Te contamos todo lo que necesitas saber sobre el flujo vaginal.

¿Qué tonalidades de color son las normales en el flujo vaginal? ¿Qué cantidad? ¿Cuándo segregamos mayor cantidad de lubricante vaginal? ¿Qué órganos son los encargados de tal función? ¿Cuándo debemos preocuparnos por un flujo vaginal diferente? En este artículo trataremos de responder a éstas y otras cuestiones relacionadas con el flujo vaginal, uno de los aspectos de nuestra intimidad que más nos preocupa.

El flujo vaginal normal cumple varias funciones que son muy importantes para la salud de la vagina: ayuda en la limpieza, humedecimiento vaginal y para prevenir y combatir infecciones. Cada mujer debe tratar de notar cambios en su flujo vaginal, ya que algunos cambios son imperceptibles pero pueden indicar un problema. Una mujer que piensa que podría tener un problema debe acudir al médico tan pronto como sea posible.

Es esencial que aprendamos entre las secreciones vaginales normales y anormales. Esto podría ayudar a reconocer los cambios que se puedan producir. El flujo vaginal normal también puede variar de textura y color, es por ello que debemos estar muy atentas. Puede ser delgada, pegajosa y elástica o espesa y pegajosa. En general el flujo vaginal debe ser claro y de color blanco.

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Flujo vaginal anormal.

La vagina normalmente tiene que mantener un estado de acidez (pH 3.5 a 4.5) que da las condiciones naturales para que los microorganismos que la habitan estén en perfecto balance. Si el ambiente natural de la vagina cambia también lo hace el nivel normal de acidez y ese balance se pierde. Se producirán entonces las condiciones ideales para el crecimiento rápido y sin control de microorganismos y  por ende la infección vaginal.

  • El flujo no infeccioso puede ocurrir por: presencia de un cuerpo extraño, el uso de cremas perfumadas o por cáncer cervical o endometrial.
  • El flujo infeccioso puede ser a causa de: cándida albicans, gonorrea, herpes, entre otras.

Existen diversos tipos de flujo vaginal, entre los que podemos destacar como los más comunes a:

  • Flujo blanco y espeso es común al comienzo y al final del ciclo menstrual, si viene acompañado de picazón con secreción muy espesa, podría indicar una infección por levaduras.
  • Flujo vaginal limpio y elástico se refiere a mucosas fértiles y significa que la mujer está ovulando.
  • Claro y acuoso se produce en diferentes momentos del ciclo y puede ser particularmente fuerte después de hacer ejercicio.
  • Flujo vaginal amarillo o verde puede indicar una infección, especialmente si es espesa o grumosa o si tiene un olor desagradable, llamada trichomonas vaginalis o disuria.
  • Marrón, puede ocurrir después del período menstrual y significa que la vagina se está limpiando.
  • Manchas de sangre y flujo vaginal color marrón, si aparecen fuera del  período significa que podríamos estar ante un trastorno del ciclo menstrual.
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Algunos consejos para disminuir el flujo vaginal… 

  • Luego de ir al baño, limpia tu zona íntima de adelante hacia atrás, para prevenir que las bacterias del área rectal puedan llegar a la vagina.
  • Todo el tiempo trata de usar ropa interior de algodón. El algodón permite que tu área genital respire libremente.  Evitando la producción de flujo vaginal.
  • Evita el uso de pantalones ajustados y leggins durante largos períodos de tiempo.
  • Mantén tu zona íntima bien higienizada, lávala con agua tibia.
  • Evita los baños de espuma.
  • No uses productos en la zona vaginal que no sean apropiados para ésa zona.

Tratamientos recomendados.

Tratamientos médicos comunes.

  • Con la fluxión vaginal a causa de cándida albians el tratamiento puede ser oral con fluconazoles o local con clotrimasoles, miconazoles, nistalina, etc.
  • En tricolomas vaginalis se pueden utilizar metronidazoles o tinidazoles.
  • Con gonorrea el tratamiento es con antibióticos anti-bacteriales. Generalmente los que son a base de cefalosporina.
  • Con vaginosis bacterial se recomiendan metronidazoles.

Tratamientos naturales.

Supositorios naturales para tratar el flujo vaginal

Podemos confeccionar preparados que a modo de supositorios pueden introducirse en la vagina para tratar el flujo vaginal. Entre los principales, tenemos los siguientes:

  • Ajo: es uno de los principales antibióticos naturales, por sus propiedades fungicidas y bactericidas. Es capaz de eliminar o inhibir el crecimiento de los microorganismos responsables de infecciones vaginales.
  • Caléndula: también posee propiedades antibióticas. Su uso puede prevenir el desarrollo de infecciones o ayudar a su curación. Realizar un supositorio con el líquido resultante de una infusión  preparada con una cucharada de la planta seca con una taza de agua.

Lavados para tratar el flujo vaginal.

  • Hamamelis: es una planta con propiedades anti-inflamatorias. Mojar la zona afectada con una compresa humedecida con hamamelis puede ayudar a disminuir la picazón.
  • Roble: cocina una cucharadita de corteza de roble partida con un vaso de agua durante 10 minutos. Se puede repetir hasta tres veces por día.
  • Menta: lavar la zona afectada con el líquido resultante de la infusión de una cucharada de la planta seca en una taza de agua.
  • Lavanda: lavados con la infusión de una cucharada de flores secas por vaso de agua.
  • Frambueso: infusiona 5 cucharadas de hojas secas por litro de agua durante 15 minutos. Déjalo reposar por 20 minutos y realiza lavados vaginales con el líquido restante previamente colado.
  • Poleo: por sus propiedades antisépticas el poleo puede aprovecharse para tratar las infecciones de la vulva y de la vagina,  muchas veces responsables del flujo vaginal. realizar lavados con la infusión de 30 gramos de la planta seca por litro de agua.