu autoanálisis, ten en cuenta que los lunares comunes tienen una forma simétrica, casi siempre circulares y bien geométricos, con bordes regulares, de una tonalidad uniforma y su tamaño es relativamente pequeño. Cuando encuentres alguno sospechoso, aplica este sencillo método:

  • A: Asimetría, los contornos de una mitad del lunar no son iguales a los de la otra mitad. Su forma no es regular.
  • B: Bordes, los bordes no son iguales en todo el lunar. Pueden ser borrosos, irregulares y presentar algunos picos.
  • C: Color, el color no es uniforme en toda la mancha. Las variaciones pueden ser en tonos negros, negro azulado, cafés y canela.
  • D: Diámetro, notas que el lunar va cambiando de tamaño. Generalmente su tamaño se vuelve grande, de más de 6mm; aunque pueden presentarse casos donde la mancha disminuye y presenta fiebre en la zona.
  • E: Evolución, cambios de color, tamaño, espesor o forma en los últimos meses o semanas.

¿Cómo realizar el autoexamen?

Es muy importante que lo realices luego de ducharte, ya que la piel está limpia, tersa y será más fácil advertir colores o formas extrañas. Al igual que cuando realizamos el autoexamen de mamas, es necesario que te tomes algunos minutos para hacerlo correctamente y de forma relajada.

– Párate frente a un espejo grande y procura tener luz suficiente en la habitación. Primero examina todo tu rostro y cuello. No olvides las orejas y alrededores. Incluso, puedes pedir algo de ayuda y que observen tu cuero cabelludo en busca de lunares.

– Luego, continúa con los hombros, axilas y brazos. Presta atención a los codos, palmas de las manos y cada uno de los dedos; ya que suelen ser zonas que dejamos de lado.

– Baja hacia el pecho y no olvides mirar debajo de los senos. Analiza el vientre hasta llegar hasta el pubis.

– Busca otro espejo, no importa el tamaño ya que serán tus ojos en la espalda. Gira tu cuerpo y coloca tu espalda frente al espejo grande. Con el espejo más pequeño recorre nuca, espalda, antebrazos, muslos, pantorrillas y hasta los tobillos.

– Gira tu cuerpo y finaliza observando las piernas, pies, planta de los pies y toda la zona genital.

Recuerda, es muy importante exponerte al sol sólo en las horas señaladas y protegiendo tu piel, ojos y cabeza. Si tienes demasiadas manchas y lunares; o posees algunos de los cuales sospechas, dirígete a un especialista sin falta.