¿Qué es el hígado graso? ¿Cómo se trata?

Antiguamente, se relacionaba a los problemas hepáticos sólo con el consumo de alcohol o la obesidad. Sin embargo, los avances médicos y las continuas investigaciones, han podido confirmar que son muchas las causas que pueden enfermar o dañar a este órgano vital para nuestra salud.

Hoy te contamos de qué se trata la enfermedad denominada “hígado graso”, cuáles son sus síntomas, cómo prevenirlo y qué tratamientos naturales te ayudarán a superarlo. Como siempre, la medicina natural puede ser tu gran aliada, ¡continúa leyendo!

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¿Qué es el hígado graso?

El hígado graso, denominado “esteatosis hepática” en el mundo científico, es una enfermedad benigna en este órgano que se caracteriza por la acumulación de ácidos grasos y de triglicéridos en las células hepáticas. Produce inflamación y daños que pueden desencadenar problemas más graves, derivando en una cirrosis (enfermedad que lesiona el hígado para siempre y perjudicando sus funciones).

El 10% de las personas que padecen hígado graso, no lo saben. Generalmente, es una enfermedad silenciosa que avanza poco a poco sin presentar síntomas notorios, lo que resulta muy perjudicial para el paciente. Es similar a las enfermedades producidas por el consumo excesivo de alcohol, pero puede darse en personas que consumen poco o nada de bebidas alcohólicas.

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Si bien la causa por las que las células hepáticas comienzan a acumular grasa se desconoce a ciencia cierta, se cree que las personas más propensas a padecerlo son: diabéticos, pacientes con altos niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, obesos, hipertensos y alcohólicos. Existen pacientes con esta patología como consecuencia secundaria de otros tratamientos para curar alguna enfermedad o simplemente la han desarrollado sin origen aparente.

Aunque no todos los pacientes presenten síntomas, te contamos cuáles son las señales más claras de un hígado graso:

  • Dolor abdominal, en la zona superior derecha.
  • Fatiga.
  • Malestar generalizado, desgano.
  • Pérdida repentina de peso.
  • Pesadez o sensación de indigestión.
  • Ictericia (con menor frecuencia).
  • Inapetencia.

Con un correcto cuidado y una dieta balanceada, el hígado graso puede mejorar su estado o avanzar a estadios más graves. También será necesario que realices un poco de ejercicio y bajes de peso, en caso de que padezcas de sobrepeso. A continuación, te contamos algunos consejos naturales que pueden ayudar a la salud hepática.

Tratamientos naturales para el hígado graso.

Alcachofa y Diente de león:

Para aprovechar las propiedades de estas hierbas, puedes realizar una infusión. Coloca 300 ml de agua en un cazo y llévala al fuego hasta que hierva. Luego agrega una cucharadita de diente de león y otra de hojas de alcachofera, deja en el fuego por 5 minutos más. Deja reposar por 3 minutos, filtra la preparación y bebe. Puedes beber hasta tres tazas por día para eliminar la grasa del hígado.

Regaliz:

Realiza una infusión igual que la preparación anterior, sólo que sustituye por una cucharadita de raíz de Regaliz. No puedes exceder las dos tazas por día ya que puede afectar seriamente tu presión arterial.

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Cardo Mariano:

El cardo mariano es un gran protector hepático. Además, por contener silimarina, mejora sus funciones, ayuda a regenerar las células del hígado y las protege de cualquier daño. Puedes consumir cápsulas de cardo mariano o su extracto, diluyendo unas gotas en un vaso de agua o en tus zumos naturales. Podrás conseguirlo en herbolarios o tiendas naturistas.

Jengibre:

Los antioxidantes presentes en el jengibre, ayudan a bajar los niveles de triglicéridos de la sangre. Realiza una infusión de jengibre. Para ello corta una rodaja de jengibre, agrégala en una taza de agua hirviendo y deja reposar por 5 minutos. Luego bebe, hasta tres tazas por día.

Otra opción es realizar una limonada con jengibre: realiza tu limonada normalmente y agrega unas cinco rodajas de raíz fresca, o 5 cucharadas de jengibre en polvo dentro de la botella de limonada. Mezcla bien, deja reposar por unas dos horas dentro del refrigerador y bebe a lo largo del día.

Pomelo:

También llamado toronja, el pomelo contiene naringenina que estimula al cuerpo para la oxidación de los ácidos grasos. A su vez, previene la diabetes, acelera el metabolismo y facilita la quema de grasa corporal. Consume, al menos, un pomelo al día.

Frutas y verduras crudas:

Los vegetales y las frutas crudas son la mejor opción para tu hígado. Consúmelas siempre que puedas en ensaladas o batidos naturales.

¿Cómo prevenir el hígado graso?

Existen algunos factores que puedes tener en cuenta a la hora de prevenir el hígado graso:

  • Evita los alimentos procesados, la comida chatarra, las bebidas gaseosas y los energizantes: estos alimentos contienen jarabe de maíz de alta fructuosa, grasas trans, aditivos químicos y sustancias artificiales que pueden empeorar tu salud hepática.
  • Evita los alimentos refinados como azúcares, harinas y arroces. Sustitúyelos por stevia, miel, harinas y arroces integrales.
  • Disminuye o elimina por completo el consumo de alcohol.
  • Consume medicamentos sólo si es necesario: los analgésicos, antiinflamatorios y el estrógeno, resultan muy irritantes del hígado.
  • Consume alimentos ricos en antioxidantes como los arándanos y el té verde.

Recuerda que mantener una dieta equilibrada puede ayudarte a mejorar el hígado graso, sin embargo, consulta con tu médico ante cualquier consulta y para realizarte los controles pertinentes.