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Síndrome del bebé sacudido: Nunca juegues con tu hijo a arrojarlo por el aire, ¡puede ser mortal!

El síndrome del bebé sacudido es un diagnóstico médico. Se da como resultado de lesiones serias (a veces fatales) y discapacidades permanentes que pueden ocurrir cuando bebés o niños pequeños son sacudidos violentamente o golpeadas sus cabecitas. Además de ser un tipo de lesión grave de la cabeza, también es una forma de abuso infantil.

El síndrome del bebé sacudido ocurre frecuentemente en bebés menores de seis meses, pero no se descarta que niños mayores a esa edad también puedan ser lesionados al ser sacudidos.

El cerebro de un bebé es muy frágil. Como los músculos de sus cuellos no están lo suficientemente fuertes, al ser sacudidos, sus cabezas se mueven sin control para un lado y otro, haciendo que el cerebro golpee contra las paredes del cráneo. Esto produce que vasos sanguíneos se rasguen y se acumule sangre dentro de la cabecita causando un daño irreparable al cerebro y en un 20 % de los casos hasta la muerte.

Sacudir a un bebé, como dijimos anteriormente, puede causar lesiones severas a su frágil cerebro. Las estadísticas indican que un 20 % de los niños con síndrome del bebe sacudido fallecen y el 80% restante puede llegar a tener lesiones serias y discapacidades a largo plazo.

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Lesiones y discapacidades que pueden resultar del Síndrome del bebé sacudido.

  • Incapacidades del habla o del aprendizaje.
  • Parálisis cerebral.
  • Ceguera.
  • Daño cerebral.
  • Pérdida auditiva o disminución de la misma.
  • Convulsiones.
  • Retraso mental.
  • Lesión en la medula espinal o parálisis.
  • Trastorno motor severo.
  • Ataques epilépticos.
  • Muerte.

El síndrome del bebé sacudido puede darse cuando una madre, padre o cuidador pierde el control (incluso sólo por un momento) porque el bebé no cesa de llorar por un tiempo extenso y es sacudido para callarlo. También se ha dado como consecuencia de un juego: Los adultos suelen arrojar al bebé hacia arriba y sostenerlo cuando cae, este juego aunque parezca inocente también puede producir el síndrome del bebe sacudido.

La razón número uno que se suele oír en  las consultas por niños con síndrome del bebé sacudido es “solo quería que parara de llorar”. El sacudir a un bebé no solo no lo calmará, sino que además puede traer consecuencias terribles para su salud.

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Signos y síntomas del Síndrome del bebé sacudido.

  • Piel pálida o azulada.
  • Convulsiones.
  • Rigidez.
  • Dificultad para respirar.
  • Dificultad para mamar o tragar.
  • Dificultad para alimentarse.
  • Incapacidad para levantar la cabeza.
  • Poco apetito.
  • Carencia de sonrisas o vocalización.
  • Irritabilidad extrema.
  • Temblores.
  • Vómito.
  • Letargo o semi-inconsciencia (dificultad para mantenerse despierto).

Muchos episodios del síndrome del bebé sacudido no son informados por vergüenza, temor o culpa, no permitas que esto obstaculice la salud o la vida del niño. Recuerda no perder el control en los casos en que tu bebé no para de llorar. La clave está en contar con un plan para cuando esto suceda.

Sin tratamiento médico inmediato el cerebro de tu bebé empeorará notablemente. Este puede salvarle la vida o incluso impedir un daño severo permanente.

Si tú o un cuidador han sacudido al bebé o si sospechas que alguien más lo ha hecho, consigue atención médica urgentemente. Lleva al bebé a tu pediatra de confianza, llama al 911 o dirígete al hospital más cercano. Siempre di la verdad al médico. Explica tranquilamente la secuencia de lo sucedido así el profesional no confundirá los síntomas del bebé con una enfermedad, ni perderá tiempo muy valioso para poder tratar al niño pronta y apropiadamente.

Los síntomas ligeros del síndrome del bebé sacudido son similares a los síntomas de un bebé con cólicos, problemas para comer e irritabilidad, por lo cual el médico si no tiene una información completa puede confundirlos fácilmente.

Recuerda NO se debe sacudir a los bebes ni lanzarlos hacia arriba, y no permitas que tampoco nadie lo haga. Es preferible dejarlo llorar unos instantes, que llorar todo la familia por toda la vida.