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Prueba esto para sanar las ampollas en los pies causadas por rozaduras.

Especialmente cuando tenemos calzados nuevos, las rozaduras en el pie son muy comunes y pueden originar incómodas y dolorosas ampollas en los pies. En esa zona, la piel permanece abierta y expuesta a numerosas infecciones, por lo que deben ser atendidas cuidadosamente para que sanen correctamente.

Numerosos factores pueden desencadenar ampollas en los pies, pero la causa más común son las rozaduras. Cuando el calzado es demasiado ajustado, tiene bordes sobresalientes o es demasiado nuevo, puede provocarnos lesiones que luego se transforman en ampollas. Es importante llevar un calzado cómodo o, en caso de ser nuevo, utilizarlo en casa varios días antes de usarlos por mucho tiempo. Así, poco a poco se “afloja” y ajusta a nuestro pie.

Las ampollas en los pies por rozaduras son pequeñas lesiones en la piel que luego se encapsulan formando una bolsa con líquido en su interior. Nuestras extremidades inferiores no descansan en casi todo el día, por lo que están expuestas a estos daños de forma permanente. El riesgo reside en que, esa zona de piel expuesta y que supura líquidos, es propensa a infectarse con facilidad. Aunque mantengamos una buena higiene, en el andar mismo nuestro pie puede entrar en contacto con microorganismos perjudiciales.

Por esto, hoy te contamos cómo tratar las ampollas en los pies para evitar infecciones y procurar que sanen lo más rápido posible.

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Cura rápidamente las ampollas en los pies.

amampollas en los pies

1. Higieniza.

Es indispensable que la ampolla esté limpia para prevenir complicaciones. Sumerge el pie en agua tibia y enjuaga con un poco de jabón. Procura no frotar la zona.

2. ¿Drenar el líquido?

Esta es una pregunta difícil. Los especialistas indican que la ampolla en los pies no debe ser drenada, sino dejar que se reabsorba el líquido por sí solo. Si la lesión no duele, ni molesta, déjala al aire libre por unas horas al día e irá secándose por sí sola.

Sin embargo, algunas ampollas son de gran tamaño y representan una gran molestia para la persona. En ese caso, puedes drenar un poco del líquido, pero deberás mantener medidas de higiene extremas.

En primer lugar, desinfecta una aguja con alcohol. Luego, inserta la punta en la ampolla y el líquido drenará poco a poco. La piel que forma la bolsa de la ampolla no tiene sensibilidad, no dolerá. Sin embargo no toques la piel inferior. Con una gasa esterilizada, quita el líquido. Ahora la ampolla está abierta, por lo que deberás desinfectarla bien. Por nada del mundo, quites la piel que recubre la ampolla. Secará sola.

3. Desinfecta.

Drenes o no la ampolla, deberás mantenerla desinfectada.

4. Cubre.

Para cubrir, deberás utilizar apósitos o tiritas adhesivas que no se adhieran a la piel de la ampolla. Luego de desinfectar bien, cubre la ampolla y repite este proceso a diario.

Puedes aplicar un poco de aloe vera sobre la piel antes de cubrir, para aliviar el dolor, la picazón y favorecer la cicatrización. Frota un trozo de gel de aloe sobre la ampolla en los pies y luego cubre. En dos días habrá sanado por completo.