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¿Por qué los hospitales comenzarán a emplear la miel para curar quemaduras?

Nuestros antepasados ya la utilizaban para preparar un sinfín de remedios y también de forma tópica para mejorar la salud de la piel. Recién en estos días se ha confirmado su eficacia, en comparación a los fármacos empleados convencionalmente. La miel es uno de los medicamentos más poderosos que hay y éstas son las razones por las que se comenzó a usar miel para curar quemaduras.

Pocos alimentos tan nutritivos, deliciosos y beneficiosos para el hombre, como la miel. Durante años se la ha utilizado para curar heridas leves, pero siempre en el calor de una familia que conocía estas propiedades. Sin embargo, actualmente la ciencia nos da la razón y confirman que la miel para curar quemaduras, resulta una mejor opción que los medicamentos utilizados convencionalmente en cualquier hospital.

Especialistas de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, fueron los encargados de llevar a cabo una importante investigación al respecto y así se consiguió tener evidencias científicas sobre los maravillosos poderes curativos de este alimento. Se pudo confirmar, en primer lugar, que la miel aplicada en forma tópica, actúa más rápido que la sulfadizina de plata, uno de los tratamientos farmacológicos empleados ante las quemaduras.

Por otro lado, también se evidenció que la miel tiene un mayor poder de cicatrización sumamente eficaz en pacientes durante la etapa postoperatoria con heridas infectadas. Incluso actúa mejor que los antisépticos aplicados con gasa ya que su poder antibacterial es superior. Así, se concluyó que un apósito de miel tenía más garantías y era de mejor calidad que los apósitos convencionales.

Actualmente algunos hospitales han adoptado la rutina de aplicar miel sobre quemaduras y heridas infectas ya que la recuperación del paciente es más rápida, algo sumamente importante ante una infección.

¿Por qué es mejor la miel para curar quemaduras?

Porque tiene características inmejorables. Para comenzar, tiene un pH ácido que no permite que las bacterias se desarrollen y proliferen. A su vez, contiene una enzima que produce pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno (nosotros lo conocemos como “agua oxigenada”) que aumenta su poder antimicrobiano.

Sus compuestos la convierten también en uno de los mejores antiinflamatorios naturales. Todo esto, sumado a que mantiene la herida hidratada y acelera los procesos de cicatrización y regeneración. Estas características hacen que la miel para curar quemaduras sea insuperable.

¿Cómo emplear la miel para curar quemaduras?

Si en el hogar, tú o tu familia han sufrido una quemadura o herida leve, puedes tratarla efectivamente con miel. Accidentes comunes como quemarse mientras cocinamos, cortarnos mientras preparamos verduras o quemarse al sol por no tomar las medidas y cuidados necesarios, pueden ocurrir todo el tiempo y debes saber cómo prevenir infecciones. Para ello, deberás:

1. Limpiar la quemadura o herida con abundante agua. Procura no utilizar jabones, ni ningún tipo de crema.

2. Una vez que la zona está correctamente higienizada, aplica una capa generosa de miel de Manuka, la miel más pura y más beneficiosa que existe. También puedes utilizar miel orgánica y sin filtrar.

3. Deja actuar la miel hasta que seque por completo, no la cubras aún.

4. Cuando notes que la miel ha secado, sin limpiar, cubre la zona con una gasa o vendajes estériles.

5. Cambia la compresa 3 veces al día. Para eso, repite el procedimiento desde el punto 1 (lavar nuevamente la herida).