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Tratamientos con tomate para una piel joven. ¡ELLA FROTÓ UN TOMATE EN SU ROSTRO Y LOS RESULTADOS SON MÁGICOS!

Los tratamientos con tomate son una excelente opción si deseas mejorar la piel de tu rostro. Esta fruta goza de muchas propiedades nutritivas ideales para regenerar, rehidratar y mejorar el aspecto de la piel. Desde hace siglos, el tomate es aplicado en el mundo de la cosmética.

El tomate, una hortaliza muy conocidos por todos pero que en realidad es una fruta, es indispensable en nuestra cocina y en la elaboración de numerosas recetas. Su versatilidad y delicioso sabor, nos permiten disfrutar de él en salsas, asado, crudo, en ensaladas, confitados, en bebidas y hasta en sopas. Además de su sabor un toque dulzón y un poco ácido, es rico en agua y en numerosos nutrientes muy importantes para nuestra salud.

Uno de sus mayores beneficios, es que es una fuente rica en vitaminas (A, C, E, K  y algunas del complejo B). Por ello, es que desde hace siglos, también se lo emplea en el mundo cosmético para mejorar el aspecto de la piel, especialmente del rostro. Es ideal a la hora de combatir el acné y hacer desaparecer las marcas y cicatrices que esta enfermedad ocasionan.

Si deseas conocer algunos tratamientos con tomate para la piel, continúa leyendo e intenta realizar alguno de estos sencillos trucos caseros, simples y naturales.

3 tratamientos con tomate para mejorar la piel del rostro.

Como mencionábamos, los tratamientos con tomate se recomiendan a personas que sufren de acné o lo han sufrido y desean eliminar las cicatrices. Por otro lado, los nutrientes que aporta esta hortaliza ayudan a limpiar los poros y a reducir su tamaño, a la vez que previene puntos negros y barritos. La acidez del tomate, mejorará el pH de la piel y ayudará a controlar las pieles grasas o secas.

1. Exfoliación rápida.

Este tratamiento se aconseja cuando no contamos con mucho tiempo para realizar una rutina extensa de belleza. El siguiente truco se ha vuelto famoso en las redes sociales por ser muy rápido y efectivo.

Para llevarlo a cabo, sólo necesitarás un tomate fresco. Córtalo por la mitad y frota una de las partes por todo el rostro o sobre las áreas afectadas. Continúa masajeando las semillas y el jugo por toda la piel durante un minuto. Finalmente, enjuaga con abundante agua y seca.

2. Mascarilla facial.

Toma dos tomates y realízales un corte en X en sus extremos. Colócalos en un recipiente y vierte agua hirviendo sobre ellos. Déjalos por un minuto, retíralos y colócalos en agua fría para quitar el calor. Ahora podrás quitar su piel de manera fácil (también puedes pelarlos tradicionalmente, sólo procura no retirar demasiado de su pulpa).

Finalmente, retira las semillas y procesa su pulpa hasta obtener una salsa. Retira un poco de agua si notas que hay en demasía. Aplica sobre todo el rostro a modo de mascarilla y deja actuar por 40 minutos. Enjuaga con agua tibia.

3. Tópico anti acné.

Mezcla una cucharada de jugo de tomate con unas gotas de zumo de limón natural. Una vez que se integren bien, aplica sobre la zona con acné y deja actuar por 5 minutos. Enjuaga. Repite a diario, antes de ir a dormir.

Si padeces alguna condición particular en la piel como eczemas, pruritos, erupciones, etc; consulta con un especialista en dermatología antes de comenzar alguno de estos tratamientos. Además, no suspendas ningún tratamiento farmacológico hasta realizar una consulta médica.