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Se dirigió al salón de belleza para mejorar su pelo, horas más tarde estaba luchando por su vida.

Un salón de belleza significa un cariño para nuestra estética. Un cambio de look, embellecernos aún más y salir renovadas. Esta joven mujer pensó que así sería su día, cuando en realidad terminó hospitalizada luchando por su vida. Conoce de qué se trata este fenómeno llamado “Beauty Parlor Stroke” y por qué pone en riesgo nuestras vidas.

Las mujeres decidimos visitar un salón de belleza cuando necesitamos renovar nuestra imagen, cuando precisamos rejuvenecer el cabello o cuando necesitamos un cariño a nuestra autoestima. Siempre que evitemos los químicos nocivos del alisado o la permanente, el riesgo más grande que corremos es no sentirnos satisfechos con el corte de cabello o el color del tinte.

Sin embargo, hoy contaremos la historia de una joven mujer que experimentó uno de los peligros más grandes: casi pierde su vida por un daño en una de sus arterias. ¿Cómo sucedió esto? Descubre qué sucedió y todo lo que ella misma tiene para contarnos. La próxima vez que visites un salón de belleza prestarás mucha a atención a esto.

Peligros del salón de belleza: El fenómeno Beauty Parlor Stroke.

 

Elizabeth Smith decidió visitar el salón de belleza Blowbunny, en San Francisco, para rejuvenecer su cabello. Si bien buscaba sólo un buen look, terminó siendo hospitalizada unas horas después.

Una vez ingresada a emergencias, se le realizaron los estudios de rutina, en busca de la causa de su malestar. Finalmente, a través de una resonancia magnética se pudo determinar que los problemas de salud de Elizabeth fueron provocados por un daño presente en una arteria importante del cuello. El especialista encargado del caso explicó que la muchacha había sufrido un accidente cerebrovascular que ponía en riesgo su vida.

Como la joven no volvía en sí, se realizó una investigación entre los empleados del salón de belleza para conseguir descifrar qué síntomas experimentó previamente y qué actividades estaba realizando. Fue allí donde se descubrió que la mujer sólo estaba lavando su cabello en el momento del ataque. Cada salón de belleza cuenta con sillas de lavado que se reclinan para mayor comodidad del estilista y permiten descansar el cuello mientras se realiza el lavado. Al parecer, la silla habría oprimido su cuello y provocado el daño.

Este fenómeno es conocido por los médicos y los estilistas saben el riesgo que significa. Cada silla debería poder adaptarse a la altura del cliente y al diámetro de su cuello para que el ángulo no afecte las arterias que por allí pasan. Sin embargo éstas serían las más costosas. Una silla estándar es más económica, pero también más peligrosa.

Debido a la gran cantidad de situaciones similares, los especialistas han dado el nombre de “Síndrome Beauty Parlour Stroke” (accidente cerebrovascular de salón de belleza).

A continuación la misma Elizabeth nos cuenta respecto a su estado de salud, qué fue lo que le sucedió y cómo tardó 8 meses en recuperarse. También podrán observar que las secuelas, estarán con ella por el resto de su vida.