¡¡Toma un vaso al día de este preparado y mira lo que sucede en tu organismo!!

¿Te sientes sin energías? ¿Te gustaría mejorar tu digestión, aumentar las defensas y retardar el envejecimiento? ¡Todo eso es posible! Si durante tus desayunos bebes un vaso de leche, hoy te contamos un sencillo truco para convertir esa bebida en un suplemento natural súper potente y eficaz para fortalecer tu organismo.

Son muchas las personas que bebe leche de vaca de forma habitual y la consideran deliciosa, incluso un alimento indispensable en su dieta cotidiana. ¿Qué te parece si le agregas tan solo un ingrediente y la conviertes en un remedio infalible? ¡Descubramos cómo realizar este preparado y los beneficios para nuestra salud!

Beneficios de tomar leche y miel diariamente.

La leche de vaca es un alimento recomendado por los especialistas y tiene un lugar muy importante en las dietas balanceadas. Además, resulta económica y deliciosa, apta para el consumo desde pequeños y están las versiones enriquecidas para la ingesta de lactantes.

Aunque hay personas que prefieren no consumirla, otros la consideran un elemento esencial. Existen beneficios para la salud que resultan incuestionables: la leche nos aporta calcio, proteínas y vitaminas, indispensables para nuestro desarrollo. El calcio es el componente principal para nuestros huesos. Las vitaminas B2, B6 y B12 forman parte de nuestros procesos metabólicos y ayudan al crecimiento. A través de estos nutrientes, nuestro cuerpo fabrica glóbulos rojos, produce anticuerpos, respira y fortalece la piel, las uñas y el cabello.

Sumado a esto, agregar miel ayuda a fortalecer el sistema inmunológico y aporta numerosos agentes que previenen de enfermedades crónicas graves.

¿Cómo lo preparo?

A un vaso de leche de vaca, agrégale una cucharada de miel pura de abejas. Mezcla muy bien para que la miel pueda integrarse. Bebe en ayunas, media hora antes de ingerir tu desayuno habitual. Procura conseguir miel orgánica o asegúrate de que no esté adulterada.

Lee también: “La miel falsa está en todos lados. Descubre cómo saber la diferencia”

Otra opción es beberlo antes de dormir, una hora después de la cena. Esta segunda opción no es recomendable para todos ya que puede provocar inflamación estomacal durante la noche e interrumpir el descanso.

Este preparado es capaz de:

1. Retardar el envejecimiento.

Algunos estudios han revelado que esta es una práctica antigua, donde las civilizaciones pasadas bebían esta mezcla para nutrir el cuerpo y fortalecer la salud de la piel. Incluso le han llegado a llamar “el elixir de la juventud“.

Específicamente, se mezclan muchísimas propiedades antioxidantes que se activan al mezclar ambos ingredientes. Los antioxidantes ayudan a combatir la acción de los radicales libres que atacan el funcionamiento y los tejidos de los órganos de nuestro cuerpo. De esta forma se previenen enfermedades crónicas y los síntomas del envejecimiento prematuro.

2. Liberar el cuerpo de bacterias nocivas.

La miel ayuda a combatir múltiples bacterias, incluso el estafilococo dorado que es resistente a la metilicina. Estos ingredientes también pueden eliminar la pseudomona aeruginosa y el estreptococo Grupo A.

3. Mejorar el sueño y combatir el insomnio.

Sólo si no presentas ningún tipo de reacción a la lactosa, beber un vaso de leche tibia por las noches ayuda a relajar los músculos y mejora el sueño. Además, al mezclarlo con la miel, provoca que el cuerpo no sufra una hipoglucemia leve durante el gran ayuno de la noche y evita que se despierte durante la madrugada con “antojos” de algo dulce.

4. Mejorar la resistencia física.

Agrega una cucharada más de miel para mejorar tu resistencia física o para obtener más energía durante el día. La cantidad de proteínas de la leche y los carbohidratos que aporta la miel, te ayudarán a realizar tus actividades con más ganas, especialmente si tienes una jornada complicada o un ritmo de vida acelerado. Esta mezcla es ideal para combatir la fatiga o el desgano, sólo debes beberla fría por la mañana.

5. Promueve la salud digestiva.

La leche contiene prebióticos. Los prebióticos son alimentos no digeribles que benefician al organismo ya que se instalan en los intestinos y ayudan al crecimiento de las bacterias que forman nuestra flora intestinal. Por otro lado, la miel no se fermenta en nuestro estómago por lo que su asimilación es inmediata, ayudando a cuidar las paredes del mismo.

Con esta bebida podrás combatir el estreñimiento, la acidez, la enterocolitis y la inflamación intestinal.

6. Curar los síntomas gripales.

Esta mezcla puede ser utilizada como un remedio natural para combatir los catarros, la tos seca, los resfriados y otras enfermedades respiratorias.

Lee también: “Leche de ajo, un poderoso remedio mágico para aliviar la ciática”