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Regula tus niveles de azúcar en sangre con sólo dos ingredientes.

El porcentaje de pacientes que padecen diabetes va en aumento año a año. La diabetes es una enfermedad metabólica. El paciente que la padece presenta algos niveles de azúcar en sangre. El azúcar en sangre se denomina glucosa. Esto puede suceder debido a que su cuerpo no produce la suficiente cantidad de insulina, o porque las células del organismo no responden positivamente a esa insulina y ponen resistencia.

Números alarmantes

Existen algunos factores que predisponen a padecer diabetes: la carga genética, obesidad, sedentarismo y llevar una dieta no saludable.

Como mencionábamos, año a año, el porcentaje de diabéticos aumenta considerablemente. Hasta 2013, había 382 millones de personas con diabetes en todo el mundo y se cree que para 2030 la cifra aumentaría a 552 millones. El 50%de los pacientes está sin diagnosticar, por lo que no llevan a cabo ningún tratamiento. La mayoría de las personas diabéticas tienen entre 40 y 59 años.

El 80% de las personas que padecen diabetes son de ingresos medio-bajos. 4,6 millones de muertes son causadas, cada año, por esta enfermedad.

Es muy importante recibir un diagnóstico a tiempo para comenzar con un tratamiento cuanto antes. Los niveles de azúcar se pueden controlar con una dieta adaptada y medicación. El control, luego del diagnóstico, es igualmente importante. El paciente necesita de mucha disciplina, autocontrol y fuerza de voluntad para evitar comer todo aquello que tiene prohibido.

Además de esto, existen algunos alimentos naturales y remedios caseros que ayudan a controlar los niveles de azúcar. Hoy te proponemos una idea con sólo dos alimentos.

Controla los niveles de glucosa en sangre con canela y clavo.

Este es un tratamiento muy sencillo que requiere de tan sólo dos ingredientes muy económicos. Necesitarás canela y clavo de olor por sus múltiples propiedades que, al combinarse, se potencian. Numerosos estudios afirman los beneficios que ambos proveen a la salud de la persona diabética.

  • Canela: Los estudios han demostrado que es excelente para el tratamiento de la diabetes tupo 2. El experimento determinó que, los pacientes que consumen canela por un tiempo prolongado y de forma regular, logran reducir los niveles de azúcar en sangre y controlan, al mismo tiempo, los niveles de colesterol.
    A su vez, la canela mejora el accionar de la insulina. El consumo regular de canela acciona enzimas que promueven el correcto funcionamiento del organismo: estimulan a las células para que respondan positivamente a la insulina y almacenen la glucosa para convertirla en energía.
  • Clavo de olor: Es una especia muy popular alrededor de todo el mundo y se utiliza en medicina natural por sus múltiples beneficios. Es uno de los alimentos con más antioxidantes que existe, 100 gr de clavo de olor posee 80 mg de vitamina C. También posee vitamina E, carotenos, selenio, minerales, fibra y fitosteroles. Entre sus múltiples propiedades, está la de poder controlar los niveles de azúcar en sangre.

¿Cómo llevar a cabo este tratamiento?

El tratamiento consiste en realizar una bebida que se debe consumir a diario.

Ingredientes:
-4 ramas de canela.
-60 gr de clavo de olor.
-1 litro de agua pura.

Preparación:

Agrega las especias al litro de agua y revuelve un poco. Vierte el líquido en un recipiente limpio, hermético y con tapa. Conservar en el refrigerador por 5 días. Luego de estos días, colar el líquido y beber media taza en ayunas, todos los días.
Recuerda…

  • Si tienes problemas o enfermedades que afecten el hígado, no es recomendable que consumas canela ya que empeorará tu salud hepática.
  • Consulta a tu medico antes de comenzar este tratamiento, ya que es un remedio natural que disminuye drásticamente los niveles de azúcar y puede resultar peligroso si, además, estás tomando medicación para ese mismo fin.
  • Utiliza canela pura y de calidad. Si utilizas canela en polvo, asegúrate de utilizar una canela que no posea cumarú. El cumarú es un compuesto que suele tener la canela y, al consumirlo, disminuye nuestra capacidad de coagular la sangre.