Técnica del palacio mental para JAMÁS OLVIDAR NADA IMPORTANTE.

La técnica del “palacio mental” o cómo no olvidarte nunca de nada

Existe un método muy antiguo que nos permite recordar todo lo que deseamos con mucha precisión. Mundialmente, es llamada “técnica del palacio mental”. Hoy aprenderemos paso a paso lo que debemos hacer para mantener la información que grabamos en nuestro cerebro, presente para cuando la necesitemos.

El método de Loci.

La técnica del palacio mental (conocida originalmente como método de loci) es un método de memorización muy antigua. Se cree que la primera aplicación fue en la leyenda de Simónides. Cicerón relata, en una de sus historias, que el poeta Simónides de Ceos fue invitado a un banquete para recitar algunos poemas. Cuando salió del palacio, éste se derrumbó matando a la gente en su interior.

Simónides pudo recordar donde estaba cada persona en el momento del derrumbe. Esto permitió identificar a los cadáveres y ayudar a excavar en el sitio adecuado.

¿Por qué es efectiva la técnica del palacio mental?

La técnica del palacio mental se basa en un simple hecho: recordamos mejor lugares, que conceptos abstractos. Si cierras los ojos en éste momento y te concentras, verás que eres capaz de recordar el lugar en el que te encuentras.

No te ha hecho falta memorizar nada de manera voluntaria. Sin embargo, sabes la forma que tiene la habitación en la que te encuentras, o la gente y objetos que tienes a tu alrededor. Eso es básicamente la técnica del palacio mental.

Conceptos básicos de la técnica del palacio mental.

  • Lo primero que debes hacer es crear tu palacio mental. Siempre elige un sitio con varias estancias claramente definidas. Normalmente para la primera vez lo mejor es usar tu propia casa.
  • Memoriza cada sitio de tu palacio mental. Es importante que hagas el mismo recorrido siempre para evitar bloqueos. Visualízate andando, por ejemplo comienza por la cocina y luego recorre cada habitación. Durante una semana aproximadamente (la técnica del palacio mental requiere tiempo) dedica una vez al día a recorrer tu palacio mental vacío, tal y como es.
  • Una vez tengas controlada la ruta, ya puedes usar tu palacio mental. Imagina una secuencia de cinco cosas (zumo de naranja, leche, huevos, refresco, carne) y luego imagina que recorres tu casa en orden. Por ejemplo: en la cocina sitúa el zumo de naranja, en el recibidor la leche (o un concepto asociable, como una vaca siendo ordeñada), huevos (o gallinas) en una de las habitaciones, el logo del refresco en el salón y un cerdo en la habitación grande. Recuerda que cuanto más chocante sean las imágenes que sitúes en tu palacio, más destacarán y más te ayudarán a recordar los conceptos.
  • Para “borrar” los objetos del palacio, simplemente vuelve a repetir la ruta vacía varias veces.

Como puedes notar, la técnica del palacio mental requiere de tiempo y una serie de conceptos que merezca la pena recordar. Una vez tengas habilidad, podrás usar el método más a menudo.

Tienes que encontrarle el truco. Consigue experiencia convirtiendo en habituales las imágenes que puedas recordar durante mucho tiempo. Tomarle el tiempo, es solo cuestión de práctica, igual que pasear por tus palacios en tu cabeza.