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Peligros de la parafina: Causa problemas respiratorios, cefaleas ¡y hasta cáncer!

Por sus aromas, colores y también por su encanto, las velas son el elemento ideal para un baño relajante, una noche romántica o para cualquier acontecimiento que requiera un detalle en el ambiente. Sin embargo detrás de ese toque delicado se encuentran los peligros de la parafina.

Seguramente, la mayoría de nosotros hemos usado alguna que otra vela para hacer más acogedora una velada (de ahí el nombre). Otras personas las usan habitualmente para crear un ambiente cálido en el hogar, para momentos de relajación o incluso en el trabajo, especialmente los que practican terapias naturales. Sin tener en cuenta los peligros de la parafina.

La mayoría de las velas están confeccionadas con un tipo de cera especial: la parafina; una sustancia muy peligrosa derivada del petróleo, que cuando se quema, es capaz de liberar en el ambiente elementos químicos perjudiciales para la salud. Siendo este uno de los principales peligros de la parafina.

Otro de los peligros de la parafina es la presencia de residuos de plomo, acetona, benceno y tolueno en velas apagadas. Estudios han demostrado que las velas perfumadas serían todavía más peligrosas para la salud, pues, son auténticos difusores de elementos químicos tan peligrosos como la acroleína, el formaldehido y el particulado.

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Opciones naturales para reemplazar  las velas comunes y olvidarnos de los peligros de la parafina.

  • CERA DE ABEJAS.

Una de ellas es la cera natural de abejas. Es la cera virgen que se recoge inmediatamente después de ser secretada, es de color claro y según va pasando tiempo en el panal, toma un color más oscuro debido a la incorporación y mezcla con el polen, propóleos y otras sustancia naturales.

No es de extrañar que cada vez más neumonólogos recomienden velas de cera de abeja frente a las de parafina. Ellos alertan sobre los peligros de la parafina, sobre todo de inhalar los gases de combustión de la velas, especialmente para asmáticos y alérgicos.

Las ceras de abeja no solo no son dañinas, sino que pueden resultar incluso terapéuticas, según su porcentaje de propolis y otras sustancias naturales beneficiosas. Además, su combustión  genera beneficiosos iones negativos que tienen capacidad de “purificar” el aire, a través de su capacidad de atrapar polvo, polen y otras sustancias contaminantes.

  • CERA DE SOJA.

Para evitar los peligros de la parafina, también podemos optar por las velas de cera de soja. Estas son de una materia natural renovable al proceder de una planta leguminosa, por lo que no tienen nada que ver con la contaminante industria del petróleo. Además es segura para nuestra salud pues al quemarse no emite compuestos tóxicos, ni cancerígenos.

Aunque no vayamos a ingerir el derivado de soja, y si nos preocupa la salud de nuestro medio ambiente, deberíamos asegurarnos que la cera de soja proceda de cultivos limpios, soja no transgénica y, de ser posible, de cultivo ecológico, libre de pesticidas y otros químicos peligrosos.

Además uno de los grandes peligros de la parafina es que al quemarla de forma habitual en espacios cerrados, el hollín generado, ensucia paredes y muebles y esto se reduce notablemente con la combustión de cera de soja, ya que aproximadamente genera un 90% menos de hollín respecto a la parafina. Tampoco hay que dejar de destacar que el riesgo de quemaduras accidentales es menor.